domingo, 10 de abril de 2016

805. Himnario de la Misericordia

Himnario de la Misericordia

Para ir caminando paso a paso, latido a latido, por la ruta de la Misericordia, que es el amor gratuito de Dios hacia nosotros, sus hijos. Vamos componeiendo Himnos y canciones que acaso puedan prestar un servicio para la oración personal y comunitaria. Recopilamos aquí una primera entrega (del 1 al 12), publicados los anteriores en este blog, según la lista que se encuentra al final de esta entrega.
Quien esto escribe es Misionero de la Misericordia, entre los designados por el Papa, y para cumplir este ministerio atiende al confesionario en la Catedral de Guadalajara, jalisco, los sábados por la tarde. (Puede verse la comunicación oficial en la revista “Semanario” de la arquidiócesis, 10 de abril de 2016, artículo en la página 3. Y anteriormente, en el número del 3 de abril: “Recepción a un Misionero de la Misericordia”, p. 23).

11. Casita confesionario
Para confesarse bien

Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros penitentes en busca de perdón. Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva. Cada uno de nosotros ha recibido el don del Espíritu Santo para el perdón de los pecados, de esto somos responsables. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo: un padre que corre al encuentro del hijo no obstante hubiese dilapidado sus bienes. Los confesores están llamados a abrazar ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido ante la misericordia del Padre que no conoce confines. No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia.

1. Casita confesionario,
llena de gracia,
es la casa de Jesús,
donde un abrazo nos guarda;
es tan sabroso y tan fácil
saciar allí nuestra alma.

2. Diré mis pecados, sí,
humilde el alma;
pero lo más importante
será sentirme en mi casa,
y exultar de gratitud
porque Jesús me esperaba.

3. Si Dios perdona, perdona,
y no se cansa;
si Dios perdona lo olvida,
y a olvidar todo me llama;
su perdón es creación
de una mañana que arranca.

4. Adúltera y pecadora
era la esclava,
pero Dios la perdonó
y la hizo su esposa amada;
con verdad del corazón
su amor a su Dios derrama.

5. Borrar el pecado es
- diré a la llana –
del Padre puro milagro,
de Jesús hermosa hazaña
y del Espíritu Santo,
el signo que lo delata.

6. Poquito para el examen,
que poco basta,
y mucho para decir:
¡Dios mío, te doy las gracias,
porque siento que tu Hijo
me estrecha el alma y me abraza!

7. Sacramento de la paz,
dulce y sin tasa,
sacramento de hermandad,
que en su Pascua nos hermana,
¡Gloria a ti, Perdonador,
mi Señor y mi esperanza!

Guadalajara, Jalisco, 7 abril 2016



12. Padre de Misericordia
(Aspiraciones de amor, en cuanto puede el corazón)

“… Después del exilio de la tierra, espero ir a gozar de vos en la Patria, pero no quiero amontonar méritos para el cielo, sólo quiero trabajar por vuestro amor, con el único fin de agradaros, de consolar vuestro Sagrado Corazón y salvar almas que os amen eternamente.
A la tarde de esta vida, me presentaré delante de vos con las manos vacías, pues no os pido, Señor, que tengáis en cuenta mis obras. Todas nuestras justicias tienen manchas ante vuestros ojos. Quiero, por tanto, revestirme de vuestra propia Justicia, y recibir de vuestro amor la posesión eterna de vos mismo. No quiero otro trono y otra corona que a Vos, ¡oh Amado mío!
A vuestros ojos el tiempo no es nada, un solo día es como mil años; vos podéis, pues, prepararme en un instante, para presentarme ante vos...
Para vivir en un acto de perfecto amor, me ofrezco como víctima de holocausto a vuestro Amor Misericordioso, suplicándoos que me consumáis sin cesar, dejando desbordar, en mi alma, las olas de ternura infinita que tenéis encerradas en vos y que, de ese modo, me convierta en mártir de vuestro amor, ¡oh, Dios mío!
Que este martirio, después de prepararme para presentarme ante vos, me haga finalmente morir y que mi alma se lance sin tardanza en el abrazo eterno de vuestro amor misericordioso
(Acto de Ofrenda al Amor Misericordioso Santa Teresita del Niño Jesús, Fiesta de la Santísima Trinidad, 9 de junio del año de gracia de 1895, a los 23 años)

1. Padre de Misericordia,
no mires a mis pecados;
mira la sangre del Hijo
en la que fueron lavados.

2. Por tu gloria se encarnó
y me acogió como hermano,
su oración es mi oración
sus obras son mi regalo.

3. Me espera un abrazo eterno
al volver a tu regazo:
amor misericordioso
será el premio que yo aguardo.

4. A este amor que fue primero,
a este amor yo me consagro,
mi vida sea reflejo
de su amor que en mí ha triunfado.

5. No aspiro a humanas grandezas
ni por Dios a hacer milagros;
solo quiero que Jesús,
al verme a mí, sea amado.

6. Todo, Dios mío, lo dejo,
en tus paternales manos,
lo que te plazca conmigo
es lo mejor que has pensado.

7. Ni busco gloria futura,
tener un nombre afamado
el instante del amor
es mi infinito colmado.

8. Pero el amor no perece
y pasa el cielo estrellado,
y quisiera entre los míos
ser con amor recordado.

9. Jesús, a tus pies me llego,
que seas tú el ensalzado,
amé cuanto supe amar:
seas tu glorificado. Amén.

Guadalajara, 8 abril 2016.

Himnos o Canciones espirituales “Misericordiae vultus”
para el Jubileo de la misericordia
escritos en este blog de
“Las hermosas palabras del Señor”

1) 749. Puerta del cielo, María (Apertura del Año de la Misericordia en la fiesta de la Inmaculada 8 diciembre 2015)
2) 752 Ha venido el Buen Pastor (Navidad 2015, logo del Año de la Misericordia)
3) 758. Solo una pregunta solo (Villancico de la Misericordia, Navidad 2015-2016)
4) 762 Hermano nuestro te llamas (Año Nuevo 2016 en el Año de la Misericordia)
5) 772. Dulce es tu misericordia (Cuaresma de la Misericordia)
6) 772. Por obra del Espíritu Santo (“María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada. Mensaje de Cuaresma del Papa Francisco)
7) 779. Misericordia es la fuente (El Papa en México, 17 febrero 2016)
8) 790. Pascua de Misericordia (Pascua en el Año de la Misericordia)
9) 801. Arca de misericordia (Domingo de la Misericordia 2016, 3 abril 2016)
10) 803. Toda la Misericordia (Canción para la Comunión en el Año de la Misericordia)
11) 805. Casita confesionario (Para confesarse bien)
12) 805. Para de Misericordia (Aspiraciones de amor, en cuanto puede el corazón)


Guadalajara, domingo III de Pascua, 10 de abril de 2016

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