lunes, 31 de octubre de 2016 1 comentarios

859. Peregrinación de la unidad 31 octubre 1517 – 31 octubre 2016



Peregrinación de la unidad
31 octubre 1517 – 31 octubre 2016

La sola fe, la sola Eucaristía

«Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí» (Jn 15,4).
Con corazones agradecidos. Con esta Declaración Conjunta, expresamos gratitud gozosa a Dios por este momento de oración en común en la Catedral de Lund, cuando comenzamos el año en el que se conmemora el quinientos aniversario de la Reforma. Los cincuenta años de constante y fructuoso diálogo ecuménico entre Católicos y Luteranos nos ha ayudado a superar muchas diferencias, y ha hecho más profunda nuestra mutua comprensión y confianza.
Así comienza la declaración que acaban de firmar hoy (31 de octubre de 2016), en la Catedral de Lund (Suecia) el Papa Francisco y el Obispo Munib Yunan, Presidente de la Feeración Mundial Luterana.
Por la gracia de Dios, esta peregrinación de la Unidad viene de atrás. Fue particularmente importante el documento que firmaron los teólogos católicos y hermanos luteranos con el título de Declaración oficial conjunta entre la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Catolica sobre la doctrina de la Justificación. Augsburgo, 31 de octubre de 1999.
Fue 31 de octubre de 1517 el día en el que Martín Lutero publicó sus 95 tesis de Wittemberg. Con esta fecha, por tanto, se comienza el año conmemorativo de los 500 años de la Reforma.

He aquí un himno para celebrar la Eucaristía con este anhelo de la unidad plena en una sola Eucaristía. En la Declaración de hoy se dice: “Muchos miembros de nuestras comunidades anhelan recibir la Eucaristía en una mesa, como expresión concreta de la unidad plena. Sentimos el dolor de los que comparten su vida entera, pero no pueden compartir la presencia redentora de Dios en la mesa de la Eucaristía”.

1. La sola fe, la sola Eucaristía
nos une a los discípulos de Cristo;
Jesús Crucificado es nuestra paz
Jesús Resucitado es nuestro signo

2. Y en un solo Bautismo fue vertida
la gracia toda al pueblo redimido,
mas un solo Pastor Jesús pedía
para un solo rebaño, un solo aprisco.

3. La vida es armonía y sinfonía
y el mundo es unidad desde el principio,
y solo es el pecado el que disgrega
ruptura inicua y obra del maligno.

4. Jesús de comunión y de esperanza,
tú puedes desatar nuestros conflictos;
tras siglos de dolor y de silencio
con humildad y calma a ti acudimos.

5. La brisa de la tarde nos recrea,
que sea tu oración nuestro rocío,
que en ti triunfe el amor, la sola gloria
que el Padre amado goza con su Hijo.

6. La santa Trinidad de los cristianos
exhala de alabanza en nuestros himnos:
a solo Dios la toda y sola gracia
misericordia nuestra por los siglos. Amén.

