jueves, 27 de diciembre de 2012

333. Querido Néstor: Carta a un amigo en el día de san Juan Apóstol y Evangelista


Al hermano Néstor Wer, 
joven capuchino mexicano de corazón universal

Guadalajara, Jalisco, 27 de diciembre de 2012

Querido Néstor: Paz y Bien.
Hoy es san Juan Evangelista, santo de mi especial querencia porque años ha me ha tocado explicarle en las clases de Sagrada Escritura, una y otra vez; santo que a nosotros dos nos concita con particular complicidad como voy a evocar, porque hoy es el segundo aniversario…
Segundo aniversario ¿de qué? No tenemos que preguntárnoslo para recordarlo, pues bien sabemos que es el II aniversario de “Las hermosas palabras del Señor”. Me place enviar esta carta al hermano y al amigo, y con ella entonar un Canto a la Vida, un Canto al Amor, que sabes perfectamente que es un Canto a Jesús. Viene a los labios aquella efusión lírica de Fray Tomás de Celano, cuando, junto al cuerpo yacente de san Francisco en su narración, podía resumir la vida de nuestro Seráfico Padre Francisco de Asís bajo el signo del nombre de JESÚS.
“Jesús en el corazón, Jesús en los labios, Jesús en los oídos, Jesús en los ojos, Jesús en las manos, Jesús presente siempre en todos sus miembros. ¡Oh, cuántas veces, estando a la mesa, olvidaba la comida corporal al oír el nombre de Jesús, al mencionarlo o al pensar en él! Y como se lee de un santo: «Viendo, no veía; oyendo, no oía» (San Bernardo). Es más: si, estando de viaje, cantaba a Jesús o meditaba en Él, muchas veces olvidaba que estaba de camino y se ponía a invitar a todas las criaturas a loar a Jesús” (1 Celano 115).
La “devotio” de aquellos siglos se explayó en la santa humanidad del Señor con el nombre de Jesús. El encuentro cálido con su cuerpo y con su historia – como el Discípulo amado – es el secreto de nuestros días. Me alegró ayer mi querido Benedicto XVI, cuando, a la vera de san Esteban, hablaba de la clave de la nueva evangelización centrándola en un amor más intenso, más profundo, a Jesús. Es la misma canción repetida, pero a lo mejor sea como el “Noche de paz”, que nunca se gasta. Por eso, he gustado con un sabor nuevo la recomendación que, antes de rezar el ángelus, nos hacía ayer, miércoles, el Santo Padre, que la comparto contigo:
“San Esteban es un modelo para todos los que quieren servir a la nueva evangelización. Él demuestra que la novedad del anuncio no consiste ante todo en el uso de métodos o técnicas originales, que por cierto tienen su utilidad, sino en el estar llenos del Espíritu Santo y dejarse guiar por Él. La novedad del anuncio está en la profundidad de la inmersión en el misterio de Cristo, en la asimilación de su palabra y de su presencia en la Eucaristia, de tal modo que Él mismo, Jesús vivo, pueda hablar y actuar a través de su enviado. En esencia, el evangelizador se vuelve capaz de llevar a Cristo a los demás con eficacia cuando vive de Cristo, cuando la novedad del Evangelio se manifiesta en su propia vida”.
En suma, este es nuestro eslogan: Lo nuevo es lo profundo.
Lo que está en el más fondo del mar está por descubrirse y aquel día será nuevo; lo que está en la entraña de la tierra está por descubrirse; lo que está en el centro del sol… no se descubrirá… Así es Jesús, el Cristo, el Señor.
* * *
Pero vengamos al recuerdo, querido Néstor, que recordar es una forma de hacer presente, y la vida siempre es presencia.
Fue aquel día de San Juan Apóstol y Evangelista del 2010 en mi celda capuchina del noviciado de Puebla. Tú, un jovenzano de 22 años, profeso desde el 2008, que andabas de convivencia y vacaciones con tus compañeros; yo, con mis 74, “padre grave” (así decían los antiguos) destinado a dar buen ejemplo a los novicios. Con candor e inteligencia me dijiste:
- Y a ti, Rufino, ¿no se te ha ocurrido hacer un “blog” en Internet?
- ¿Un blog? Pues… la verdad que mi hermano me lo dijo hace varios años…, pero ahí quedó.
Roque, mi admirado hermano misionero en Ecuador (que es un manitas para asuntos de informática), me explicó un día qué es un blog. Y tú me distes el empujón:
- Pues, venga, lo hacemos y yo lo puedo armar.
- Aceptado, lo hacemos.
Y aquel día lo armaste y lo hicimos. Y el título era “Las hermosas palabras del Señor”.
Las hermosas palabras del Señor…, dulce nombre que hoy me sigue resonando…
Y, apoyado en el empujoncito que me diste, me lancé al ciberespacio. Se abrió el registro con un visitante el día 31 de diciembre de 2010, y el día 1 de enero de 2011 ya eran 6, y en Reyes, para mi consuelo, fueron 51. El portal de Mercabá me había acogido en primera página y esto fue el lanzador de los buenos resultados. (Gracias, don Pedro Azuar).
A la fecha, veo que este vocero de Jesús se ha paseado, de alguna manera, por 89 países…, el último, los Emiratos Árabes con un visitante.
Así, pues, por tu gran apoyo de hermano – tu franqueza, tu espontaneidad y hermandad todo el mundo la reconoce – me has hecho Misionero Internauta, y es algo que yo te debo agradecer a ti, Joven del futuro, buen hermano, óptimo amigo. Te lo debo agradecer, porque para una persona (para un enamorado de Jesucristo, añado) esto es un pulmón de vida.
* * *
