lunes, 6 de julio de 2015

711. Laudato si´ (5) - Que sea la belleza el aire puro



Que sea la belleza el aire puro

La encíclica Laudato si´, a la que nos hemos arrimado, habla de la belleza. Si fuéramos a citar textos, tendríamos que trasladar una larga hilera. 23 veces aparece la “belleza” en sus párrafos. Belleza que se abre a las más altas aspiraciones mística del ser; belleza cotidiana que el sentido humano de la vida quiere ver proyectada hasta en los productos de la ciencia. “103. La tecnociencia bien orientada no sólo puede producir cosas realmente valiosas para mejorar la calidad de vida del ser humano, desde objetos domésticos útiles hasta grandes medios de transporte, puentes, edificios, lugares públicos. También es capaz de producir lo bello y de hacer « saltar » al ser humano inmerso en el mundo material al ámbito de la belleza. ¿Se puede negar la belleza de un avión, o de algunos rascacielos? Hay preciosas obras pictóricas y musicales logradas con la utilización de nuevos instrumentos técnicos. Así, en la intención de belleza del productor técnico y en el contemplador de tal belleza, se da el salto a una cierta plenitud propiamente humana” (núm. 103).
Lo contrario de la belleza es la fealdad. La belleza atrae, y ya dijo san Agustín que no se puede amar sino lo bello; por eso el pecado engaña, disfrazándose de bello. La fealdad, al contrario, retrae; y la fealdad repugna y repele cuando adquiere el grado de “asquerosidad”.
Hoy leo en los periódicos españoles, a la vuelta de la multitudinaria manifestación del Orgullo Gay en Madrid el fin de semana último. (Lo he copiado y borrado..., porque, al fin, narrar lo feo..., tampoco ilumina lo bello).
Vuelvo a la Escritura, y acudo a un texto consolador: “Venced el mal con el bien” (San Pablo a los cristianos de Roma).

Que sea la belleza el aire puro,
salud que nos refresque la ciudad,
el aire de los cielos en la tierra,
que con placer podamos respirar.

Que sea la belleza nuestra higiene,
la del cuerpo y del alma por igual,
echado fuera el virus del pecado
y oliendo cuerpo y alma a santidad.

Amiga encantadora, dulce esposa,
el paño suave de mi intimidad,
conmigo tú naciste, yo te amo,
y tú serás presencia espiritual.

Belleza mía, origen y destino,
el plato cotidiano en mi yantar,
en ti medito, en ti me purifico,
te vi en las Escrituras reposar.

Hermoso entre los hijos de los hombres
de ti hablando estoy, Jesús, ¡piedad!,
pulmón del universo , suave céfiro,
Dios de Dios en santa humanidad.

¡A ti suba el aroma y buen perfume
que fluye de tu Iglesia terrenal;
la ungiste con ungüento de tu cuerpo
y ungida está con esa unción pascual! Amén.

Guadalajara, Jalisco, 6 de julio de 2015.


HIMNOS SOBRE LA ENCÍCLICA LAUDATO SI´

Puedes hallar en estos post, a fecha de 9 de julio de 2015, los siguientes Himnos

705. (Al final) Serían muy capaces esos árboles
706. La Madre que cuidó sigue cuidando
708. Laudato si´- Himnos 1
        Mirar así como Jesús miraba
709. Laudato si´- Himnos 2
        Acepto, Padre amado, el mundo tuyo
711. Laudato si´- Himnos 3
        Que sea la belleza el aire puro
712. Laudato si´- Himnos 4
        Será la fiesta más allá del sol
713. Laudato si´- Himnos 5
        El mundo es un regalo de mi Padre
 

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