miércoles, 4 de diciembre de 2013

469. Un día hermoso: coplas de cumpleaños



Hoy cumplo setenta y siete

Hoy cumplo 77 Advientos. Fue a la 1 de la noche (así certifica el registro) del 5 de diciembre de 1936. Un día perdido del calendario para el común de los mortales. Para mí un día único en el calendario del corazón de Dios. Fue aquel día en que el Padre, comunicando su alegría, dijo, como un brindis: Hoy “al mundo le ha nacido un hombre” (Jn 16,22), palabra de Jesús que muchas veces me ha enternecido.
Es que con esto – amigo, amiga…de silenciosa amistad en la vibración de la Red – quiero asociarme a “el día hermoso”, que fue el día de tu nacimiento, y, como eco, el día de tu cumpleaños. Todos tenemos este día de soberana liturgia de nuestro nacimiento, celebrado con Dios y con ese coro de amigos que nos regala la vida. ¡Gracias, Dios mío! Te lo gradezco por toda la eternidad. Soy un destello radiante del amor de Dios; soy una célula de Dios en la Historia, dulce encarnación de su latiente corazón. Así me veo, porque así soy. No pasará aquel 1 de diciembre de 1936, sábado de la primera semana de Adviento, a los Anales, para hacer parte de las efemérides dignas de mención, día 5 de diciembre señalado, porque en tal día, 1492, se descubrió la Hispaniola, la Española – hoy República Dominicana – con la llegada de Colón y un grupo de aguerridos navegantes españoles; día 5 de diciembre, digno de memoria por la muerte de Wolfgang Amadeus Mozart (1791).
Día 5 de diciembre de 1936, cuando mis hermanos de mi tierra patria, estábamos en guerra, unos contra otros. Baste con recordar en familia que en aquellos días mi padre se encontraba muy enfermo (“¡qué malito estaba tu padre, hijo…!”), pero el Adviento o Advenimiento de aquel segundo hijo le daba un pulmón de vida, y cuando me vio sus ojos brillaron como las estrellas. Luego, aunque el Señor se lo llevó temprano (menos de 40 años: 1 diciembre 1947), pudo ver bendecida la humilde mesa de familia con otros vástagos, hasta completar seis hermanos: cuatro mujeres y dos hombres.
Anécdotas que no interesan al común de los mortales, internautas o no, pero que embellecen la crónica íntima de mi vida – gloriosa y amorosa Historia de Salvación de Dios – que es lo que celebro. Y repito, amable amigo, que hago esta evocación, compartiendo el día de tu nacimiento, que ignoro. El Señor te bendiga. El Señor nos bendiga y nos guarde.
Celebro la fiesta con alguna copla. No sé cantar - ¡lástima! – pero ahí queda la letra. El corazón la tararea a su modo. Y, como andamos entre Profetas, profesor y testigo de los Profetas que trato de explicar, ahí va de mi taller de alfarero la vasija de barro que he cocido en el horno de mi corazón.
Recíbela con ojos risueños, que es para decirte que “¡gracias!, querida hermana, querido hermano, por tu felicitación”.

7 coplas de amor
para mis 77 Advientos
1. Hoy cumplo setenta y siete,
números de perfección,
uno dice, otro repite:
“Dios es solo corazón”.

2. Ya tengo claro el futuro
y aprendida la lección:
siete y siete están diciendo
ser perfecto en el amor.

3. El examen ya está hecho
a cuenta de mi Señor;
balance y punto final:
su ternura y compasión.

4. Lo aprendí en la Profecía
desde los tiempos de Amós:
“¿Cómo no compadecerte
del pobrecillo Jacob?” (Am 7,2)-

5. Tu Palabra es juventud,
así me lo entiendo yo;
cada verso es un pimpollo
y dentro se abre una flor.

6. Sea mi vida tu Adviento,
profecía con tu voz,
y entre sones muy distintos
ser siempre Consolación (Is 40,1).

7. ¡Mi más dulce Poesía,
Jesús de mi vocación,
tus manos y plantas beso,
guárdame en tu bendición!


(5 de diciembre de 1936-2013)
Fr. Rufino María Grández Lecumberri
(de bautismo Francisco Javier), OFMCap.

77 años de Bautismo, día 9 de diciembre


Brindis en fraternidad por 77 años de bautismo 
con una botella de vino exquisito
guardada para esta ocasión.
Dos hermanos de mi fraternidad:
Eduardo (a mi derecha),
Erid ( a la izquierda).

5 comentarios:

olguita dijo...

Hoy es un día especial, Dios nos regalo un amigo al que le dio el don de la poesía y la reflexión su alegría contagia, quienes lo conocemos no podemos imaginarlo sin esa sonrisa amable, que a sus 77 años parece la sonrisa de un chiquillo, Gracias Padre Rufino por compartir con nosotros sus dones y felicidades .

Anónimo dijo...

Muy estimado P. Rufino:
Permítame que le felicite en este día de su cumpleaños, y que Jesucristo guíe sus actos como hasta ahora.
Un cordial saludo.
Juan José

Anónimo dijo...

El primero lo ha vetado ¿porque?

Fr. Rufino Ma. Grández, OFMCap dijo...

Amigo:
No he vetado ningún comentario. Quise introducir de nuevo el texto; lo suprimí para volver a ponerlo y, de repente ví que había desaparecido lo anterior, incluida al estadística. Me hubiese gustado el que se hubiera conservado. Muchas gracias

Anónimo dijo...

Con cierta reserva,doy por buena la explicación.
¿seguiré mandando reflexiones?

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