domingo, 31 de marzo de 2013 1 comentarios

376. Belén en Pascua: Gruta de la Virgen de la leche



Belén, Virgen de la leche

(Diario espiritual de un peregrino)

Belén ha sido en Pascua el remate de nuestra peregrinación por Tierra de Jesús, Belén que es la Encarnación del Verbo. Bien podemos decir a los hermanos en esta celebración de la Eucaristía pascual: Belén – Calvario y Resurrección – Eucaristía, tres que son uno, anunciando el mismo misterio. La Encarnación, el Amor encarnado en Jesús hasta el último despliegue.
Y en Belén, la Virgen de la leche, la Madre amamantando al Hijo. Gruta de la Virgen de la leche, a pocos pasos de la Basílica de la Natividad, Gruta que venera, con la entrañable piedad popular, esta faceta del Misterio.

1. ¡Qué cosa más hermosa que una madre
descubra el dulce seno para darle
la leche de su pecho a su pequeño,
que mama y duerme, plácido y amable!

2. ¡Oh Virgen de la leche y la ternura,
que nutres de ti misma a Dios infante!,
tu hijo es tuyo, en cuerpo y alma tuyo,
que es hijo de tu alma y de tu carne.

3. Y gozas de ser madre humanamente
y gozas por lavarle y por cuidarle,
por darle a la boquita el alimento
y ver en su mirada tu semblante.

4. ¡Oh Dios hasta la entraña de mujer,
que no puedes vivir sin que te amen!,
mi Dios de la indigencia, Dios mendigo,
mi Dios hecho bebé para besarte.

5. Te pido, Virgen Madre de la leche,
maternidad cual dádiva entrañable,
cual don de Encarnación, misión divina,
a quien el Padre a tanta gracia llame.

6. ¡Bendito el Dios viviente del amor,
fecundo manantial siempre manante!,
¡bendita toda vida por María,
oh Virgen de Belén, oh Virgen Madre! Amén.

En vuelo Tel-Aviv – Paris, Domingo de Pascua 2013.
sábado, 30 de marzo de 2013 1 comentarios

375. Gracia de Pascua, gracia de fe




Pascua de peregrino en Getsemaní
(Diario espiritual de un peregrino)

Este Domingo – Luz de los siglos, fiesta de las fiestas – no puedo subir a Internet la Homilía Dominical. Me uno a la Iglesia entera, a esa familia adicta a estas encillas homilías, destapando mi corazón con unos sentimientos, que en mi edad, en mi lenguaje, estilo y cultura, son el perfume de María Magdalena en la mañana divina de al Resurrección. Antes de dejar el hotel, para ir a Belén y celebrar allí el nacimiento del Señor, que en la unidad del corazón y del amor, es el mismo misterio integral de la Encarnación – y luego volar rumbo a la Madre, siempre virgen María, María de la paz, María de Medjugorje – hago esta ofrenda pascual mi corazón, en aras del Amor que es Jesús.
Una celebración pascual de peregrino no es precisamente la celebración ideal de la Pascua. Coincidimos en Getsemaní unos seis o siete grupos de lengua hispana, para que el rito fuera en castellano. Celebración – como es obvio – después de mucho cansancio del día, a lo mejor después de haber peregrinado por el desierto de Judea y el valle del Cedrón, según los programas de las agencias; celebración de repente en cuanto a esa preparación esmerada que pide la máxima de las fiestas, preparación – digo – en orden a las partes de la liturgia: cantos, salmos, ministros…; celebración que hay que ultimar en la sacristía con unos sacerdotes que uno no conocen y con los que quisiera entablar un lazo de amistad en esta Pascua que nos en lo más sincero de nuestros ideales… Las siete lecturas del Antiguo Testamento quedan reducidas a tres (Creación, Abraham, Mar Rojo)…; y acaso un canto del ofertorio sea (no es un acaso): Junto a ti al caer de la tarde… ; y los salmos sean lo que se saben, o medio se saben…
Pero tú, Jesús, estabas allí. Y ¡gracias a todos cuantos poniendo lo mejor de su buena voluntad brindaron lo que tenían para celebrar nuestra Pascua cristiana, que terminó – lógico es – con un aplauso, a ti, Señor Resucitado, a todos cuantos participamos de tu triunfo…

