domingo, 24 de abril de 2011

36. Domingo de Pascua 2011. Tríptico pascual.

Hermanos:
Quiero hoy subir a la terraza de esta su pobre casa (así decimos en México) y enviar al mundo entero un poema de amor a Jesús Resucitado. Y diré al secreto de los vientos: ¡Felicidades, oh Mundo, porque el Amor ha vencido!

De alguna manera quiero cumplir aquello del Evangelio: “Lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea” (Mt 10,27). Soy un cristiano. ¡Gracias, Señor, por la fe que me has dado! ¡Gracias, por saber que en la Pascua de tu amado Hijo Jesús nace la nueva creación!
Hermano que por las vías del Internet hasta llegado a  este sitio, mi homilía se hace poesía; acepta este Tríptico pascual. Que Jesús, el Viviente llene de vida todos los poros de nuestro cuerpo, todo el hálito de amor con que fuimos creados – cuerpo y alma – en el Día de Dios para nosotros.

 

TRÍPTICO PASCUAL 2011

I
¡Felicidades, oh Mundo!

Solo en Pascua conocimos la Trinidad. Los padres en el siglo IV (San Hilario de Poitiers, San Basilio de Cesarea) se debatieron por dar forma a la fe, echando mano de la racionalidad. Y tuvieron que afirmar que el Dios de la fe es Padre, esencia en sí misma completa; el Jesús de Nazaret, es esencia completa, Dios de Dios; que el Espíritu tiene la misma esencia radical: es Dios. Si no salvamos esto, se deshace la Encarnación. Mas ¿cómo decirlo en otras palabras que no sean los términos griegos que ellos fijaron? La poesía tiene unos atisbos, con mano y anillo de la mística. No es que acertemos a decirlo, pero hay que intentarlo.
En la Cruz estaba el Hijo, pero igual estaba el Padre y el Espíritu Santo. La Cruz es Trinidad. Exactamente igual como la Pascua es Trinidad.
Si esto no es real, nuestra fe cae por tierra.


¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

1. Dios es Dios siendo donado,
Dios es Dios siendo conmigo,
Dios es Pascua ensangrentada,
Dios es amor dolorido.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

2. Dios es Dios manando amor,
Dios es Dios correspondido,
Dios es fuerza y es unión,
Dios es Dios porque es Dios trino.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

3. Dios es amor, dijo Juan,
y nadie mejor lo ha dicho,
roto amor omnipotente,
que en la cruz es sacrificio.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

4. Dios es Él saliendo a mí,
Dios es su propio delirio,
y su retorno es su triunfo
llevándome a mí consigo.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

5. Dios es presente futuro,
Dios es sepulcro vacío;
Dios es palabra sonada,
Dios es silencio el más íntimo.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

6. Yo fui pecado perdón,
Dios es mi amor infinito;
Dios es Dios, Misericordia,
Dios es mío, soy su hijo.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

7. Yo soy Adán, yo soy Eva,
creado en el Paraíso;
Dios es mi padre y mi esposo,
Dios es mi Dios, Jesucristo.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

8. Dios es mi paz y mi ser
y lo confieso transido,
Dios es mi espera llegando
y mi gemido dulcísimo.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

9. Dios es Jesús, mi Jesús,
y a ti, Mundo, te lo digo;
¡ea!, vivientes, vayamos,
a Dios, en el fuego ardidos.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!

10. ¡Dios es Pascua, Dios es Pascua!
en el mes de abril florido,
y mi alma está danzando
porque mi ser es divino.

¡Felicidades, oh Mundo,
porque el Amor ha vencido!
II
El cuerpo sacrosanto de Jesús

Este himno está compuesto gustando y saboreando el capítulo 9 del libro de “Joseph Ratzinger – Benedicto XVI”, Jesús de Nazaret II (acontecimiento teológico del año): La resurrección de Jesús de entre los muertos, sin duda el capítulo más importante del libro.
El capítulo que estudia estos puntos:
1. Qué sucede en la resurrección de Jesús.
2. Los dos tipos diferentes de testimonios de la resurrección
2.1: La tradición en forma de confesión – La muerte de Jesús – La cuestión del sepulcro vacío – El tercer día – Los testigos.
2.2: La tradición en forma de narración – La apariciones de Jesús a Pablo – Las apariciones de Jesús en los Evangelios.
3. Resumen: La naturaleza de la resurrección y su significación histórica.

El capítulo es de alta teología, rigurosa y técnica, con una hermenéutica en diálogo con la ciencia, tratando de combinar la hermenéutica histórica y la hermenéutica teológica. El Papa Teólogo (que en el Prólogo de su obra, vol. I, acepta el disentimiento con razones, pues su obra no es un acto “magisterial”), como testigo de fe y como artífice de teología, es consciente de lo que claramente dijo en el último Sínodo: “Hoy, el llamado mainstream (corriente principal) de la exégesis en Alemania niega, por ejemplo, que el Señor haya instituido la Santa Eucaristía y dice que el cuerpo de Jesús permaneció en la tumba. La Resurrección no sería un hecho histórico, sino una visión teológica. Esto sucede porque falta una hermenéutica de la fe: se consolida entonces una hermenéutica filosófica profana, que niega la posibilidad de la entrada y de la presencia real de lo Divino en la historia. La consecuencia de la ausencia del segundo nivel metodológico es la creación de un profundo foso entre exégesis científica y lectio divina. Y ello a veces provoca también una cierta perplejidad en la preparación de las homilías… (Intervención personal del 14 de octubre de 2008).
Quede la cita, que lógicamente para muchos pensadores requiere un eco…, no lo niego; pasemos al canto de la fe.

