viernes, 23 de diciembre de 2011

161. Una cena franciscana de Nochebuena



El Ministro general de los Hermanos Menores Capuchinos, Mauro  Jöhri, suizo, acaba de escribir su carta-reflexión de Navidad, con este título: ¡Era forastero!, aludiendo a Mt 25,35, que inicia de esta manera:
“También este año para Navidad y estamos ya en el sexto año, les escribo queridos hermanos para desearles una ¡Santa Navidad! Extiendo mis saludos también a las hermanas capuchinas diseminadas alrededor del mundo en tantos monasterios.
Parto del relato de Mateo, que en el segundo capítulo de su Evangelio, nos presenta la narración de la huída a Egipto de José con María, su esposa y el niño Jesús. Aquel que los pueblos en la persona de los Magos venidos de Oriente reconocieron, es rechazado, o mejor, desterrado y amenazado a muerte por el rey Herodes. Debe huir lejos, para evitar que la vida le sea quitada. Desde el inicio, sobre esta vida, se delinea una sombra de oscuridad, la sombra de la cruz. Por eso, no es posible vivir y festejar la Navidad como una fiesta aislada del resto del camino de Jesús. Si por una parte el Nacimiento del Salvador es motivo de una gran alegría, por otra, advertimos que se abre para él una vida espinosa”.
Habla, pues, de la migración, “éxodo forzado que no se ha interrumpido”. Habrá que tener en consideración que los hermanos capuchinos, según la última estadística (31 dic. 2010), somos 10.412, presentes en 106 países. Nos dice que no quiere ser un “aguafiestas”, pero que pensemos, al celebrar la Navidad, que la realidad de la vida es ésta. E indica alguna sugerencia concreta.
El tema ha provocado en mí un poema de 33 estrofas; añado que son 33 pro los 33 años de la vida Jesús...
Estamos en Navidad, y el tiempo propicia a que saquemos a flote la vena escondida de la ingenuidad. He aquí un poema ingenuo, para decir festivamente – según la tradición navideña de la Orden – con cantares simples  - y quizás hasta jocoso – verdades que no tienen nada de jocoso. Los entretenimientos festivos de Navidad en los hermanos  capuchinos y en sus hermanas capuchinas apelaban al "Loquillo de Belén", San Francisco.
San Francisco escribió, hablando de una virtud muy alta y muy pura, de la sencillez:
"¡Salve, reina sabiduría,
el Señor te salve con tu hermana la santa pura simplicidad!" (Saludo a las virtudes)
Espero que me comprenda el lector.
Con la venia, paso adelante.

* * *
Hermano Guardián
1. La campana ya ha tocado:
vengan todos a cenar,
que esta noche es Nochebuena
y nadie puede faltar.

Hermano Querubín (el de la puerta, como en el Paraíso)
2. Estar, ya todos estamos,
dispuestos a bien yantar,
cual la ocasión lo amerita
en la santa Navidad.

Hermano Guardián
3. Si la vista no me engaña,
- y no me suele engañar –
hay uno que no lo veo,
y no lo puedo contar.

Hermano Refitolero
4. Yo puse justo los platos,
ni uno menos ni uno más,
y puse justas las sillas
para poderse sentar.

Hermano Cocinero
5. De sobra puse en la olla
por si viene alguno más,
y nadie quede con hambre,
que es la ley de cocinar.

Hermano Guardián
6. ¿Leyeron Sus Caridades
la carta del General,
que anteayer nos enviaron
de la Curia Provincial?

Hermano Impertinente
7. ¿Cuál carta, bendito hermano,
que ya estamos hasta hartar,
de proyectos y papeles
que no dejan respirar?

Hermano Guardián
8. Una carta muy preciosa,
yo les digo de verdad,
Evangelio, puro néctar,
de exquisito paladar.

Hermano Inocente
9. Si tales son los sabores,
léanos, Padre Guardián,
esa carta sustanciosa,
que la queremos gustar.

El Padre Guardián se pone las gafas para leer un  párrafo.

Hermano Guardián
10. Escuchen con atención
un parrafito no más,
el que habemos escogido
como parte principal.