Entrando en sensatez (pues te paso más de medio siglo), Joven inquieto, ya misionero un año en la selva ecuatoriana (que más hubieras querido…), diseñador de la Web de capuchinos, artífice del precioso calendario…, yo te pregunto: ¿Qué significan los números en este mundo global y virtual, que existe en los aires y no existe…, que es muy real por los ecos que suscita… y que, por otra parte, tantos centenares de páginas, parecen leve espuma sobre las olas del mar, que de un momento a otro puede desaparecer?
Te lo pregunto al tiempo que estoy escuchando tu respuesta, que resuena en el corazón, que para eso somos amigos.
Te escucho que esas gloriosas estadísticas son mucho…, y son nada…
Bueno, me quedo con que son algo, y retengo la ilusión de ver ese mapamundi de banderitas del Misionero de “Las hermosas palabras del Señor”.
Y vuelvo al principio de ayer: La novedad es la profundidad, lo nuevo es lo profundo.
Sí, querido Néstor, sí, dejo a un lado números y me arraigo en el principio de que la novedad es la profundidad. Creo que compartirás conmigo estos principios que he predicado a los demás y quiero predicármelos a mí:
- El que quiera ser apóstol debe estar dispuesto al total anonimato; sin este punto de arranque no hay nada que hacer.
- La primera forma de Evangelización ha sido, es y será el simple contacto, la palabra, el rostro a rostro, el “cor ad cor loquitur”; es la forma evangélica por antonomasia.
- Y, por encima de todo, lo que Dios quiera, como Dios quiera, hasta que Dios quiera…, nuestra vida en sus manos, una consagración de amor total. Él de unos quiere la palabra, de otros el silencio; de unos la fama, de otros el olvido; de todos la cruz, que es la fuerza divina del Evangelio.
A mí me gustaría ser elegido para la palabra (aquello de Pablo a Timoteo: opportune et importune, a tiempo y a destiempo) pero también veo que las muchas palabras pueden ahogarse unas a otras... 
* * *
Con esto por delante y por detrás podemos entender el mensaje a los Internautas y a los Blogueros que ha preparado el Papa para la 47 jornada mundial de las comunicaciones sociales (mayo 2013, en la Ascensión del Señor) y que se dará a conocer en la fiesta de nuestro patrón san Francisco de Sales (24 de enero). El título es este:
“Redes Sociales: portales de verdad y de fe;
nuevos espacios para la evangelización".
Querido Néstor, voy a terminar esta epístola…, porque ya, dentro de cinco minutos la tengo que mandar al cartero de la Órbita Espacial. Que el ángel de la guarda la lleve a aquel que lo necesita.
Es san Juan Evangelista, nuestro santo y seña de Las hermosas palabras. He celebrado la Eucaristía, abriendo la celebración con el bello texto del Introito: Este es el apóstol Juan, que durante la Cena reclinó su cabeza en el pecho del Señor. Este es el apóstol que conoció los secretos divinos y difundió la palabra de vida por toda la tierra.
Ahí está lo que buscamos.
***
Pero hay otro punto que te quiero compartir y no me lo quiero guardar dentro. Como ves, a lo largo de estas 333 entregas he ido escanciando mi corazón. Al ir a cerrar mi época de Puebla (donde he estado cinco años, 2007-2012 y de donde guardo bellísimas vivencias), para que este arsenal no se diluyera en el aire, el día de san Antonio de Padua (13 junio 2012)  hice una recopilación de archivos en forma de libro continuo: 1009 páginas, que fueron impresas como libro en dos volúmenes, hasta el archivo o entrega 241. Antepuse una Introducción testimonial, para decir qué es lo que significaba este material como historia de mi ser. Y escribía así:
“… Ignoro quién lo haya de leer, cuál haya de ser su paradero. Pero si post mortem tuviera un lector, una lectora, solo quiero decirle una cosa: Aquí estoy yo. Estas páginas, que no son solo homilías, sino que incluyen textos variados, dan el perfil de mi vida, de mis íntimas aspiraciones.
A la fecha - decía - voy en el número 241. Podría cerrarse en esta obra; es bastante – y de sobra – para dar testimonio de lo que en mi vida (que ya tengo 75 años) ha pasado por mi corazón”.
Ratifico los mismos pensamientos a la vuelta de estos meses, cuando la Biblioteca se ha enriquecido con cerca de 100 nuevas piezas. Un hombre se retrata cuando cuenta su historia, pero no menos cuando escribe una ingenua poesía… Los escritos, aun cuando tú en ellos no hables de ti, ellos sí hablan de su autor y te delatan. Felizmente es así.
Y entonces cuando un hombre abre y esponja su corazón y da a conocer lo que piensa, está hambreando la amistad de los demás. No una amistad pagadera con fama y alabanzas, sino una amistad que quiere penetrar en el río sutil de la vida, que a todos nos hace hermanos.
Gracias, buen hermano; gracias, leal y apreciado amigo, porque me has dado una nueva oportunidad para dilatarme y avanzar por las venas de la silenciosa amistad humana.
* * *
Néstor, hasta ahora. Cierro mi carta, no mis pensamientos. El corazón sigue abierto.
Recibe un abrazo y reza por mí; yo rezaré por ti.
Rufino M.
19 diciembre 2012
(México D.F., Convento capuchino, donde vive Néstor)


1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante conocer el origen del blog de Rufino Grandez. Gracias a Nestor, ángel mediador con la idea y la realización primera.
Ha sido, y es, una suerte disponer de esta página.

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