Guadalajara, Jalisco, 31 octubre 2016

 Retrato de Martín Lutero (1483-1546)
realizado por Lukas Cranach en 1528


En la homilía después de la Declaración conjunta, el Papa se expresaba asÍ:
“… El Papa Juan Pablo II decía: «No podemos dejarnos guiar por el deseo de erigirnos en jueces de la historia, sino únicamente por el de comprender mejor los acontecimientos y llegar a ser portadores de la verdad» (Mensaje al cardenal Johannes Willebrands, Presidente del Secretariado para la Unidad de los cristianos, 31 octubre 1983). Dios es el dueño de la viña, que con amor inmenso la cuida y protege; dejémonos conmover por la mirada de Dios; lo único que desea es que permanezcamos como sarmientos vivos unidos a su Hijo Jesús. Con esta nueva mirada al pasado no pretendemos realizar una inviable corrección de lo que pasó, sino «contar esa historia de manera diferente» (COMISIÓN LUTERANO-CATÓLICO ROMANA SOBRE LA UNIDAD, Del conflicto a la comunión, 17 junio 2013, 16).
[…]
La experiencia espiritual de Martín Lutero nos interpela y nos recuerda que no podemos hacer nada sin Dios. «¿Cómo puedo tener un Dios misericordioso?». Esta es la pregunta que perseguía constantemente a Lutero. En efecto, la cuestión de la justa relación con Dios es la cuestión decisiva de la vida. Como se sabe, Lutero encontró a ese Dios misericordioso en la Buena Nueva de Jesucristo encarnado, muerto y resucitado. Con el concepto de «sólo por la gracia divina», se nos recuerda que Dios tiene siempre la iniciativa y que precede cualquier respuesta humana, al mismo tiempo que busca suscitar esa respuesta. La doctrina de la justificación, por tanto, expresa la esencia de la existencia humana delante de Dios…”
Palabras muy hermosas y valientes para cuantos vibramos por la unidad de la santa Iglesia. El lector interesado puede acudir a nuestra pequeña obra Oblación por la unidad, Barcelona 2001 (véase mercaba.org / Rufino María Grández / El pan de unos versos / Oblación por la unidad) que concluye con este Himno oracional:

Que sean uno

Oh Padre de Unidad, misericordia,
que soy un pecador y en ti confío;
al Hijo de tu amor, que es nuestro abrazo,
a ése has de mirar, oh Padre de mío.

Recibe nuestras lágrimas sinceras,
gemido del Espíritu divino,
y acepta la oblación de nuestra vida,
oh Padre, unida al llanto de tu Hijo.

Que sea nuestro claustro silencioso
coloquio al corazón, pasión contigo;
que el mundo entero sepa que lo amamos,
que es suya nuestra casa, el Pan y el Vino.

No tardes más, no tardes, Padre amado,
y haznos uno, como pan de trigo;
no tardes, por piedad, no tardes, Padre,
que estamos todos muy arrepentidos.

Los salmos de la noche lo susurren,
llegando hasta tu pecho enternecido;
¡a ti la Gloria y la Unidad, oh Padre,
a ti, eternamente agradecidos! Amén.

(Barcelona, 4 de abril de 2001) 
viernes, 28 de octubre de 2016 0 comentarios

858. Domingo XXXI, C – Jesús es la salvación para la Casa de Zaqueo



Homilía para el Domingo XXXI del tiempo ordinario, ciclo C,
Sobre Lc 19,1-0



Texto evangélico:
19 1 Entró en Jericó e iba atravesando la ciudad. 2 En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, 3 trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. 4 Corriendo más adelante, se subió a un sicomoro para verlo, porque tenía que pasar por allí. 5 Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo: «Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa». 6 Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento. 7 Al ver esto, todos murmuraban diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador». 8 Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor: «Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más». 9 Jesús le dijo: «Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. 10 Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».

Hermanos:
1. El tiempo corre veloz. Estamos en el domingo 31 de los 34 de que se compone el año litúrgico antes de pasar al nuevo ciclo que comienza por Adviento para seguir con la Navidad. Dentro de tres domingos se cerrará el Año Jubilar de la Misericordia con la fiesta de Jesucristo Rey del universo.
Hoy tenemos una ocasión singular para anunciar la Misericordia de Dios con el Evangelio de Zaqueo, que no es pobre, sino, más bien, lo contrario. Zaqueo de alta posición social. San Lucas lo califica así: jefe de publicanos y rico. Jesús es amigo de los pobres, pero, a juzgar por esta escena, no es enemigo de los ricos, porque los ricos necesitan esa misma salvación que los pobres: la salvación. La “salvación” es una de las palabras claves para entender esa teología que el escritor san Lucas va desarrollando en su Evangelio al tiempo de narrarnos la historia de Jesús.
2. Haciendo un cuadro armónico con el Evangelio de hoy, tenemos un texto bellísimo de un gran humanista del Antiguo Nuevo Testamento, aquel autor filósofo y teólogo, poeta y humanista que escribió en verso el libro de la Sabiduría. Nos resulta delicioso escuchar a este pensador judío, que se ha formado en una cultura simultáneamente judía y helenista. Escuchemos estos pensamientos, que él escribe en versos cadenciosos:

Pero te compadeces de todos, porque todo lo puedes
y pasas por alto los pecados de los hombres
para que se arrepientan.
Amas a todos los seres
y no aborreces nada de lo que hiciste;
pues, si odiaras algo, no lo habrías creado.
 ¿Cómo subsistiría algo, si tú no lo quisieras?,
o ¿cómo se conservaría, si tú no lo hubieras llamado?
Pero tú eres indulgente con todas las cosas,
porque son tuyas, Señor, amigo de la vida (Sab 11,23-26).

