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1015. Beato Solano Casey, capuchino, Detroit 18 nov 2017



BEATO
FRANCISCO SOLANO CASEY
sacerdote capuchino (1870-1957)
Detroit, 18 de noviembre de 2017



Bernardo [Francisco Solano] Casey, el sexto de dieciséis hermanos, nació en Prescott, Wisconsin (EE.UU.) el 25 de noviembre de 1870 en una familia de campesinos de origen irlandés. Los padres, Bernard James Casey y Ellen Elisabeth Murphy, impartieron a sus hijos una sólida educación religiosa: tres de ellos llegaron a ser sacerdotes.
Al terminar la escuela primaria, el joven Bernardo emprendió diversas ocupaciones: trabajador agrícola, leñador, mecánico, electricista, guardia de la prisión, conductor de tranvía, panadero. De carácter fuerte y voluntarioso, estaba dotado de un profundo espíritu altruista y una agradable dosis de buen humor.
En 1892, a la edad de veintidós años, Bernardo ingresó al seminario diocesano de San Francisco de Sales en Milwaukee. Al no poder pagar la cantidad total de dinero, se ingenió para hacer de peluquero de sus compañeros. Debido a su edad avanzada y a su preparación inadecuada, encontrará enormes dificultades en sus estudios al punto que, después de cinco años de seminario, los superiores le aconsejaron abandonar la perspectiva del sacerdocio y le sugirieron que se hiciera religioso.
… El joven Bernardo en verdad no mostraba mucho entusiasmo por los Hermanos Capuchinos porque en ese tiempo en la Orden se utilizaba principalmente el idioma alemán y las dificultades con esta lengua ya habían surgido en el seminario. Tampoco se sentía atraído por tener que usar la barba de por vida. Así pues, presentó su pedido tanto a los Hermanos Menores como a los Hermanos Capuchinos y comenzó una novena a la Virgen para pedir un poco de luz.
En las vísperas de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción del año 1896 comprendió que tenía que ir a los Capuchinos en Detroit. El 14 de enero de 1897, en el convento de San Buenaventura en Detroit, comenzó su noviciado, dejando las dudas atrás. Concluido el noviciado, el 21 de julio de 1898, emitió la profesión retomando los estudios de teología en el Seminario Seráfico de Milwaukee. Los idiomas utilizados para la enseñanza, el alemán y el latín, no le facilitaron ciertamente el aprendizaje. Sin embargo, a pesar de esta dificultad, los superiores decidieron ordenarlo sacerdote, alentados por las palabras del Director de Estudios: "Ordenaremos al hermano Francisco Solano y, como sacerdote, él será para el pueblo una especie de cura de Ars". El 24 de julio de 1904, recibió la ordenación sacerdotal como sacerdox simplex, con la fatigosa cláusula de no confesar ni predicar en público. La limitación impuesta a su ministerio fue ciertamente una humillación continua y una cruz pesada, pero el hermano Francisco Solano acogió la decisión de los Superiores con un espíritu de fe y gran humildad.
(…) Su primera obediencia lo condujo a la fraternidad de Yonkers (1904-1918), como sacristán y asistente de las mujeres que cuidaban el decoro de la iglesia. A continuación, una nueva obediencia lo llamó a Manhattan (1918-1924), como portero y promotor de la Obra Seráfica de las Santas Misas para la ayuda de las Misiones Capuchinas. Este compromiso que podría parecer una simple función administrativa,  fue transformada por el hermano Francisco Solano en una promoción de la participación en la Santa Misa, de la animación misionera y de la necesidad de orar por los difuntos. Inscribiendo en el registro el nombre del donante, incluía también sus intenciones particulares. Inscribía a todos, incluso a aquellos que no tuvieran para dar una pequeña ofrenda. La gente sencilla había comprendido que el hermano Francisco Solano no era un funcionario, un administrador, sino que era una persona que los acogía, los escuchaba  y en su oración llevaba los dolores de todos al Señor. Y los frutos no faltaron porque el hermano Francisco Solano se encontraba ocupado todo el día escuchando, consolando, instruyendo y acompañando a mucha gente. Desde 1923, bajo obediencia del superior, tenía un registro donde la gente anotaba las gracias recibidas, remarcando que estas eran el fruto de la oración, de la participación en la Santa Misa, de la celebración de los sacramentos. A muchos que habían recibido una gracia solía repetir: "Todo es posible para el que tiene fe en Dios, en su bondad, su misericordia y en la intercesión de la Virgen María, la Obra Maestra de Dios."
El 1 de agosto de 1924 el hermano Francisco Solano fue trasladado al convento de San Buenaventura en Detroit, como colaborador en la portería y permaneció allí hasta 1945. El portero oficial era también el sastre de los hermanos, debido a que la portería no era tan visitada. Conforme pasó el tiempo, el timbre sonó con más frecuencia y la puerta siempre se abría para hablar con el colaborador del portero. En este período Francisco Solano también fue designado para presidir la bendición de los enfermos, llamada de San Mauro, impartida con la reliquia de la Santa Cruz, que se celebraba todos los miércoles. La celebración había sido introducida antes de su llegada, pero con él tuvo un desarrollo extraordinario.
Durante los veintiún años de presencia en Detroit, el hermano Francisco Solano atrajo una multitud de personas que acudía a él, atraídos por la fama de sus virtudes y por las gracias extraordinarias atribuidas a sus oraciones.
El 21 de julio de 1945 recibió la obediencia de dejar la Fraternidad de Detroit, donde había dejado un signo profundo y real de su caridad, y de transferirse a Brooklyn (1945-1946). …
Su salud, sin embargo, disminuía lentamente; y después de repetidas internaciones en un hospital de Detroit, los superiores decidieron dejarlo en el convento de San Buenaventura en Detroit, donde murió el 31 de julio de 1957, a la edad de 87 años
(De la carta del Ministro general, Mauro Jöhri,
 1 noviembre 2017, para la beatificación).