El cuerpo sacrosanto de Jesús
¿en dónde le pusieron, donde mora,
si no lo consumió la corrupción
como a mortal de raza pecadora?

El cuerpo de Jesús se fue hasta el Padre,
caricia de unas manos salvadoras,
y en fuego del Espíritu ascendido,
la carne corruptible se hizo Gloria.

El cuerpo de Jesús es la semilla,
del Reino del amor que arranca ahora,
la Trinidad transforma lo creado:
pasó lo viejo, empieza nueva Historia.

Que no permitirás que tu Elegido
conozca de la muerte la carcoma:
es nueva creación su cuerpo virgen,
cual nuevo Adán, primera flor preciosa.

Y en él divinizados los humanos,
el ésjaton rompió, sonó la hora:
Yo dije “dioses sois”: ¡Jesús, te escucho,
arrásame, prendido ya en tu ola!

¡Señor Resucitado, Cristo luz,
raudal divino de misericordia:
la gloria y la alabanza en el regazo
de Dios, un solo Dios y tres Personas! Amén.

III
El pan y la sal
Cántico pascual de comunión

“Joseph Ratzinger – Benedicto XVI” en Jesús de Nazaret II, estudia los testimonios neotestamentarios de la resurrección bien sea como “confesión” y como “narración”. De la narración del principio de Hechos y en concreto de Hch 1,2-3, dice así:
“Aparecer – hablar – comer juntos: éstas son las tres automanifestaciones del Resucitado, estrechamente relacionadas entre sí, con las cuales Él se revela como el Viviente.
Para comprender correctamente el tercer elemento que, como los dos primeros, se extiende a lo largo de los ‘cuarenta días’, es de capital importancia la palabra usadas por Lucas: synalizómenos. Traducida literalmente, significa ‘comiendo con ellos sal’ Indudablemente, Lucas ha elegido a propósito esta palabra. ¿Cuál es su significado? En el Antiguo Testamento el comer en común pan y sal, o también solo sal, sirve para sellar sólidas alianzas (cf. Nm 18,19; 2 Cro 13,5). (…) El ‘comer sal’ de Jesús después de su resurrección, que de este modo se nos muestra como signo de la vida nueva y permanente, hace referencia al banquete nuevo del Reino con los suyos” (Jesús de Nazaret II, Ed. Planeta y Encuentro, 314-315)

1. Mi Jesús Resucitado,
comiste el pan y la sal
con los tuyos como amigo
después de resucitar,
Cristo vivo de la fe
y presencia familiar.

2. Y les hablaste del Reino
que ellos iban a anunciar
desde allí, Jerusalén,
a los confines del mar:
Jesús, Palabra del Padre,
que no se puede agotar.

3. Jesús viviente, en quien creo
mi pan, mi sal, mi manjar,
y mi celeste alianza
te he venido a comulgar:
he buscado tus palabras,
me diste todo y tu paz.

4.  Tu Eucaristía banquete
esa es mi vida pascual:
visión, presencia y comida,
tres vivencias en tu altar:
y la Iglesia que congregas
es tu morada y mi hogar.

5. Con la sal de tu festín
quiero mi vida salar,
con tu sangre del Espíritu
quiero mi sangre inmortal,
con tus labios amorosos
quiero el amor predicar.

6. Jesús viviente a quien palpo,
Jesús de mi intimidad,
enséñame la Escritura,
tu Pascua sacramental,
muéstrame tus santas llagas
y veré a la Trinidad.

7. Juntos en torno a la mesa,
con la sal que tú me das,
miro a tus ojos divinos
para un pacto de amistad:
¡Yo te amo como puedo:
tú mírame y ten piedad! Amén.

Puebla de los Ángeles, Pascua 2011
Rufino María Grández Lecumberri,
Hermano menor capuchino

Para las Felicitaciones pascuales anteriores, en forma de Himnos para la Liturgia, desde 1977 véase: mercaba.org | Rufino Ma Grández | El Año litúrgico | Pascua.

3 comentarios:

Laura Blanco dijo...

Felices Pascuas a Usted también Padre Rufino!!!
Jesús está vivo y nos llena de alegría, gozo y esperanza!!
Hermosas sus palabras, hermosas su poesía como hermosa es su alma.

Comunidad M. Serafina dijo...

Leo con inmenso gusto lo que publica el P. Rufino porque me ayuda a mi vida espiritual dada la hondura con la que narra su experiencia.

Rodolfo Plata dijo...

“NO” PERMITAS QUE EL CRISTIANISMO SE JUDAIZE TOLERANDO LA DOCTRINA APÓSTATA DE BENEDICTO XVI:
LOS VALORES SUPREMOS DE LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA, DEBEN ORIENTAR LOS OBJETIVOS DEL CURRÍCULO ESCOLAR LAICO Y LA CATEQUESIS, A FIN DE ALCANZAR LA SUPRA HUMANIDAD__ La relación entre la fe y la razón, la religión, la ciencia y la educación, se enmarca en el fenómeno espiritual de la trasformación humana abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana: conceptualizada por la sabiduría védica, instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las conclusiones comparables de la ciencia: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.) __La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincide cien por ciento con el currículo y objetivo de la filosofía griega. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). Meta que no se ha logrado debido a que la mitología del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

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