martes, 25 de septiembre de 2012

290. Letrillas de san Pío


 
Letrillas a la Virgen con san Pío al lado


Para celebrar a San Pío de Pietrelcina (que murió el 23 de septiembre de 1968, hace 44 años) esta comunidad de  jóvenes profesos capuchinos fue a un municipio vecino de Guadalajara, Jal., Tlajomulco, una de cuyas parroquias, de reciente construcción, tiene de patrono a San Pío de Pietrelcina. El mismo día en que murió Juan Pablo II (2 abril 2005) – decía una de aquellas buenas gentes - nos dieron la noticia de que San Pío era nuestro Patrón. Y lo celebramos.
San Pío está en el altar en un hermoso cuadro; está de pie con las manos abiertas hacia sus feligreses. Y debajo del cuadro está en una reliquia insigne: nada menos que un paño blanco, con manchas de sangre – claro que muy descoloridas –, paño que un día estuvo junto a las llagas del Padre Pío, seguramente que junto a la llaga del costado. La reliquia es visible en su vitrina convenientemente protegida.
El barrio terminaba los festejos de los días anteriores y entraba procesionalmente para la misa final, a la que seguirían en la plaza la fiesta con los tenderetes.
En la misa los niños y niñas contaban con ímpetu infantil, animados por una directora.
Un vecino se había vestido devotamente de capuchino - o de Padre Pío - con una barba postiza… y también los monaguillos, con su hábito y cordón, eran como pequeños capuchinitos.
Y mientras la misa el Sr. Cura y Vicario, con este que escribe, atendíamos el confesionario. La gente se confesó y comulgó.
Y mientras tanto el santo Padre Pío, desde el cielo, nos bendecía.
Para la procesión de un barrio sencillo como éste, para el querido Padre Elías Cabodevilla, mensajero del Padre Pío por México – que otra vez regresa a tierras mexicanas – escribo estas letrillas populares, al son del Ave de Lourdes  – por si valen – para cantar a la Virgen y junto a la Virgen a su entrañable hijo fra Pio de Pietrelcina.
El Padre Pío le rezaba a la Virgen un montón de rosarios cada día…
Las letrillas a la Virgen deben ser Teología y Candor.
Ahí van, como han salido, por si valen. Quizás algún día (según digan los lectores) habrá que volverlas a peinar.

1. La Virgen María,
la Madre de Dios,
nos abre la puerta
de su corazón.

2. Venid, hijos míos,
llegad  sin temor,
por Madre a su Iglesia
Jesús me entregó.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

3. “Aquí está la esclava
de Dios, mi Señor”,
y Dios complacido
de amor la colmó.

4. En fe y obediencia
al Verbo acogió,
fue digna morada
de la Encarnación.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

5. La cruz del Calvario
es nuestro perdón;
la Madre que estaba
con él padeció.

6. Con él en la Pascua
de Resurrección;
por él coronada (en)
gloriosa Asunción.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

7. María intercede  
ante el Mediador,
y es puerta segura
de mi salvación.

8. La Iglesia le ruega
con viva oración,
porque ella es el triunfo
de Dios Redentor.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

9. San Pío sentía
cual dulce misión,
ser signo de Cristo
reconciliador.

10. Miraba a María
cual Dios la miró,
y en ella veía
la gracia y el don.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

11. Amad a la Virgen
con tierna pasión,
rendidle cual hijos,
cariño y honor.

12. Rosario en su mano
que nunca soltó:
fue el Ave María
su respiración

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

13. Unido a María
en mística unión,
la Misa vivía
en contemplación.

14. La sangre que Cristo
en cruz derramó,
un fiel sacerdote
en carne sintió.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

15. De pie junto al Hijo
María ofreció
la víctima santa
de la redención.

16. Lo que en el Calvario
un día pasó,
hoy pasa en la Misa
en adoración.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

17.  La Misa es la gracia
de todas mayor,
la fuente que mana
y no se agotó.

18. La Virgen nos cita
en la comunión;.
allí los hermanos
son casa y misión.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

19. Amado san Pío,
perfume, oblación;
tu vida preciosa
la paz esparció.

20. Que sea mi vida
regalo y candor,
sonrisa y ternura
a quien le faltó.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

21. Al Padre la gloria
y a su Hijo, el Señor,
y al Beso Divino,
el Consolador.

22. Por santa María,
que fue nuestra voz,
por siempre entregada
en la Anunciación. Amén.

Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.

