miércoles, 6 de mayo de 2015

687.- Con sencillez y alegría - Familia Franciscana en México


Con sencillez y alegría

Cántico de unidad de la Familia Franciscana en México.
 
La COFRAMEX (Conferencia Franciscana de México) celebrará su próxima reunión en San Juan de los Lagos, en los días 6 a 8 del mes de mayo de 2015. En el encuentro se estudiará este año este tema: “El trabajo conjunto de todos los franciscanos de México en el Año de la Vida Consagrada”.  Con motivo de esta reunión se me ha pedido una especie de Himno o Cántico para la Coframex. Presento un texto con el título de: “Con sencillez y alegría. Cántico de unidad de la Familia Franciscana en México”, que ha sido musicalizado por la hermana clarisa capuchina Martha María Rodríguez.
Sin duda que a todos nos anima un espíritu de cercanía y comunión. Las Constituciones Capuchinas, por ejemplo, hablan de “comunión vital recíproca” refiriéndose a la Familia Franciscana. Y dicen: “En ella tantos hermanos y hermanas, de modos y formas diversas, pero en comunión vital recíproca, entienden hacer presente del común Seráfico Padre en la vida y misión de la Iglesia” (art. 101,1).
Con este aliento y sencillez de hermano, ofrezco estas letras a la Conferencia Franciscana de México.
Fr. Rufino María Grández, O.F.M.Cap.


Noticia de Crónicas y archivos
ORIGEN DE LA COFRAMEX (Conferencia Franciscana de México): la familia franciscana, celebró con gran entusiasmo en nuestra patria, el octavo centenario del nacimiento de N.P.S. Francisco y por primera vez nos reunimos en la Basílica de Guadalupe y en nuestro convento de San Juan Bautista, gran parte de esta nuestra familia.
El 3 de Octubre de 1981. Como fruto de ésta celebración Centenaria, nace en lo íntimo del corazón de algunos Superiores mayores, el deseo de unirse todos los que participamos de la misma espiritualidad de Francisco y de Clara.

El 1º de Mayo de 1985, la conferencia de Institutos Religiosos de México (CIRM) nos dio la oportunidad al llamarnos a una de sus reuniones ordinarias en una casa de Religiosas de Tlalpan, D.F.
Al segundo día de esta reunión, 2 de mayo, nos encontramos varios hermanos y hermanas franciscanas y fue entonces cuando la Hna., Imelda María Gallegos, Superiora General de la HFIC y Fray Salvador García Pérez. O.F.M, platicaron sobre una posible reunión de toda la familia Franciscana con el objetivo de un mutuo apoyo y mejor servicio a la Iglesia de México.
De inmediato apoyaron la idea con mucho entusiasmo: Fray Francisco Jiménez, O.F.M. Cap., Delegado General por los Capuchinos en México, Fray Esteban Jasso de la Tor, Comisario Provincial, Fray Bernardino Yáñez, O.F.M y Fray Rafael Álvarez O.F.M, ministros de las Provincias de Jalisco respectivamente; para el día 28 del mismo mes y año, éramos 15 hermanos de nuestra familia en el convento de San Juan Bautista en Coyoacán.
El 21 de marzo de 1985, fue elegido presidente de COFRAMEX, Fray Salvador García Pérez, O.F.M.
El espíritu de servicio, la sencillez, la simplicidad, la minoridad y, sobre todo, el amor cristiano y fraterno en el diálogo permanente, nos hizo sentir las reuniones como un oasis y una verdadera renovación espiritual que nos llevó a una profunda participación y comunión Franciscana y de amistad.

Con sencillez y alegría
Cántico de unidad de la Familia Franciscana en México

Esta Presentación dura 7 minutos y 34 segundos. Al principio es de ver y leer. La música y canto comienza en el minuto 2 y 30 segundos.  La partitura musical se encuentra a continuación del texto.

Estribillo
Con sencillez y alegría,
vivamos nuestra hermandad;
Dios es suma Caridad:
sea el amor luz y guía.

Estrofas
1. Loado, seas, Señor,
con voz de Francisco y Clara,
porque en ellos derramaste
la belleza de tu gracia.
¡Qué hermoso sentirse hermanos,
como Jesús predicaba,
y mirar al Padre bueno
con gratitud y alabanza!

2. Loado, seas, Señor,
por el don de tus entrañas,
Jesús, fruto del Espíritu,
nacido de Virgen santa.
En esta Iglesia familia,
has hecho nuestra morada,
un mismo pan compartimos,
recibiendo tu Palabra

3. Loado, seas, Señor,
por la misión encargada,
el Evangelio de paz
que pones en nuestras palmas.
Aquí, Dios mío y mi todo,
mira en tus manos mi alma,
cúmplase tu voluntad
como fue en tu humilde esclava.

4. Loado, seas, Señor,
por la unión que tú regalas:
somos tus siervos y siervas
de divisa franciscana.
Con humildad y ternura
por todo decimos gracias:
tú eres el bien, todo bien,
que en tu Hijo se hizo Pascua. Amén.





0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

 
;