sábado, 8 de junio de 2013

411. Bendito el Corazón Inmaculado




Muchas almas sencillas y humildes quisieran ver consagrado el mundo, las parroquias… al Corazón Inmaculado de María.

Nada quita a la credibilidad y estima de estas personas sencillas, humildes, sufridas el que Párroco y Obispo, también humildes y sencillos, y quizás doctos y teólogos, digan: La Iglesia tiene su ritmo espiritual en la liturgia de cada día; esa es la dirección espiritual de cada día Y allí, mejor que en otro lugar, se expresa la consagración. Dejémonos conducir por el ritmo espiritual de la liturgia, latido de Cristo y latido del pueblo de Dios.

Las devociones particulares son legítimas, son loables… Muchos cristianos, a través de estas devociones, pueden alcanzar el centro de su fe cristiana. Pero nadie puede imponer a otro una forma peculiar de devoción, de advocación de Jesús, de advocación de María.

Jesús de la Misericordia es una forma de traducir el Jesús del Evangelio. El Corazón Inmaculado de María es una forma de traducir el misterio integral de María.

Por la devoción lleguemos al centro del misterio, el cual rebasa todas las formas particulares.

(Sobre la Consagración del pontificado del papa Francisco a la Virgen de Fátima, que es también símbolo del Inamaculado Corazón de María, escribimos en su momento, en este blog, n. 397)

En este día del Inmaculado Corazón de María traemos aquí un himno escrito hace 28 años en Jerusalén. Seguramente que a muchos corazones les puede sugerir mucho.

Guadalajara, Jalisco, Inmaculado Corazón de María 2013.


Bendito el Corazón Inmaculado
Himno al Inmaculado Corazón de María

El sábado siguiente al Corazón de Jesús se celebra la memoria libre del Inmaculado Corazón de la Virgen María. La celebración tiene carácter universal desde Pío XII (1944), quien en 1942, en el XXV aniversario de Fátima, consagró el mundo a este Corazón Inmaculado de la Virgen. Ntra. Sra. de Fátima es presentada en el Carmelo de Coimbra mostrando el Corazón que lleva un cerco de espinas.
Para cantar a este Corazón lo contemplamos, ante todo, como corazón Inmaculado, lleno de hermosura por la vinculación que lo une a la beatísima Trinidad, según el sentir de la Iglesia.
Vemos que este Corazón es el Paraíso en esta tierra y que la Iglesia fue plantada en este huerto.
Evocamos el Evangelio de esta memoria (Lc 2,41-51), el cual termina así: “Pero ellos no comprendieron lo que quería decir. Él bajó con ellos a Nazaret. Su madre conservaba todo esto en su corazón”. ¡Misterio del corazón de María en sus días terrestres! No comprendieron..., pero la vida seguía en el quehacer cotidiano... y todo aquello era el misterio recogido en el sabio corazón: en fe y en abandono y en silencio.
Este es el corazón libre de engaño, el corazón fiel de María, de la Madre del Amor hermoso y de la santa esperanza y la alegría.


Bendito el Corazón Inmaculado
que Dios Padre creó para María,
que Dios Hijo reservó para su Madre,
que el Ósculo de Amor de Padre e Hijo
besándolo sació de paz divina.

Bendito el paraíso de la tierra,
jardín de Edén con Árbol de la vida;
la Iglesia fue plantada en este huerto
en vientre de mujer, fecunda Virgen,
en quien el Germen santo fructifica.

Bendito el Corazón que conservaba
aquello que el saber no comprendía,
y en fe y en abandono y en silencio,
dejando obrar a Dios, se hacía sabio
con otra celestial sabiduría.

Bendito el Corazón libre de engaño,
que fue del todo fiel todos los días,
oh Virgen de prudencia y de firmeza,
oh Madre del Amor el más hermoso,
oh Fuente de esperanza y de alegría.

¡Excelsa Trinidad por quien por quien se nombra
el don del corazón de la Bendita,
oh Padre, oh Verbo, oh Espíritu divino,
las gracias y alabanzas y las súplicas
la Iglesia santa dice con María! Amén.

Jerusalén, Inmaculado Corazón de María,
15 de junio de 1985.

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