martes, 19 de marzo de 2013

369. Papa Francisco: Tenerezza – ternura



Papa Francesco
Tenerezza – ternura
Plegaria simple

El Obispo de Roma, Francisco, y Papa de la Iglesia, ha pronunciado una sencilla homilía para el inicio de su pontificado en la fiesta de san José, custodio de María y de Jesús, custodio de la Iglesia. Y en su homilía ha tenido dos palabras preferentes: custodiar (custodire, 16 veces), con ternura (tenerezza, 6 veces).
Nos ha dicho:
“…Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.
Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”.
“y, como él (san José), abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños…”
“Custodiar la creación, cada hombre y cada mujer, con una mirada de ternura y de amor; es abrir un resquicio de luz en medio de tantas nubes; es llevar el calor de la esperanza”.

1. Custodio de la ternura
y fiel esposo José,
fuiste el humilde creyente,
hoy eres faro de fe.


2. Varón fuerte y valeroso
y ternura a flor de piel,
que es virtud que resplandece
en quien sabe padecer.


3. No tengamos nunca miedo
de que el bien se deje ver,
y si bondad es ternura
que no pare de crecer.


4. Pase libre la ternura,
ternura de Nazaret,
y en nuestra suave mirada
dejémosla amanecer.


5. Protector del pueblo santo,
- la Iglesia, nuevo Israel -,
con una nueva mirada
queremos mirar y ver. 

6. Abiertos a la esperanza,
confiando siempre en él,
en Cristo, vida y camino,
queremos permanecer.


7. Tú que tuviste en tus brazos
a un Dios que se hizo bebé,
ruega a Cristo por nosotros,
varón justo siempre fiel. Amén.


Guadalajara, Jalisco, San José 2013.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy estimado P. Rufino:
Sigo sin tener noticias de Ud., lo cual me hace pensar que mis correos electrónicos no le han llegado, pues de otro modo me hubiese derigido algunas palabras. Ya veo que también Ud. "sube a Jerusalén", la ciudad del GRAN REY.
También Jesucristo subió a Jerusalén, pero antes la comtempló de lejos y lloró sobre la ciudad condenada al horror de ver a las madres alimentándose de sus de sus propios hijos recien nacidos. Contempló el Calvario, sobre el cual él había de ser levantado, cuajado de cruces como un bosque de árboles. El Salvador lloró de agonía con esa espantosa escena a la vista. Algunos cristianos han experimentado la misma emoción visitando el Monte de los Olivos.
Le deseo una grata estancia en la ciudad del Gran Rey.

Anónimo dijo...

Muy estimado P. Rufino:
Aunque supongo que sabe quién es el autor del "anónimo" anterior, le ruego que me disculpe por no firmar mi "anónimo".
Paz y Bien.
Saludos cordiales. Juan José.

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