viernes, 17 de octubre de 2014

608. Domingo XXIX A – El César, Yo y Dios



Homilía para el domingo XXIX del tiempo ordinario, ciclo A,

Mt 22,15-21

 


Texto evangélico
Entonces se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos partidarios de Herodes, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?». Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto». Le presentaron un denario. Él les preguntó: «¿De quién son esta imagen y esta inscripción? Le respondieron: «Del César». Entonces les replicó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios»

Hermanos:
1. Este domingo se  nos presentan simultáneamente varios acontecimientos de gran importancia para la Iglesia, que pueden orientar nuestra homilía en varias direcciones. En breve
- Hoy termina esta sesión del Sínodo sobre la familia, que ha durado dos semanas.
- Hoy es el Domund, es decir, el Día Mundial de las misiones.
- Hoy en Roma el Papa Francisco eleva a los altares con el título de Beato a un antecesor suyo al Papa Pablo VI, que murió hace 36 años.
- Y, ante todo, hoy es domingo, la fiesta primordial de los cristianos.

En espíritu de Iglesia vamos a tomar conciencia de cada uno de estos acontecimientos, para culminar con el Evangelio de este domingo, que acabamos de proclamar.

2. Sínodo en torno a la familia. Sínodo quiere decir “caminar juntos”. Sínodo sobre la familia: reflexionar juntos sobre la familia. Algo más de 180 obispos y cardenales, muchos seglares, y entre ellos 13 matrimonios. Consigna del Papa al principio de esta asamblea: “hablar con libertad y escuchar con humildad”. Que nadie se quede sin decir lo que tiene que decir, por medio a lo que van a pensar los demás. Los discursos no podían pasar de cuatro minutos, para dar posibilidad a todos. Luego venían los resúmenes o relaciones, las reuniones en grupos por lenguas. Al final, un mensaje que envía el Sínodo, y un documento final de propuestas que será el instrumento de trabajo para la asamblea del año que viene en el mes de octubre más larga y con mayor participación. Entretanto, las Iglesias locales tiene esta tarea durante este año; profundizar en estos temas, que pertenecen a todo el pueblo de Dios, y colaborar de esta manera para que la Iglesia tenga plena conciencia desde todos sus ángulos de este realidad central de la vida cristiana que es el matrimonio.

3. Domingo mundial de misiones, para hacernos dos preguntas:
Yo, cristiano, que he recibido el gran regalo de la fe en Jesucristo, ¿qué puedo hacer, especialmente con mi forma de vivir para llevar esa fe a los demás? Por ser bautizado, soy discípulo y misionero.
Y la otra pregunta: Yo, cristiano, ¿cómo puedo ayudar con mis bienes a los miles de misioneros y misioneras que han consagrado su vida a esta tarea y necesitan de nuestra comunión y colaboración?

4. Beatificación del Papa Pablo VI, que llevó adelante y terminó el Concilio Vaticano II, inaugurado por Juan XXIII. Pablo VI fue un Papa tímido, muy humilde, de exquisita cultura, de extraordinaria sensibilidad para abrirse al mundo moderno y pedir a la Iglesia que dialogara con la modernidad. En su vida encontramos gestos elocuentísimos: el primer Papa que peregrino a Tierra Santa, el primer Papa que dio un abrazo al Patriarca ortodoxo de Constantinopla, el Papa que fue al salón de sesiones de la ONU, el Papa que quitó la tiara para mostrar visiblemente que el poder de la Iglesia es otra cosa. Vendió la tiara para que quede como recuerdo en un Museo de Nueva York y el importe lo entregó para los pobres de la Madre teresa de Calcuta.
Un Papa santo, muchas veces incomprendido. Que su ejemplo resplandeciente de luz, de sensibilidad y ternura maque un camino para la Iglesia.
Beato Pablo VI, ruega por nosotros.

5. Y por otra parte, hermanos, la palabra de Jesús, el Señor, que nos llega por este Evangelio, tomados como los de los tres domingos anteriores de los días finales de la vida de Jesús.
Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias.
Esta es la introducción que le hacen los fariseos y herodianos que van con la consulta. ¿Se lo dicen de verdad o es una estratagema? Los tres evangelistas que cuentan el episodio – Mateo, Marcos, Lucas – dicen que la pregunta que le van a hacer está hecha con mala voluntad. Esta es la introducción que la prepara.
Una pregunta, por tanto, que no es una pregunta de simple consultorio moral de alguien que quiere saber cómo proceder, qué es realmente lo correcto en la moral para vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.
Es una pregunta moral, es una pregunta política, es una pregunta religiosa; y hasta se puede decir que tiene detrás una historia bíblica. La rebelión de los Macabeos, hacía doscientos años, contra el helenismo que imponía usos paganos, creó héroes nacionales. Frente al César de Roma, ¿qué hacemos? Dar o negar un tributo no es algo inocente. Dar la moneda del tributo reconocimiento del poder extranjero y vasallaje. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?