HIMNO PARA LA LITURGIA DE LAS HORAS

1. Como simple sacerdote,
hermano, del todo hermano,
la lámpara de tu vida
es herencia en nuestras manos.

2. Eres tú primero y guía,
amable Francis Solano,
en tierra de grandes sueños
y pobres que van buscando.

3.  Eres candor y humildad,
el Evangelio irradiando,
violeta y suave perfume,
que al perfumar va sanando.

4. La oración de intimidad
tu semblante ha iluminado,
si tienes la fuente en ti,
la fuente vive manando.

5. A ti se acercan los Pobres,
en tus ojos confiados,
y el Pobre, huésped de honor,
es tu maestro callado.

6. ¡Oh Cristo vivo y perenne,
de Dios Padre el Hijo amado,
a ti nuestra adoración,
en los pobres revelado! Amén.

Guadalajara, Jalisco, sábado 18 noviembre 2017, día de la beatificación de Francisco Solano Casey en Detroit, estado de Michigan, USA, y víspera de la I Jornada Mundial de los Pobres.
 Fray Rufino María Grández, OFMCap.
viernes, 17 de noviembre de 2017 0 comentarios

1014. Homilía en la Primera Jornada Mundial de los Pobres



Homilía en la Primera Jornada Mundial de los Pobres
Mateo 25,14-30

14 [El Reino de los cielos] «Es como un hombre que, al irse de viaje, llamó a sus siervos y los dejó al cargo de sus bienes: 15 a uno le dejó cinco talentos, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. 16 El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. 17 El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. 18 En cambio, el que recibió uno fue a hacer un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor. 19 Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos. 20 Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: “Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco”. 21 Su señor le dijo: “Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. 22 Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me dejaste; mira, he ganado otros dos”. 23 Su señor le dijo: “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”. 24 Se acercó también el que había recibido un talento y dijo: “Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, 25 tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo”. 26 El señor le respondió: “Eres un siervo negligente y holgazán. ¿Con que sabías que siego donde no siembro y recojo donde no esparzo? 27 Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. 28 Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. 29 Porque al que tiene se le dará y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. 30 Y a ese siervo inútil echadlo fuera, a las tinieblas; allí será el llanto y el rechinar de dientes”».