3. Es maravilloso poder pasearse por el mundo con esta mirada tendida a Dios y a los hombres. El hombre es débil y pecador. No hace falta que uno salga de la casa del propio corazón para enterarse.
Pero levanta sus ojos al cielo y ve a un Dios generoso. Porque tiene el todo poder tiene toda la misericordia. La grandeza de ser Dios no le impide la ternura de ser comprensivo con sus criaturas, porque la esencia de Dios – si acaso Dios tiene esencia – es el amor.  El autor sagrado talla estas frases que como monumento eterno hemos de grabarlas en nuestro corazón: te compadeces de todos, porque todo lo puedes.
En Dios hay una proporción exacta entre poder y ternura: su poder es infinito, y su ternura lo mismo. Es un Dios perdonador a lo infinito.

4. Esta es una introducción muy bella para que podamos adentrarnos en las dimensiones de este Evangelio de Zaqueo.
Zaqueo no es un pobre, decíamos. Zaqueo es un hombre que anda a gusto con el dinero. No es lo que hoy diríamos un banquero, pero es más que un bancario. Es un jefe superior de oficinas de una ciudad importante, Jericó, donde se mueve bastante dinero.
Pero es una persona buena, y ¿por qué no? ¿Es que las gentes que andan con dineros van a ser, solo por eso, gente corrupta? ¿Es que en la banca, en la política todos son corruptos?
Ha oído hablar de Jesús, y se ha interesado por este hombre que es un Rabino diferente de los demás. Quisiéramos saber qué lo que le ha impresionado de Jesús, pero el Evangelio nos da los datos esenciales y no satisface nuestra curiosidad. Pero, por lo que luego va a suceder, bien podemos pensar que le ha impresionado de Jesús esa concepción de vida que tiene sobre los pobres, el nuevo orden de Dios en la historia.
El caso es que quiere ver a Jesús, como sea. Pero más ganas tiene Jesús de verle a él.

5. Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa.
¿Quién es el que ha tomado la iniciativa, Zaqueo o Jesús? Los dos, pero más Jesús.
“Es necesario”, dice Jesús. Esta expresión aparece en el Evangelio de san Lucas en labios de Jesús para cosas verdaderamente importante: “Es necesario” significa: Dios quiere esto; Dios tiene un plan, y yo, como Hijo, lo tengo que cumplir.
Es necesario – dice Dios – que hoy Jesús vaya a casa de Zaqueo.
Y la gente piensa y murmura: Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador; no en casa de un rico, en casa de un pecador.
¡Qué comentario cruel y más equivocado!

6. Lo que sucedió ya lo henos oído, y fue un milagro: Zaqueo, de pie, dijo al Señor: «Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más».
Esto es admirable. Esto es el mundo nuevo que ha traído Jesús. Es el mundo de la verdadera fraternidad: la justicia, el compartir, y el verdadero amor.
Y a todo ese mundo nuevo se le llama “la salvación”, la sotería.
Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. 10 Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
7. Estamos en el Año Jubilar y bien podemos tomar esta frase de Jesús como lema y resumen de lo que ha sido este año, que pronto vamos a concluir: la salvación del amor. Este es hijo de Abraham.
Jesús, el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».
Mirando a Jesús, el Salvador del mundo, el Salvador de todos los hombres, mi Salvador, digámosle:
Jesús, Hijo de Dios e Hijo del hombre, haz que tu salvación venga a mi casa y penetre en mi corazón y en todos los de mi casa, como un día fuiste la salvación de Zaqueo y de toda su casa.
Guadalajara, viernes 28 octubre 2016.
 
;