sábado, 19 de marzo de 2016

791. Domingo de Ramos – Las mujeres en la ruta del del Calvario

Homilía en el Domingo de Ramos
Pasión de Jesús según san Lucas
Sección de Lc 23,26-33


 

De la Pasión de Jesús según San Lucas
         26 Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús. 27 Lo seguía un gran gentío del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. 28 Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, 29 porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”. 30 Entonces empezarán a decirles a los montes: “Caed sobre nosotros”, y a las colinas: “Cubridnos”; 31 porque, si esto hacen con el leño verde, ¿qué harán con el seco?». 32 Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él.

Hermanos:
1. Iniciamos la Semana de la Pasión del Señor, sexta semana del tiempo de Cuaresma, con el Domingo de Ramos. Semana Santa que culminará en el Triduo Pascual de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. La Pascua se prolongará por siete semanas para concluir con la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés.
El Domingo de Ramos tiene dos momentos, que los solemos unir en un mismo rito prolongado:
- celebración de la Entrada solemne de Jesús en Jerusalén, entrada consciente de Jesús Mesías, a quien su pueblo – los pobres y humildes – salen a recibirle.
Realmente la entrada de Jesús en la Ciudad de David, en la Ciudad santa de Jerusalén es una de las escenas evangélicas que mejor manifiestan la conciencia que Jesús tiene de sí mismo, de su muerte y de su destino.
Su entrada no fue un fracaso. Y la prueba está en que nosotros hoy le recibimos. No nos salimos espiritualmente de aquel evento que acaeció; bien al contrario, hoy se está realizando y completando; hoy Jesús entra en su santa Iglesia, y lo recibimos con palmas de amor y gratitud, porque su entrada camino de la muerte ha sido nuestra salvación.

2. Imagen bellísima de la fe y síntesis de la cristología que profesamos. Jesús en humilde cabalgadura es el pobre de Dios, que bajo la guía de su Dios y Padre entra en su plenitud. ¿Qué significa esta escena, sencilla y popular, humilde y majestuosa?
- Significa, primero de todo, que Jesús tiene clara y serena conciencia de que es el Rey Mesías, prometido en las profecías. El oráculo de Zacarías, que citan los Evangelios, es un texto privilegiado. San Mateo nos advertía: “Esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta: «Decid a la hija de Sión: Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en una borrica, en un pollino, hijo de acémila” (Mt 21,4-5).
- Significa que Jesús apuesta firmemente por su triunfo. Su vida, que se va a cortar abruptamente no había sido un fracaso, sino la victoria de Dios.
- Significa que Jesús entra en Jerusalén como su Señor Id a la aldea de enfrente; al entrar en ella, encontraréis un pollino atado, que nadie ha montado nunca. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: “¿Por qué lo desatáis?”, le diréis así: “El Señor lo necesita”». Fueron, pues, los enviados y lo encontraron como les había dicho. Mientras desataban el pollino, los dueños les dijeron: «¿Por qué desatáis el pollino?». Ellos dijeron: «El Señor lo necesita” (Lc 19,30-34).
- Significa que Jesús quiere dejar a  su Iglesia una Pascua de triunfo y amor, que va a realizarse en el misterio de la Cena.
- Significa finalmente que Jesús se abandona completamente en manos de su Padre y que sabe que no va a quedar defraudado.

3. En la Misa hoy y el Viernes Santo se proclama la Pasión; hoy, año tras años, según cada uno de los tres evangelistas. El Viernes Santo, siempre con el texto de san Juan, que estuvo presente en los acontecimientos y que nos los transmite con tal gravedad y tanta piedad, y con insondable hondura de teología.
No son momentos de homilías, sino más bien de silencio, de adoración y de amor. Unas pocas indicaciones bastan para poner el corazón en ese trance de amor y de entrega.
Con esta intención vamos a contemplar la escena de las mujeres. Las mujeres nos dan un toque especial a través de todo el Evangelio. Las mujeres son las discípulas amantes de Jesús
Aparecen, en realidad, Simón de Cirene y las mujeres, paradigma del seguimiento.

4. De Simón de Cirene el Evangelio de san Marcos nos da una indicación clave. “Pasaba uno que volvía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo; y lo obligan a llevar la cruz” (Mc 15,21). Alejandro y Rufo eran, pues, conocidos en Comunidad donde se escribe el Evangelio de Marcos, al parecer Roma. Pablo, en sus saludos de despedida en la Carta a los Romanos, dice: “Saludad a Rufo, elegido en el Señor, y a su madre, que es también madre mía” (Rom 16,13). Rufo es elegido del Señor, y su madre es también mí: ¡Qué frases más afectuosas y más significativas dentro de la Comunidad Cristiana!
El Cireneo lleva cruz detrás de Jesús. Ese es el modo y estilo del discípulo: detrás de Jesús. El texto de lucas dice: “Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús” (Lc 23,26).