Hermanos:
1. Estamos en el domingo XXXIII del tiempo ordinario. El próximo, el XXXIV, con la imagen de Cristo Rey del Universo y el juicio universal del mundo será el domingo final.
Hoy, de nuevo, como en domingo anteriores, una parábola de los fías finales de la vida de Jesús, que nos habla de su vuelta. El Señor se fue de viaje, pero vendrá. Vendrá con gloria y misericordia. En la parábola se describe al amo que vuelve: Al cabo de mucho tiempo viene el señor de aquellos siervos y se pone a ajustar las cuentas con ellos.
Confiamos que nuestro encuentro con el Señor sea el del ejemplo primero y segundo: Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor. ¡Qué hermoso el poder mirar la vida de esta forma! La vida es bella, en todas y cada una de las edades, pues cada etapa tiene una belleza peculiar que no tiene la otra. La ancianidad, época otoñal de nuestra vida, es muy hermosa. Que suene y resuene en nuestros oídos la felicitación generosa del Señor Jesús: ¡Bien, siervo bueno y fiel; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor!
La vida es una gran tarea, y la asumimos con inmensa ilusión y gratitud.

2. Muy distinto es el destino del tercer ejemplo de la parábola, pero de aquí podemos sacar una gran lección. Dice el tercer empleado: Tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo. Este hombre se ha sentido traumado, encogido. Pero ¿por qué? No porque su capital ha sido inferior al de sus compañeros, sino por otra razón: Señor, sabía que eres exigente, que siegas donde no siembras y recoges donde no esparces, tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo.
La imagen que yo tengo de mi Señor ha determinado mi conducta. Y aquí entramos de lleno en el tema que queremos asimilar. Según sea tu Dios, será tu vida. Dime quién es tu Dios, y te diré quién eres tú.
Si tu Dios es el Dios del terror, tu vida será terrorífica. Si tu Dios es el Dios del amor, tu vida será la vida de un enamorado.
El Dios del terror te anula, te paraliza, te hace esclavo. El Dios del amor te expande, te hace amoroso, creativo, audaz, libre. El Dios del amor. El Dios del amor es el Dios de las santas Escritura.

3. El día pasado me encontraba yo explicando a los Profetas en las clases de Biblia en un instituto superior, y ante unas escenas serias de amenaza y condenada, les dije: Tomen la Biblia que tienen ahí delante y abran el salmo 103. Y leímos:
     1 Bendice, alma mía, al Señor, | y todo mi ser a su santo nombre.
     2 Bendice, alma mía, al Señor, | y no olvides sus beneficios.
     3 Él perdona todas tus culpas | y cura todas tus enfermedades;
     4 él rescata tu vida de la fosa, | y te colma de gracia y de ternura;
     5 él sacia de bienes tus días, | y como un águila | se renueva tu juventud.
     6 El Señor hace justicia | y defiende a todos los oprimidos;
     7 enseñó sus caminos a Moisés | y sus hazañas a los hijos de Israel.
     8 El Señor es compasivo y misericordioso, | lento a la ira y rico en clemencia.
     9 No está siempre acusando | ni guarda rencor perpetuo;
     10 no nos trata como merecen nuestros pecados | ni nos paga según nuestras culpas.
No piensen que este es un poema perdido en el libro de oraciones de la Biblia. Esto es un tratado de Teología; este es el Dios del Antiguo Nuevo Testamento Testamento. El Dios que ha anunciado Jesús.

4. He titulado esta homilía Homilía en la Primera Jornada Mundial de los Pobres. Como fruto del Año de la Misericordia el Papa quiso instituir un día, una Jornada de misericordia, y en este domingo inauguramos la Jornada Mundial de los Pobres. Para ella hace unos meses, el Papa escribió un mensaje. Y para esta Jornada se ha creado un logotipo, que tiene esta explicación:
“Se nota una puerta abierta y sobre el umbral dos personas que se encuentran. Ambas extienden la mano; una para pedir ayuda, la otra porque quiere ofrecerla. En efecto, es difícil comprender quién de los dos sea el verdadero pobre. O mejor, ambos son pobres. Quien tiende la mano para ayudar está invitado a salir para compartir. Son dos manos tendidas que se encuentran donde cada una ofrece algo. Dos brazos que expresan solidaridad y que incitan a no permanecer en el umbral, sino a ir a encontrar el otro. El pobre puede entrar en la casa, una vez que en ella se ha comprendido que la ayuda es el compartir”.

5. Podemos hablar de los pobres con dos lenguajes: uno es el lenguaje de la sociología, y esto es cuestión insoslayable y cuestión de nunca acabar. Y otro, el de la teología: quién es el pobre ante Dios, y, sobre todo, quién es el Dios de los pobres. