jueves, 30 de abril de 2015

685. Comunión, ternura y esperanza



Comunión, ternura y esperanza

A una hermana clarisa capuchina
que, querida por sus  hermanos, celebra Bodas
(Acámbaro, 1 de mayo de 2015);
a una muchacha que busca y llama a la puerta;
a una novicia que un día enjugó sus lágrimas,
de amor o de súplica,
con su velo blanco.

1. Hermana muy querida, escribo en verso,
que un poema muy bello tú has escrito,
y hoy a tu Esposo amado lo presentas
en este aniversario veinticinco.

2. Mejor que hablar quisiera yo escuchar
de tu silente corazón prendido,
sentir sabiduría, que una esposa
respira del saber de su querido.

3. Amada muy amada del Señor,
esposa muy esposa te has sentido,
al punto que, privada de tu toca,
te vieras en país desconocido.

4. ¿Qué ha pasado? Te dices sorprendida
si todo es gracia y nada merecido,
si son sus ojos dulces mi refugio…,
y paño de mis penas siempre han sido.

5. Me siento madre, madre desde adentro,
mi vientre de otro modo bendecido,
mi propia edad es cierto que lo advierte
mas es por otra cosa que lo digo.

6. Es como suave lluvia de ternura
que ablanda, acoge y deja muy mullido
cuanto encuentra a su paso, amargo o yerto,
y lo cubre de amor sin ser herido.

7. Es mi vida vivir en oración,
caminar a su vera mi camino;
no existe vanidad donde él está
porque él es la verdad a la que aspiro.

8. A Clara, hermana y madre, me recuerda
la franciscana túnica que visto;
me agrada compartir con mis hermanas,
me siento donde estoy y nada envidio.

9. Sabiduría, encuentros y teólogos
se arriman a mi edad y al nuevo estilo,
¡y quién fuera doctora del amor
a base de Evangelio y pocos libros!

10. Aquí estoy…, mi Señor, la disponible,
si ordenas tú y marcas mi destino;
mi vida sigue, humilde navecilla,
la vela hinche un  céfiro divino.

11. Y cuál será el balance, yo lo ignoro,
me basta tu mirada y tu cobijo;
caminemos en pura sencillez
que Dios hará mejor que lo que hizo.

12. Quisiera yo bordar con el silencio
mis sentimientos todos y latidos,
y mirarte y decirte y abrazarte…
en humildad y amor, ¡esposo mío!

* * *

13. Al hilo del teléfono me hablabas,
diciéndome que fuera - ¡dulce aviso! –,
y así decías más menos…, yo escuchaba
a tanta gracia atento, y pensativo.

14. ¡Loado, mi Señor, porque es verdad,
que lleno está de amor tu sembradío…!,
en el jardín de Pascua hay muchas vírgenes
besándote los pies entre los lirios.

15. Hermana muy querida, te acompaño,
de lejos tu alegría condivido,
la santa Eucaristía que nos une…
¡y un abrazo y un ósculo a tu anillo!

Guadalajara, Jal., 30 de abril de 2015

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 
;