jueves, 5 de enero de 2012

169. Epifanía 2 - Los tres prodigios en uno del día santo de la Epifanía

ACTUALIDAD Y MÍSTICA DE LA LITURGIA
Meditación

1. La liturgia de la Epifanía del Señor se cierra en el Oficio divino con esta bellísima antífona que muchos músicos la han puesto en polifonía sacra; así, por ejemplo, Palestrina (1525-1594), Giovanni Pierluigi da Palestrina (gran oferta musical de autores varios en Internet). La antífona es Tribus miráculis.
El texto de la antífona dice:
    Tribus miraculis ornatum,
    diem sanctum colimus:
    Hodie stella Magos duxit ad praesepium:
    Hodie vinum ex aqua factum est ad nuptias:
    Hodie a Joanne Christus baptizari voluit,
    ut salvaret nos,
    Alleluia.
"Que el texto castellano litúrgico la ha traducido así:
Veneramos este día santo, honrado con tres prodigios:
Hoy la estrella condujo a los magos al pesebre:
hoy el agua se convirtió en vino en las bodas de Caná;
hoy Cristo fue bautizado por Juan en el Jordán, para salvarnos.
Aleluya".
Esta antífona vesperal había sido precedida en Laudes por otra Antífona que alude a este hoy místico que es real en la liturgia, el Hodie mysticum, y en griego: Την σήμερον μυστικώς.
La antífona “ad Benedictus”  canta esta manera:
Hoy la Iglesia se ha unido a su celestial Esposo, porque, el Jordán, Cristo ha lavado los pecados de ella, los magos acuden con regalos a las bodas del Rey y los invitados se alegran con el agua convertida en vino.

2. Tres cosas divinas están ocurriendo en un solo día, mejor, en un solo momento, que es el de nuestra sagrada liturgia, al celebrar las bodas la Iglesia con su Esposo, que es Cristo Jesús:
- la adoración de los magos de Oriente;
- la purificación de la iglesia bautizándose Jesús en el Jordán;
- el banquete de Caná de Galilea en el cual el agua es convertida en vino.
¿Cuál es la primera?, ¿cuál es la segunda?, ¿cuál es la tercera? Ninguna es la primera, ninguna la segunda, ninguna la tercera. Las tres soy “hoy”. Y yo estoy ahí dentro; y vivo el acontecimiento divino, pues estoy en la Iglesia y yo soy mismo soy Iglesia. Día nupcial en el que Cristo me da su abrazo de Esposo y me obsequia con el vino de estas bodas que él ha creado.

3. Los amantes de la liturgia saben cuál es este hoy místico y real con la realidad de Dios. He aquí textos varios.
En Navidad:
- “El Señor me ha dicho: Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy” (Of. Lectura, ant. 1).
- “Hoy descendió del cielo la paz verdadera;
- hoy los cielos destilaron miel por todo el mundo.
- Hoy amaneció el día de la redención de los tiempos nuevos, que fue preparado por los tiempos antiguos...” (Of. Lect., respons. 2).
- “Hoy nos ha nacido un niño que se llamará Dios poderoso. Aleluya” (Laudes, ant. 3).
Sin duda que este HOY hunde sus raíces en el hoy pascual de Cristo de quien dice la Escritura: “Iesus Christus heri et hodie idem, et in saecula!” (Hb 13,7: Jesucristo es el mismo ayer y yoy y siempre). En la Vigilia pascual el Pregonero proclama:
“Esa es la noche en que sacaste de Egipto...
Esta es la noche en que la columna de fuego
Esta es la noche en la que, por toda
a tierra, los que confiesan a Cristo son arrancados de los vicios del mundo...
Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, Cristo asciende victorioso del abismo”
En la misma secuencia podemos decir de Pentecostés, para cerrar la solemnidad en las II Vísperas:
“Hoy han llegado a su término los días de Pentecostés, aleluya;
Hoy el Espíritu Santo se apareció a los discípulos en forma de lenguas de fuego...” (II Vísp., ant. Magn.)

4. Dentro del misterio unitario podemos emplear semejante lenguaje del hoy de la vida en nuestra vida, al hacerse partícipe de la suya, por nuestra comunión en la identidad de Cristo.
- “Hoy la Virgen María presentó al niño Jesús en el templo, y Simeón, lleno del Espíritu Santo, lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios” (Presentación del Señor, II Vísp., ant. Ad Magn.).
- “Hoy la Virgen María ha subido al cielo; alegrémonos, porque reina ya eternamente con Cristo” (Asunción, II Vísp. Ant. Ad Magn.)

5. Este hoy conmemorativo es mucho más que el “hoy” de nuestros aniversarios, como cuando decimos: Hoy, justamente, hace equis años murió mi padre. La expresión litúrgica se hace presente: “Hoy asciende María al cielo”.
El límite de nuestro conocimiento y experiencia históricos quedan confinados por dos coordenadas: espacio y tiempo. Sólo la muerte rompe esa barrera, pero, una vez rota, el tiempo desaparece y desparece el espacio, y nuestra comunión con el mundo divino se establece en otros baremos, que no podemos definir; tan solo afirmar.

6. Regresando al inicio:
Veneramos este día santo, honrado con tres prodigios:
Hoy la estrella condujo a los magos al pesebre:
hoy el agua se convirtió en vino en las bodas de Caná;
hoy Cristo fue bautizado por Juan en el Jordán, para salvarnos.
Aleluya.
Dulce intimidad a la que nos conduce la liturgia celebrada como actio Chisti in ecclesia cum nobis et pro nobis ad gloriam Patris in Spiritu Sancto.

Jesús, tu santa Encarnación son las nupcias preparadas para mí. Purifícame en las aguas del Jordán, en mi Pascua bautismal, y hazme beber la copa vibrante de tu mesa. Y que la humanidad entera, mis hermanos, entre en el gozo que tú desbordas.
Amén.

Puebla de los ángeles, 5 enero 2012.

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