6. Ahora Jesús, de repente, inventa una escena. Enseñadme la moneda del impuesto». Le presentaron un denario. Él les preguntó: ¿De quién son esta imagen y esta inscripción?
La moneda tiene un rostro, que es del emperador Tiberio, y un nombre imperial.
Hay dos imperios: el Imperio de Roma y el Imperio de Dios, como siglos atrás existió el imperio asirio y el imperio de Dios, el imperio persa y el imperio de Dios. Hoy en la primera lectura se trae un texto de cuando Israel fue liberado de la esclavitud de Babilonia. Dios es el Señor de la historia. Y, aunque no lo sepa Ciro, el emperador persa que dio el decreto de repatriación de los judíos en el año 538, la sagrada Escritura dice:
“Esto dice el Señor a su Ungido, a Ciro: Yo lo he tomado de la mano para doblegar ante él las naciones y desarmar a los reyes…Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel…, aunque no me conocías…” (Is 45,1.4.).
No va a dar Jesús una lección de ética política internacional.

7. Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. ¿Qué significa esta frase?
Una muy buena exégesis es esta: al César lo que es del César pero a Dios lo que es de Dios. Esto es lo que Jesús recalca: Dios tiene una soberanía que está por encima de todo imperio y reinado. Nosotros hacemos y deshacemos nuestros propios reinos. Sometámonos a lo que nosotros  mismos creamos. Pero Dios por encima de todo, y Dios referencia de todo comportamiento humano.

8. Jesús, al concluir esta reflexión solo te pido una cosa: la pasión por tu Padre Dios, que es lo que en todo instante ha gobernado tu vida. Que sea la misma la pasión que gobierne mi vida. Amén.

Guadalajara, viernes 17 octubre 2014



418. Mi canto a Pablo VI



“La Iglesia ha de saber cuánto la amo,
y quiero yo tener la valentía
la audacia de decírselo al oído
a ella, amada mía, esposa mía”.

También nosotros, Papa amabilísimo,
queremos con la misma parresía,
decirte nuestro amor, que no se extingue,
a ti, hermano Pablo, lumbre y guía.

¡Qué sabio y grande, Padre, en tu humildad,
qué luz en tu mirada y qué armonía,
qué tímida bondad en tu elegancia
y en mano alzada cuando bendecías!

Curvado en cruz, Jesús fue tu cayado,
y tu pasión por él ¡qué roja ardía!;
quisiste tú una Iglesia anunciadora,
y el diálogo leal fue tu consigna.

Quisiste un gran abrazo para el mundo,
que la ternura fue tu cortesía,
y en Foro de Naciones anunciabas
la paz con las palabras de Isaías.

¡Levántate en las palmas del amor,
de donde yaces en la tumba lisa!
Con el Transfigurado de tu Tránsito
queremos verte con Moisés y Elías!

¡A Cristo solo cuanto él merece,
a Cristo amor, incienso y pleitesía,
a Cristo con sus ángeles y santos,
que en ellos su hermosura mora y brilla! Amén.

In corde Iesu, in corde Ecclesiae.
Guadalajara, Jalisco, 21 junio 2013.
 

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Reddite ergo quae sunt Caesaris Caesari et quae sunt Dei Deo.
DEVOLVED AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR, Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS.
En efecto. DAR no es lo mismo que DEVOLVER.- La Vulgata dice devolver, y ese fue el sentido de la frase de Jesús.-
La moneda, el denario, en sí misma contenía dos conceptos que eran considerados aberraciones por los judíos:
1.- Una imagen humana.
2.- Una inscripción: TIBERIO CAESAR DIVINI AUGUSTI FILIUS AUGUSTUS.-
La pregunta que hicieron era una trampa política: Si Jesús afirma que SÍ, entonces se vuelve contra el pueblo que rezuma odio contra Roma; si por el contrario contesta que NO, entonces se declara zelote, rebelde contra Roma.- Durante su proceso, sus acusadores mencionarán este encuentro tergiversándolo.-
El antiguo Israel tuvo que sufrir los efectos de los poderosos imperios circundantes: asirios, persas, babilonios, medo-persa, griego, y por último el romano.- Devastaciones y saqueos, asesinatos, violaciones, deportaciones en masa.-
Según consta en el conocido como CILINDRO DE CIRO, Ciro el Grande, rey de los persas, a quien en la Biblia se le califica como "ungido por Dios" (mesías), permite a los deportados en Babilonia regresar a su pueblo y la reconstrucción del Templo de Jerusalén, así como la devolución de los objetos de oro y plata del citado Templo robados por Nabucodonosor, rey de Babilonia.- Sin embargo se hacen súbditos del rey persa, al que deben tributos, para lo cual Ciro envía a Jerusalén un representante suyo con el título de "gobernador", de nombre Sesbasar.-
Dios y el César.- Algunos ponen los dos imperios al mismo nivel, pero no es así.- Dios es inmortal, el César es mortal.- Otros contraponen ambos imperios, como quien no se puede servir a dos señores, pero no son dos imperios del mismo nivel, pues uno es de este mundo y el otro es divino.- El César impone su tributo, y quien no lo paga se expone a un castigo automático.- Dios no impone tributos, sino que ruega amor.-
Juan José.-

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