Guadalajara,  25 septiembre 2012.
fr. Rufino María Grández 

CARTEL DE INVITACIÓN
PARA COLOCAR UNA IMAGEN DE
SAN PÍO DE PIETRELCINA
EN LA CATEDRAL DE MÉXICO
el Domingo día 14 de octubre de 2012



Bienvenida y despedida al Padre Pío,
San Pío de Pietrelcina

 Y como va de versos, de versos sencillos para gente sencilla de corazón, aquí van, de mis carpetas, versos de Bienvenida y Despedida a San Pío, cuando nos visitó en enero de 2006 en la Casa de Formación Santa Verónica (Cuautitlán Izcalli, estado de México).

Bienvenido, Padre Pío

El día 24 de enero llegó la Reliquia del Padre Pío a nuestra casa de Santa Verónica. Le dimos la Bienvenida en el Portón de hierro, acompañando la Reliquia procesional­mente con lámparas encendidas. Comenzaba la noche. Se me ocurrió por la tarde hacer esta rima, que leí en la capilla.

Bienvenido, Padre Pío,
el del corazón llagado.
Verónica te recibe,
tu hermana del mismo hábito.
Dos corazones se encuentran,
al pie del Crucificado,
dos corazones amantes
entre hermanas y entre hermanos;
tú vas a estar con nosotros
muy querido y muy honrado.
Sed bienvenido, San Pío,
a este pueblo mexicano,
a esta tierra de Juan Diego,
junto a la Virgen postrado.



* * *
En ti vemos a Jesús
que mana de tu costado;
tu sangre es Eucaristía,
que se muestra en un milagro.
Eres perdón y ternura
cuando levantas la mano;
eres coloquio divino
al subir al monte santo.
Eres Calvario de amor
en el altar sacrosanto:
eres la contemplación
mirando el pan consagrado.
Eres ofrenda preciosa
un don que Dios ha aceptado,
un fraile humilde que reza
un sacerdote callado,
río de gracia divina,
sentado al confesonario.
Junto a María, la Madre,
la Virgen de tu rosario,
eres niño que confía,
secreto de enamorado.
Al portón del Paraíso
quieres estar vigilando,
y no entrar mientras no entre
el último del rebaño.

* * *
Padre Pío, hermano nuestro,
mil gracias por visitarnos,
porque eres el Evangelio
que Jesús ha predicado.
Háblanos, oh Padre Pío,
que nosotros escuchamos.
Contágianos de tu espíritu,
de tu porte franciscano,
y cuando hayas de seguir
peregrino hacia otros lados,
tu perfume sea el signo
de que por aquí has pasado.


2006/01/30 Como brisa del Espíritu

Despedida al Padre Pío

Leída en la capilla, cuando despedimos al Padre Pío, después de la Misa que celebró el P. Elías Cabodevilla.

Como brisa del Espíritu
has pasado, Padre Pío.
)Qué nos dejas, dulce hermano,
lleno de dones divinos?
Te pusimos sobre el ara,
donde está solo el Santísimo,
pues tu sangre del costado
manaba de la de Cristo.
)Qué nos dejas, de regalo,
al darte el adiós sentido?

* * *
Un rosario perfumado
en vuestras manos prendido:
amad a la Madrecita
con la ternura de niño;
sentid que está a vuestro lado
para llevaros al Hijo,
que es la Madre de las Gracias
porque el Señor lo ha querido.

Mi vida os la han contado,
y me la habéis intuido:
soy un misterio de amor
como san Pablo lo ha dicho;
cristiano del Pueblo santo,
sacerdote capuchino.

Mi vida fue expiación
junto al altar del martirio;
mi vida fue intercesión
en el mismo sacrificio.
Mi vida, misericordia,
testigo del Compasivo.


Entrad en la Eucaristía,
id al Calvario conmigo;
no tengáis prisa en la Cruz
gustad a Dios que ha venido:
sentíos hostia purísima,
llorad al dulce cobijo.
Sentíos su comunión,
un corazón, un latido.
AYo soy toda de mi amado
y mi amado es todo mío@.

* * *
Pasé por Santa Verónica,
como un hermano acogido,
yo con vosotros me quedo:
(adiós en el Cuerpo Místico!

Casa de Santa Verónica, 30 de enero de 2006

 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 
;