jueves, 19 de septiembre de 2013

449. Domingo XXV C - No podéis servir a Dios y al Dinero



Homilía en el Domingo XXV del tiempo ordinario, ciclo C
Lc 16,1-13

Texto del Evangelio:
Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes. Entonces le llamó y le dijo: “¿Qué es lo que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante ya no podrás seguir administrando”. El administrador se puso a decir para sí: “¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa”.
Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo, y dijo al primero:
- “¿Cuánto debes a mi amo?”
Este respondió:
- “Cien barriles de aceite”.
Él le dijo:
- “Toma tu recibo; aprisa, siéntase y escribe cincuenta”.
Luego dijo a otro:
- “Y tú ¿cuánto debes?”
Él le dijo:
- “Cien fanegas de trigo”.
Le dice.
- “Toma tu recibe y escribe ochenta”.
Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la Luz.
Y yo os digo: Ganaos amigos con el dinero de iniquidad pera que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
El que es fiel en lo poco, también en lo mucho es fiel. El que es injusto en lo poco, también en lo mucho es injusto
Si, pues, no fuisteis fieles en la riqueza injusta, ¿quién os confiará la verdadera? Si no fuisteis fieles en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará?
Ningún siervo pude servir a dos señores, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero”.

Hermanos:
1. Jesús y el dinero, este es el tema del Evangelio de hoy; Jesús, el dinero, los negocios de este mundo, llenos de trampas, Evangelio que termine con una declaración fulminante de Jesús. No podéis servir a Dios y al Dinero.
¿Quiere este Evangelio decirnos que hay una moral o ética del dinero, y que Jesús nos ha dado unos principios morales acerca del uso del dinero?
No, no va por ahí el sentido de sus palabras.
Llegará un día en que la vida ordinaria de la Iglesia tendrá que afrontar con criterios racionales y teológicos este asunto. En el cuerpo de las cartas paulinas encontramos un párrafo acerca del rico que puede existir en la comunidad, cosa que en sí misma nos sorprende. “Ricos de este mundo”, llama san Pablo, que, por supuesto, no es ningún privilegio. Si no, en esta carta primera a Timoteo, no se les llamaría “ricos de este mundo”. No es una suerte ser “rico de este mundo”.

2. Dice, pues, el apóstol a su discípula Timoteo para que sepa dar buenos principios: “A los ricos de este mundo ordénales que no sean altaneros ni pongan su esperanza en la incertidumbre de la riqueza, sino en Dios que nos provee de todo en abundancia para que lo disfrutemos; que hagan el bien, sean ricos en buenas obras y dispuestos a compartir; y así atesorarán un excelente fondo para el porvenir y alcanzarán aquella que es realmente al vida verdadera” (1Tim 5,17-19).
En estas breves líneas hay mucha enjundia, y una serie de principio para comenzar a establecer una ética de la riqueza, de los bienes de este mundo. El rico tiene que esta dispuesto a la “koinonía”, a la comunión, al compartir de los bienes, Ese ser “compartidores” es mucho más que reservar un cupo de limosnas…, un 0,07 del producto nacional, o cosa semejantes.

3. Jesús en el Evangelio, porque solo eso queremos explicar ahora, no habla de la ética del dinero. Todo lo más sería de la “iniquidad del dinero”. Con esa expresión que está en sus labios: “dinero de iniquidad” o “dinero de injusticia”.
Mamona inquitatis se dice en latín esta expresión del Evangelio de san lucas 16,9, Para Jesús, el Dinero, que se convierte en Dinero de Iniquidad, es un Dios falso, que subyaga, esclaviza, confunde y siembra el desastre. Este error fatal de vida se lo puede analizar en diversos planos:
- en un plano personal, antropológico: esa avidez que uno tiene de poseer siempre más y más, para tener siempre más, sin quedar nunca contento;
- en un plano social económico: el funcionamiento de la economía en el mundo. Como factor poderosísimo en la configuración de los valores y desvalores de las naciones.
- tercero y, sobre todo, en el plano religioso: ahí es donde el ser humano se hunde en el abismo. Teniendo al Dios Dinero, sobra el Dios de la religión, o bien se quiere hacer un companaje imposible: No podéis servir a Dios y al Dinero, A Dios y a Mamón (mamona).

4, ¿Qué es pues, el Dinero, en la mente de Jesús profeta? El Dinero es un Déspota cruel. El Dinero no tiene moral. Una vez a un cristiano que trabajaba en un banco, le oí esta frase: El banco no tiene corazón. La decía desde su experiencia administrativa y la podía avalar con hechos.
Esa es la mentalidad de Jesús, lo que él ha visto con sus ojos. El Dinero no tiene corazón.
El primer profeta escritor del Antiguo Testamento, en el siglo VIII, es Amós, que era un campesino. Dios le mandó a profetizar y sus acusaciones han sido brutales. Hoy tomamos una de estas acusaciones. Escuchad esto, los que pisoteáis al pobre y elimináis a los humildes del país. Ellos piensan solo en el negocio y les molestan las fiestas religiosas, que no son económicamente productivas. Reducen el peso, aumentan el precio, modifican las balanzas… “para comprar al indigente por plata, al pobre por un par de sandalias” (8,5).

5. Jesús, profeta de Dios, su Padre, nos abre los ojos a esta avaricia que está en el hondo de nuestro corazón. De la avaricia viene la soberbia, el creerse más que los otros; y de aquí el desprecio y la humillación del hermano, siendo como somos todos hijos de un mismo Padre del cielo.
Otra de las frases “chocantes” que dice Jesús es que, dando, nos hagamos amigos de los pobres y miserables, porque son ellos los que nos van a recibir en las moradas eternas. Ese va a ser el cortejo celestial que nos va a recibir en el cielo.

6. Hermanos: Jesús ha hablado de esta manera, a todos nos atañe.
Recordad lo que pasó en el momento de la elección del Papa Francisco. Cuando ya los votos alcanzados habían sobrepasado el número necesario, y vino el aplauso, el cardenal amigo que estaba a su lado, el brasileño Claudio Humes, le dijo a Jorge Bergoglio: “Acuérdate de los pobres”. Así lo contó el Papa Francisco a los periodistas, a los que explicó por qué se llama Francisco, por tres razones, porque quiere imitar a Francisco de Asís en tres cosas; en el amor a los pobres, en el amor a la paz, en el amor a la creación.
Hermanos: Acuérdate de los pobres; que se nos quede grabado en el corazón.
Ese es el espíritu de Jesús. Amén.

Guadalajara, miércoles, 18 septiembre 2013

1 comentarios:

Anónimo dijo...

COMO DESARROLLAR INTELIGENCIA ESPIRITUAL
EN LA CONDUCCION DIARIA

Cada señalización luminosa es un acto de conciencia

Ejemplo:

Ceder el paso a un peatón.

Ceder el paso a un vehículo en su incorporación.

Poner un intermitente

Cada vez que cedes el paso a un peatón

o persona en la conducción estas haciendo un acto de conciencia.


Imagina los que te pierdes en cada trayecto del día.


Trabaja tu inteligencia para desarrollar conciencia.


Atentamente:
Joaquin Gorreta 55 años

Publicar un comentario en la entrada

 
;