(El Padre Guardián emite un leve carraspeo, para dar más solemnidad al acto y lee)
“¿Qué les parecería – dice el Padre General - si cada fraternidad se comprometiera a realizar un gesto de generosidad con aquel que entre nosotros es «forastero», no porque lo ha elegido, sino, porque es amenazado en su dignidad de persona creada a imagen y semejanza de Dios?
Imagino que hay muchas maneras de hacerlo:
- invitar a alguien a la mesa,
- o bien, llevarle algo, pero no de lo que sobra, sino algo que nace de una renuncia, para que la Navidad, lejos de los suyos, sea menos triste.
- Pero también ponerse a disposición de alguna asociación que trabaje con los exiliados forzados puede ser una manera de hacer algo"

Hermano Espiritual. 
11. Con lo que dice el Ministro
con tanta sinceridad,
no hay otra cosa que hacer
que cumplirlo sin tardar.

Hermano Guardián (que se ha quitado las gafas, se las vuelve a poner)
12. Déjame, seguir, hermano,
que algo quiero completar,
un pensamiento, una joya
que mucho puede aclarar.

Hermano Iluminado
13. Siga, siga la lectura
de ese texto celestial,
que a lo mejor viene el postre
que traen con el champán.

Hermano Guardián
14. Escribe el hermano Mauro:
Que “hay más alegría en dar,
- por amor - , que en recibir”,
que es un gusto por probar.

Hermano profesor (también impertinente)
15. Esa frase la ha copiado,
y yo me sé dónde está:
Hechos, capítulo 20,
hablando Pablo al zarpar.

Hermano Guardián (terminando el texto)
“Como nos dice la Palabra Viva del Evangelio «Hay más alegría en dar que en recibir» (Hch 20, 35), de ello estoy seguro porque el Evangelio no es una fábula, prueben hacer un gesto concreto. La Navidad, de esta manera llevará el sabor de las cosas auténticas. ¡Quizá podría tener un sabor que nunca habíamos probado! ¡Pero es la sal del Evangelio que hace nuevas todas las cosas!”

Hermano profesor
16. Esa frase es de Jesús
cuando hablaba junto al mar
el Sermón de la Montaña,
dando a la Iglesia su plan.

17. Y quedó sin escribir,
pero no sin practicar,
que cual las otras escritas
pertenece a su heredad.

Hermano Guardián
18. Pero lo más llamativo
es que nos hace notar
que a lo mejor ese gozo
lo tenemos que estrenar.

19. ¿Qué será, pues, mis hermanos,
esa alegría sin par
que Jesús ha prometido
a quien da sin esperar

20. Es alegría de Dios
traída desde su hogar:
Dios es feliz dándose,
sin que le puedan pagar.

21. Hagamos un serio examen
juntos en fraternidad
si damos y si nos damos
al pobre en su soledad.

Hermano Párroco
22. Alto ahí, mi superior,
y no vayas a olvidar:
ciento cincuenta “despensas”
repartió la Pastoral.

23. Más doce cenas completas
nutridas con variedad
para familias que sufren
severa necesidad.

24. Todos juntos trabajamos
para el mismo Capitán
y lo que unos reparten
es gracia de los demás.

Hermano superior
25. Ne alegra, querido Párroco,
saber tu generosidad,
que en cuestión de caridades
tú has de ser el mayoral.

26. Mas el pobre san Francisco,
que nos tiene en unidad,
ha de ser la norma y vida
para aliviar nuestro afán.

27. Sigamos sus huellas limpias;
como era pobre total,
a sus hermanos menores
pudo anunciarles la paz.

28. Oremos a Jesucristo,
que Él es pobreza esencial;
y en este mundo no tuvo
sino el amor para dar.

Todos juntos, es decir, la Fraternidad
Oración de la pobreza esencial y del don de la amistad

29. Jesucristo nacido en Belén,
solo tú eres el don celestial,
tu divina pobreza es riqueza
si el amor es el solo caudal.

30. A partir de tu entrada en la tierra,
se marchó el forastero de acá,
tú te hiciste el hermano de todos
y extranjero ya nadie será.

31. No hay color, ni opiniones ni credos
que de ti ya nos pueda apartar,
tú eres Hijo de Dios encarnado
sangre hermana de todo mortal.

32. Celebremos, hermanos, las fiestas,
y el menú sea amor de amistad:
mundo amado, sufrido, añorado,
mi pasión es amor inmortal.

33. Mis hermanos dolientes, venid,
que la Madre se ve en el Portal,
y a un hijito nos brinda en sus brazos,
¡para un beso porque es Navidad!

Puebla, 23 diciembre 2011.

Un poema espiritual para la Cena de Nochebuena véase en mercaba.org - Bendición de la Cena de Nochebuena.

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