5. Camino del Calvario un grupo de mujeres sigue a Jesús. Ayer como hoy Jesús encuentra en el corazón de su mensaje a las mujeres.
Las mujeres le han acompañado en su predicación: “María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, un administrador de Herodes; Susana y otras muchas que les servían con sus bienes” (Lc 8,2-3).
Las mujeres le acompañan camino del suplicio; las mujeres están con él al pie de la cruz; las mujeres van las primeras a ungirle en el sepulcro en la mañana de la resurrección.
Donde hay una parroquia – bien lo sabemos – hay unas mujeres solícitas, gratuitamente dispuestas a lo que haga falta pro el Señor.
Cuánto agradece Jesús este servicio. Y en este momento Jesús consolado es el Jesús consolador: “No lloréis por mí”. Y Jesús, último profeta del amor de Dios, les pone frente al acontecimiento final que se acerca con su muerte. El Día del Señor anunciado por los profetas irrumpe con la muerte de Cristo. Sí, la muerte de Jesús es la convulsión universal evocando al profeta Oseas (10,8). Ellas ciertamente pueden contar con la protección de Jesús a quien ahora están sirviendo con el corazón enternecido.

6. Hermanos, la Pasión del Señor es un pozo sin fondo para la piedad cristiana. La liturgia seguida paso a paso, meditada en los textos escogidos y en sus bellas oraciones nos va llevando a lo íntimos de estos misterios. Estamos en días del todo singulares en el calendario espiritual de la Iglesia.
Señor Jesús, concédenos que en nuestra devota participación en las celebraciones de la Semana Santa lleguemos, a través de tu corazón, al amor misericordioso del Padre. Amén.

Guadalajara, 19 marzo 2016
(Concluyendo la V Semana de Cuaresma, y Solemnidad de San José).


POSTDATA
Lo que se canta en Jerusalén en la procesión del Domingo de Ramos:

Gratísimo recuerdo de mis tiempos de estudio en Jerusalén (1984-1987) es la Procesión de Ramos, del Betfagé a Jerusalén, subiendo por la costera de detrás del Monte de los Olivos y bajando por este Monte sagrado, frente al lado oriental del Templo, para terminar la procesión donde el patio de Santa Ana. El poeta benedictino, especialista en Himnografía latina, compuso estos versos que cantamos con la música adecuada para el “ritornello” y las 16 estrofas.

IN PROCESSIONE PALMARUM
(Versus. Anselmi Lentini, OSB)

O Ierusalem beata!,
voce magna, voce grata,
Christo laudes concine.

1. Lauda Regem et Pastorem,
qui se fecit Redemptorem
suo fuso sanguine.

2. (Mons Oliveti)
Mons felix Olivarum,
Passionis ubi clarum
coeptum est mysterium.

3. (Acensio Domini)
Hinc ad Crucem qui descendit,
hinc ad coelos et ascendit,
lux et salus ómnium.

4. (Pater Noster)
Qui docuerat orare
Patrem nostrum salutare,
Patri pignus tradidit.

5. (Dominus flevit)
Super urbem sic deflevit,
culpas nostras qui delevit,
et nos Patri reddidit.

6. (Turbae cantant)
Illi turbae festinantes
occurrerunt et cantantes,
cantica laetitiae.

7. (Pueri clamant)
Illo vocibus festivis
cumque palmis et olivis
occurrerunt parvuli.

8. (Populi laudant)
Resonabant per has vías,
illi fundens laudes pias,
vox ovantis populi.

9. (Hosanna! dicunt)
Et hosanna per hos colles
tollebatur per hos molles
clivos harum vallium.

10. (Vestes sternunt)
Ante pedes incedentis
stratis quoque vestimentis,
pandebatur gaudium.

11. (Triumphus Agni)
Inter plausus atque cantus
incedebat Agnus Sanctus
se daturus Hostiam.

12. (In Gethsemani)
Rex in hortum descensurus
se videbat et passurus
mortis iam tristitiam.

13. (Solus ac proditus)
A discipulis relictum
se cernebat et afflictum
proditoris osculo.

14. (Oratio populi)
Cuncta tibi subde gentes,
pacem nobis da, libentes
qui te Regem dicimus.

15. (Spes ómnium)
Hoc speramus, Rex aeterne,
in Ierusalem supernae
aula Te videbimus.

16. (In caelo ovare)
Triumphanti semper Tibi
laudis novae semper ibi
effundemus cantica.

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