lunes, 13 de mayo de 2013

397. Consagración a Nuestra Señora de Fátima del ministerio del Papa Francisco


Consagración a Nuestra Señora de Fátima del ministerio del Papa Francisco
Fátima hoy, 13 mayo 2013

El texto leído por el Cardenal patriarca de Lisboa, José Policarpo, ha sido el siguiente:

Estamos a vuestros pies los obispos de Portugal y esta multitud de peregrinos, en el 96 aniversario de vuestra aparición a los pastorcitos en la Cova de Iría, para dar cumplimiento al deseo del papa Francisco claramente expresado, de que os consagremos, Virgen de Fátima, su ministerio como obispo de Roma y pastor universal.
Así os consagramos Señora, a Vos que sois Madre de la Iglesia, el ministerio del nuevo papa: llenad su corazón de la ternura de Dios, que habéis experimentado como nadie, de manera que él pueda abrazar a todos los hombres y mujeres de este tiempo con el amor de vuestro hijo Jesucristo. La humanidad contemporánea necesita sentirse amada, por Dios y por la Iglesia. Solamente sintiéndose amada vencerá la tentación de la violencia, del materialismo, del olvido de Dios, de la pérdida del rumbo. Y será conducida por Vos a un mundo nuevo en el que el amor reinará.
Dadle el don del discernimiento, para saber identificar los caminos de la renovación de la Iglesia. Dadle el coraje para no dudar en seguir los caminos sugeridos por el Espíritu Santo, amparadle en las horas duras del sufrimiento, a vencer en la caridad las probaciones (pruebas) que la renovación de la Iglesia le traerá. Estad siempre a su lado, pronunciando con él aquellas palabras que bien conocéis: “Yo soy la Sierva del Señor, hágase en mi según Tu palabra”.
Los caminos de renovación de la Iglesia nos llevan a redescubrir la actualidad del mensaje que le habéis dejado a los pastorcillos: la exigencia de la conversión a Dios que ha sido tan ofendido, porque tan olvidado. La conversión es siempre un regreso al amor de Dios. Dios perdona porque nos ama. Por esto su amor se llama misericordia. La Iglesia protegida por Vuestra maternal solicitud y guiada por este pastor, tiene que afirmarse cada vez más como lugar de conversión y perdón, porque en ella la verdad se expresa siempre en la caridad.
Vos indicasteis la oración como el camino decisivo de la conversión. Enseñad a la Iglesia que sois miembro y modelo, para que seamos cada vez más un pueblo orante, en comunión con el santo padre, el primero de los orantes de este pueblo y también en comunión silenciosa con el anterior papa, Su Santidad Benedicto XVI, que escogió el camino del orante silencioso, profundizando la Iglesia en los caminos de la oración.
En Vuestro mensaje a los pastorcitos, aquí en Cova de Iría, habéis puesto de relieve el ministerio del papa, “el hombre vestido de blanco”. Tres de los últimos papas fueron peregrinos de vuestro santuario. Solamente Vos, Señora, en vuestro amor maternal a toda la Iglesia, podéis poner en el corazón del papa Francisco el deseo de ser peregrino de este santuario. No es algo que le podamos pedir por otras razones. Solamente la complicidad silenciosa entre Vos y él lo llevará a sentirse atraído por esta peregrinación, en la certeza de que será acompañado por millones de creyentes, dispuesto a oír de nuevo Vuestro mensaje.
Aquí en este altar del mundo, el podrá bendecir a la humanidad, hacer sentir al mundo de hoy que Dios ama a todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo, que la Iglesia les ama y que Vos, Madre del Redentor, los conducís con ternura por los caminos de la salvación
+ JOSE (Policarpo), cardenal patriarca.
Presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa
Traducción no oficial del texto que la oficina de prensa del Santuario de Fátima le entregó a ZENIT (13 de mayo de 2013)
En nuestra capilla de Ntra. Señora de los Ángeles
hemso leído la misma consagración

Para mejor entender el sentido espiritual de esta consagración, valgan estas notas que transcribimos del sitio “Vatican Insider”.
"El Papa Francisco pidió al patriarca de Lisboa, el cardenal José Policarpo, consagrar su Pontificado a a Virgen de Fátima. Fue el mismo purpurado el que lo confirmó durante la apertura de la 181a asamblea general de la Conferencia Episcopal portuguesa.
Al final de su discurso, Policarpo dijo: «Papa Francisco me pidió dos veces que yo consagre su nuevo ministerio a Nuestra Señora de Fátima. Es un mandato que puedo cumplir en el silencio y en la oración. Pero sería hermoso que toda la Conferencia episcopal se asociara para llevar a cabo esta petición. Que María nos guíe en nuestros trabajos y también para realizar este deseo del papa Francisco».
La relación de los Pontífices con Fátima siempre ha sido muy estrecha. Eugenio Pacelli, consagrado obispo en la Capilla Sixtina el día de la primera aparición (el 13 de mayo de 1917), como Papa pidió que el texto del tercer secreto fuera custodiado en el Vaticano. En 1950, antes de la proclamación del dogma de la Asunción de María, contó que asistió al milagro del sol en los jardines vaticanos, el mismo al que asistieron en octubre de 1917 las personas que presenciaron durante la última aparición de la Virgen a los tres pastores de Fátima.
Pío XII consideró que ese fenómeno era una confirmación celeste del dogma que estaba por proclamar y describió en una anotación manuscrita que pudo ver, repetidamente, al sol rotando sobre sí mismo. Juan XXIII fue el primero que leyó el secreto, en 1959; se lo dio a conocer a sus colaboradores de la Secretaría de Estado y del Santo Oficio, y al final se decidió no divulgarlo. Pablo VI quiso ir a Fátima en peregrinaje en ocasión del 50 aniversario de las apariciones. Menos de un año antes de ser elegido Papa, el entonces patriarca de Venecia, Albino Luciani tuvo una conversación con Sor Lucía, vidente de Fátima.
Pero sería con Juan Pablo II cuando el secreto de Fátima se cumpliría: el Papa Wojtyla sufrió el 13 de mayo de 1981 un atentado y atribuyó a la “mano materna” de la Virgen la desviación del proyectil que le habría salvado la vida. En mayo de 2000 fue justamente Juan Pablo II el que reveló al mundo el tercer secreto, proponiendo la siguiente interpretación (aunque no vinculante): el Papa atacado en la visión de los pastorcillos habría sido él mismo. Benedicto XVI, que como cardenal escribió un largo comentario teológico sobre el tercer misterio, en mayo de 2010 visitó Fátima, siguiendo las huellas de sus predecesores, y, durante el vuelo que lo llevaba a Portugal respondió a las preguntas de los periodistas. Afirmó que el mensaje de Fátima todavía era actual y que la profecía podía aplicarse no solo a la lucha de la Iglesia en contra de los regímenes totalitaristas del este, sino también al escándalo de la pederastia".


A partir del Misal Romano de 2002 la Virgen María en su advocación de Ntra. Sra. de Fátima figura en el Misal como memoria libre con oración colecta propia: Beatae Mariae Virginis de Fatima.
En el sitio oficiald e la Santa Sede (vatican.va) en la sección correspondiente a la Congregación para la Doctrina de la Fe, existe una amplia documentación (una treintena de página) con el título "El mensaje de Fática" referente al Secreto de Fátima, estudio firmado por el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto.

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