domingo, 7 de febrero de 2016

772. Himnario para la Cuaresma de la Misericordia

Himnario para la
Cuaresma de la Misericordia

Misericordiae vultus - 5

1. Dulce es tu misericordia
si un día llego a gustarla,
si descubro mis pecados
cubiertos con tu mirada.

2. Dulce es sentir tu perdón,
que la Cuaresma regala :
¡seas bendita, Cuaresma,
por el Señor consagrada!

3. Mi corazón anhelante
con solo mi Dios se sacia,
¿por qué luchan en mi carne,
a muerte, pecado y gracia?

4. Jesús misericordioso,
vencedor en la batalla,
con la fuerza del Espíritu
muestra en mi tu vida santa.

5. Es tu cruz mi sanación,
la que me abraza y me salva,
yo la beso, yo la adoro,
salud de mi cuerpo y alma.

6. Jesús amado del Padre,
que en Cuaresma nos aguardas,
tu Iglesia te glorifica:
recibe su acción de gracias.

7. Pecadores redimidos,
gozamos de tu alianza:
eternamente bendito
seas la luz de la patria. Amén.

Guadalajara, 6 febrero 2016


Misericordiae vultus – 6

María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada
… María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, María canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales” (Papa Francisco, Mensaje para la Cuaresma 2016).

1. Por obra del Espíritu fecundo
el Evangelio vino a mis entrañas;
soy la evangelizada, la primera,
divino icono ante la luz sagrada.

2. Yo soy la pobrecilla de Jesús,
ser virgen es pobreza consumada,
y a título de pobre y de pequeña
de su misericordia fui colmada.

3. Sentía mis entrañas, que eran suyas,
caudal de amor, de paz y de esperanza,
y entonces yo canté sus maravillas,
al ver que la ternura se encarnaba.

4. En vientre de mujer se remecía
la compasión de Dios que en mí habitaba,
el mundo perdonado en mí latía
y yo era en ese amor santificada.

5. Bendito mi Señor, que a mí venía,
bendito mi Jesús, por ser su esclava,
bendito el Santo Espíritu mi esposo,
bendito el Padre, al ser su toda amada.

6. Contigo, Madre santa, en humildad,
la Iglesia agradecida exulta y canta:
¡oh Padre, Padre amado eternamente,
contigo para siempre, a ti las gracias! Amén.

Guadalajara, domingo antes de Cuaresma, 7 febrero 2016


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