1. Y ahora mi corazón regresa a ti en esa intimidad silenciosa de Pascua en Getsemaní.
¿Qué fue tu Pascua, Jesús del amor, para saber qué está siendo tu Pascua hoy?
Tu Pascua la entenderemos si bajamos a la noche mortal de tu soledad en Getsemaní, en el calabozo de Caifás (Galli cantus), al abandono de la cruz. Tu Pascua se inicia en la oscuridad sin luz, tú que eres al luz del mundo (Anokhi ‘or Ha’olan, como han escrito en hebreo y en cuadros de luz mis hermanos capuchinos en la Casa de espiritualidad de Jerusalén, 16 Disraeli Street, Talbiyeh). Tu Pascua comienza en el total abandono. Sin esa humanidad desolada, Dios mío, no hay Pascua.
Dios mío, que acepte ese primer peldaño para vivir mi Pascua, que es al tuya, la Pascua de mis hermanos.
El confesionario es esa fosa de verdad donde se abre tu Pascua luminosa, la Pascua de la esperanza.

2. La Pascua, tu Pascua, es la ruptura del tiempo y la unidad de todo tiempo en ti. Se abre la brecha de lo que el humilde pensamiento de los teólogos llaman la escatología. Jesús, somos contemporáneos, porque en tu divino cuerpo tiempo y espacio adquieren la suma unidad, se eternizan y se actualizan.
Vivir la Pascua es sin más vivirte, vivir la vida.
Una inmensa pena cruza mi corazón cuando veo a mis hermanos hebreos, unas veces solos, otras en familia, que oran… o simplemente caminan, caminan. Les miro con gran respeto, incluso admiración, pero, en e este silencio doloroso del corazón, no puedo decirles – ni tampoco ellos a mí – el gran amor que nos une en comunión en el Dios de nuestra Alianza. Ellos celebraron la Pascua este año el 26 de marzo, y toda Jerusalén continúa celebrando los Ázimos de la Pascua.

3. Adiós, Jerusalén, acaso hasta el cielo. Me despido en alas de la fe, del amor, de la belleza.
La vida es Pascua si humildemente nos dejamos conducir por la mano de Dios nuestro Padre y de su Hijo Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Shalom, shalom.
Shalom, Berakháh.

Jerusalem, Gloria Hotel, 31 marzo 2013.
Rufino María Grández, hijo de Dios y cristiano.
viernes, 29 de marzo de 2013 1 comentarios

374. Felicitación Pascual de 2013 en Jerusalén



PASCUA DE 2013 EN JERUSALÉN
 (Diario espiritual de un Peregrino)
 De izquierda a derecha:
Rufino María Grández, Roberto Martínez (pasionista, guía), José Federico Topete

Con gozo la Iglesia canta:
¡Es Cristo Pascua florida!,
y mi vida redimida
es en él su Pascua santa.

1. El muecín me invitaba
al romper la madrugada:
Despierta al Misericordioso
y rinde a él tu alabanza;
mi corazón repetía:
¡Es Jesús mi Pascua santa!

2. Junto al Muro occidental
danzaban por la Alianza,
con lágrimas de alegría
la Torá en alto alzaban;
mas Moisés nos decía:
¡Es Jesús Pascua anunciada!

3. Y María Magdalena
con perfumes le buscaba;
Jesús le buscó primero
y en el Jardín la esperaba:
¡Alégrate, Iglesia mía,
que eres tú mi gozo y Pascua!

3. Oh Monte de los Olivos,
regado con muchas lágrimas,
monte de tumbas sagradas,
sembradas con esperanza,
gritad la fe del Mesías:
¡Es Jesús celeste Pascua!

4. Templo de Jerusalén,
hoy con cúpula dorada,
las ofrendas y oraciones
fueron en él consumadas;
y el Santo Sepulcro dice:
¡Él es la vida saciada!

5. Hermanos míos amados,
de toda creencia y raza,
Jesús es camino humano,
Hijo que a todos abraza;
¡Gloria él, flor de los hombres,
Pascua de toda esperanza!


Jerusalén, al amanecer del Sábado Santo, 30 marzo 2013,
en el Hotel Gloria, junto a la Puerta de Jafa,
esperando la Pascua del Señor Jesús.
 
;