martes, 4 de marzo de 2014

508. Cuaresma: Orar desde el Génesis, desde el Éxodo, desde el Deuteronomio



Cuaresma: 
Orar desde el Génesis, desde el Éxodo, desde el Deuteronomio


Una exégesis que, al final, no puede transformarse en oración sería una exégesis a medio camino, o acaso simplemente una exégesis abortada. Una exégesis elevada en oración es una exégesis que sin desdeñar los vericuetos de la crítica histórica, pasa a ser exégesis sapiencial, sabrosa, que traspasa el corazón de ternura. Es una exégesis “mistagógica”, que conduce al iniciado al secreto de los misterios.
Cuaresma, camino de Pascua, ascensión al Sinaí y marcha hacia al tierra prometida es un tiempo propicio para los misterios.
En entradas anteriores pusimos unos himnos para orar con el Éxodo (Núm. 500. Himnos de oración sobre el Éxodo: 11 himnos sobre el Éxodo y 1 sobre Números). Hoy anteponemos otros himnos bíblicos en torno a dos pasajes del Génesis y a la Torá en su conjunto; este último con especial querencia a nuestros Hermanos Hebreos, hermanos mayores en la Fe.
Los himnos están pensados, en particular, para el Oficio de lectura


MIÉRCOLES DE CENIZA 2014



1. Al pie del Sinaí, mi Dios amado,
el pueblo de terror se estremecía:
ardía el monte en llamas y humareda
la voz tremenda Moisés oía.

2. Y aquí, junto a tu cruz, Jesús dulcísimo,
Monte de Dios, de paz y de armonía,
mi nuevo Sinaí y mi Evangelio,
escucha y calla y ama el ama mía.

3. Comienza la Cuaresma que recuerda
que el Padre era tu amor y tu estadía,
que el Padre era tu pan y cantimplora,
que el Padre era tu Libro y sinfonía.

4. Mi vida fluye y fluye sin retorno,
más rápidos los días cada día:
¿en dónde son verdad mis sueños bellos,
mi invicto amor que el corazón ansía?

5. En ti yo me abandono, ardiente Cristo,
palabra de humildad y Eucaristía,
y más premio no quiero si escogí
que fueras tú mi todo, premio y guía.

6. ¡Jesús, perfume santo de Cuaresma,
olor que purifica mi malicia,
a ti la Paz del Reino y del Espíritu,
y de tu Iglesia el beso y al delicia! Amén.

Guadalajara, Jal., Miércoles de Ceniza 2014.


1. Al alba de la historia está la fe (Gen 12)

Al alba de la historia está la fe,
medida de Abraham, el peregrino,
de Ur hasta Jarán, y hasta la tierra
que Dios le va a mostrar a su elegido.

Arráncate de tierra y parentela
– que es nuevo nacimiento – y ven conmigo;
serás mi bendición, yo soy tu Dios,
yo soy tu premio todo, inmerecido.

Lanzándose en los brazos del amor
creyó en su Dios, igual que cree un hijo,
y aquel sencillo y plácido abandono
al Padre Dios bastó y le satisfizo.

Bendita aquella hora de los tiempos:
allí empezó la ruta, allí nacimos;
y hoy vuelvo recordando y alabando,
la mente y corazón, estremecidos.

Allí nacía Pablo, amor creyente,
la Iglesia hermosa y toda por los siglos:
y Dios nos bendecía sin recelo
abriendo el corazón en Jesucristo.

Y vio Abraham la Gloría que irradiaba;
le vio a Jesús, mi amado y mi bendito;
saltó de gozo, Pascua que iniciaba,
Jesús, la Cruz y luz de redimidos.

¡La santa Trinidad bendita sea,
y amor del todo puro sea el rito!;
¡bendita la Escritura que se abre,
y nos conduce al manantial divino! Amén.


2. Ya alzaba su cuchillo contra el hijo (Gen 22)

La cúspide de la fe de Abraham es el capítulo 22 del Génesis. Es un texto pascual que la liturgia proclama en la Vigilia Pascual.

Ya alzaba su cuchillo contra el hijo
el padre sin piedad que así mataba;
matando por amor, pero matando,
su propio corazón asesinaba.

Blandía sangre y fuego con el hierro
y a punto de matar la mano estaba.
¡Detén ese tu brazo y no lo mates,
que al hijo yo perdono y a tu alma!

Bajó Abraham la mano agradecido,
soltó a Isaac, la víctima en el ara,
y, en vez de un hijo, puso allí un carnero,
y aquel día otra sangre se inmolaba.

Mas Dios no perdonó al Hijo amado
el día que en la Cruz yo lo clavaba;
y no se perdonó, que aquellos clavos
yo mismo en sus entrañas los hincaba.

Rompió el amor su sello y sus secretos,
y dijo Dios: Que no haya más palabras.
Callaron cielo y tierra y Dios calló,
y entonces el amor, muriendo, hablaba.

¡Oh Dios amor, demencia de ti mismo,
oh Dios y Padre nuestro que nos amas,
que callen nuestros labios y que sea
el Hijo amante única palabra! Amén.


3. Torá bendita, luz de las naciones (Ex 20; Mt 5)

Torá bendita, luz de las naciones,
yo beso reverente letra y tinta
por donde corre sangre de los cielos,
igual que te besó Jesús Mesías.

No vino a destruirte el Nazareno,
que te aprendió de labios de María;
te amó temprano más que los Rabinos
cuando de niño con ellos discutía.

Te amó y te rescató desde tu entraña,
porque al mirarte al Padre Dios veía,
te quiso pura, original y plena
y vio que el Evangelio en ti nacía.

Encuentro de la fe y de la historia,
de Dios amor que en ti se traslucía,
Torá, que eres hermosa como esposa
porque de ti surgió la Profecía.

Torá de bendiciones y promesas,
Torá de una alianza compartida,
en ti me encuentro yo y en ti descanso,
si te alcancé, Torá, Sabiduría.

¡Mi Dios, mi Creador, mi amor en trance,
que Dios de otra manera no serías,
te adoro en Escritura y sacramento,
desde tu Libro lléname de vida! Amén

Guadalajara, Jalisco, 4 de marzo de 2014
para iniciar mañana la santa Cuaresma.

Para celebrar la Cuaresma del Señor pusimos en su momento en mercaba.org (Rufino María Grández / El pan de unos versos / El Año litúrgico / Cuaresma) bastantes himnos de carácter litúrgico. Para el inicio de la Cuaresma véase:

I
Inicio de Cuaresma

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