sábado, 15 de octubre de 2011

111. Cuatro siervos y nueva Evangelización

ORDENACIÓN DIACONAL DE CUATRO HERMANOS
FRANCISCANO-CAPUCHINOS

      Parece poca categoría la ordenación de cuatro hermanos capuchinos mexicanos como para airerala en esta estaciónd e Internet, abierta a los cuatro vientos. 
      Según se vean las cosas. Una rosa de un jardín es tan deliciosamente bella se quede en el jardían - porque las hay tantas... - o vaya a parar a la mesa del rey.
      Reciba el Señor con agrado estas cuatro rosas, que tan bellas, como gracia suya, las vie en el jardín.

A los hermanos capuchinos
que hoy reciben la gracia del Diaconado
Marco Antonio Hernández Rivera
Juan Alejandro Ortiz Alvarado
Lucas Alejandro Olivera Aguilar
y Constantino Alonso Zaldívar
(México, D.F., Sábado, 15 de octubre de 2011)


En el lenguaje de san Francisco, en sus escritos personales, no existe la palabra Diácono (diáconos y subdiáconos una vez), pero la palabra “siervo” es una de sus palabras preferidas (59 veces), como la palabra “ministro” (69 veces), si bien lleva la primacía la palabra “hermano” (246 veces).
La diaconía que Jesús quiere para su Iglesia ha quedado expresada reiteradamente en el Evangelio; así en estas palabras: Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos (Mc 9,36).


De izuiqerda a derecha, los nuevos diáconos
Marcos Antonio, Lucas Alejandro, Constantino y Juan Alejandro

1. Siéntete muy franciscano,
si el servicio has entendido,
porque ahora has descendido
más a los pies de tu hermano.

2. Quien quiera ser el primero
– nuestro Señor nos decía –
se lance a su diaconía
para ser siempre el postrero.

3. No es este el escalafón
de una nueva dignidad;
es bajar en humildad
por sendas del corazón.

4. Ser siervo, y humilde siervo,
que “diácono” significa,
es como ser la borrica
de Jesús, Divino Verbo.

5. Es el estar a los pies
de quien más te necesita,
y acoger su humana cuita
muy sencillo y muy cortés.

6. Ser siervo es ser el menor
y sin que nadie lo note,
sin que el orgullo agarrote
la hermosura del candor.

7. Vivir en puro servicio
no es un título: es verdad,
traspasar la santidad
del Divino Sacrificio.


8. Pero también te diré,
mirando a la Eucaristía,
que tu hermosa Diaconía
es ministerio de fe.

9. Has de estar junto al altar,
cuando la Hostia se alza
con alma pura y descalza
para poder adorar.

10. Y con mano temblorosa
vas a tomar al Señor,
y con lágrimas de amor,
para llevarlo a su esposa.

11. Sé santo, hermano, y humilde,
déjate santificar
por lo que vas a tocar,
pureza de Dios sin tilde.

12. Y cual siervo consagrado
Servidor del Evangelio,
sea tu voz decibelio
del anuncio proclamado.

13. Ha sonado ya la hora:
Nueva evangelización;
es la Iglesia y su misión,
la mía, que me enamora.

14. Vayamos de misioneros
hablando de Jesucristo;
el equipaje está listo,
vayamos con pies ligeros.


15. En tu gozo participo,
me asocio a tu gratitud;
sea Cristo tu virtud,
Cristo, del siervo arquetipo.
Amén.


Noticia eclesial del día para el recuerdo. (Agencia Zenit) El Papa Benedicto XVI va a dar un impulso decisivo a la nueva evangelización: recibirá, este sábado 15 de octubre en la sala Pablo VI del Vaticano, a los participantes del congreso para la nueva evangelización organizado por el dicasterio ad hoc.
El día siguiente, domingo 16 de octubre, el Papa presidirá la misa para los “nuevos evangelizadores” en la Basílica vaticana (a las 9,30h). Es previsible que hable de ello en el Ángelus dominical.
Este congreso, que se celebrará los días 15 y 16 de octubre, tiene como tema Nuevos evangelizadores para la nueva evangelización y como divisa estas palabras de los Hechos de los ApóstolesLa Palabra de Dios crecía y se multiplicaba. 
Organizado por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, presidido por monseñor Rino Fisichella, el encuentro se celebrará en la nueva sala del sínodo del Vaticano.
El congreso empezará con una exposición de monseñor Fisichella seguida de un intercambio entre agentes de esta evangelización.
Por la tarde, monseñor Fisichella introducirá las distintas intervenciones: Espiritualidad y vida interior (por la madre Verónica Berzosa, española, fundadora y superiora del nuevo instituto religioso Iesu Communio), Occidente y sus preguntas sobre Cristo (por Vittorio Messori, escritor y periodista italiano), Ciencia y fe: un diálogo fecundo (a cargo de Marco Bersanelli, italiano, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de Milán) y Experiencias de nueva evangelización en América Latina (por monseñor Fabio Suescún Mutis, obispo castrense de Colombia).
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    Añadimos. El arzobispo Rino Fisichella, Presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, ha publicado un libro titulado: La nuova evangelizzazione. Una sfida per uscire dall'indifferenza (Milano, Mondadori 2011) (La nueva evangelización. Un desafío para salir de la indiferencia). Si bien es cierto que la expresión como tal de “nueva evangelización” procede de Juan Pablo II – quizás en el momento de ser pronunciada (1983) de modo ocasional, sin percibir las grávidas consecuencias que de ella se extraerían – el ideal y el empeño de esta acción universal de la Iglesia se ha de considerar como “el fruto del Vaticano II”. Es preciso recordar el discurso de apertura del Concilio:
     “...Para eso no era necesario un Concilio. Sin embargo, de la adhesión renovada, serena y tranquila, a todas las enseñanzas de la Iglesia, en su integridad y precisión, tal como resplandecen principalmente en las actas conciliares de Trento y del Vaticano I, el espíritu cristiano y católico del mundo entero espera que se de un paso adelante hacia una penetración doctrinal y una formación de las conciencias que esté en correspondencia más perfecta con la fidelidad a la auténtica doctrina, estudiando ésta y exponiéndola a través de las formas de investigación y de las fórmulas literarias del pensamiento moderno.
Una cosa es la substancia de la antigua doctrina, del "depositum fidei", y otra la manera de formular su expresión; y de ello ha de tenerse gran cuenta -con paciencia, si necesario fuese- ateniéndose a las normas y exigencias de un magisterio de carácter predominantemente pastoral”.
     (Beato Juan XXIII, discurso “Gaudet Mater Ecclesia” en la inauguración del Concilio Vaticano II, en la fiesta de la maternidad de la Virgen María, 11 octubre 1962).
    Véase el artículo de Rino Fisichella, Alle radici del Pontificio Consiglio per la Promozione della Nuova Evangelizzazione, Un frutto del Vaticano II, L'Osserv. Rom., 15 ottobre 2011.

Puebla, 15 octubre 2011

Fr. Rufino María Grández


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