miércoles, 27 de marzo de 2013

373. Por la tierra de Jesús: Peregrino y navegante




 Peregrino y navegante
(Diario espiritual de un peregrino)


Miércoles Santo (27 marzo 2013)
Hoy nuestra peregrinación ha recalado en el mar de Galilea. Al bajar de Nazareth hemos pasado por Migdal, o Magdala, la patria de la enamorada María la Magdalena (la exégesis la ha rescatado ajena al pecado, destrenzando aquellas tres mujeres fundidas en una: la pecadora innominada de Lc 7; María de Betania, hermana de Lázaro y Marta; y María de Magdala o la Magdalena, sanada por Jesús Lc 8, 2, fiel en la muerte de Jesús, primera testigo de la Resurrección: va deshaciéndose poco a poco la figura de La Magdalena, la pecadora).
Hemos ido a Tabgha (Las Siete Fuentes, el Heptápegon de los Bizantinos), donde se venera el recuerdo de la multiplicación de los panes, en cuyas excavaciones se han encontrado los bellos mosaicos de Tabgha. Hemos subido al Monte de las Bienaventuranzas, y allí hemos celebrado la Eucaristía con esta conmemoración; luego hemos bajado al embarcadero para subir a la barca, leer un Evangelio del lago, meditar y luego cantar…; incluso, al son de los marineros, danzar por el ritmo de unas canciones judías).

Durante la travesía, ha venido un poquito de la inspiración del Espíritu para tejer un poema. El lago de Generesaret lo llaman los hermanos hebreos, Kinnéret, que significa Arpa, porque semeja a la forma de un arpa. De aquí arranca en poesía el poema que iba surgiendo en ese momento. Quede aquí para los peregrinos, y para  quienes leen el Evangelio en poesía.


1. Yo navego sobre un arpa

cuando navego en el mar,

y no tiemblo por las olas,

que Jesús conmigo va.



2. El viento me suena a música,

y el alma se expande en paz:

eres tú mi travesía

y también mi Capitán.



3. Y si yo me bamboleo,

movido de aquí y de allá,

mándame lanzarme a ti

y a ti voy sin naufragar.



4. Con tu Cruz, mástil alzado,

las velas, tu humanidad,

por la ruta de la fe,

mar adentro hasta el final.



5. Jesús del mar de mi vida,

conmigo en la barca vas:

si quieres dormir, descansa,

no te voy a  despertar.



6. Peregrino y navegante,

buscando tu intimidad,

por la puerta de tu pecho

ábreme a la Eternidad. Amén.

Lago de Galilea, 27 marzo, 13.30 horas

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde el principio existía la Palabra
y la Palabra era Dios,,,

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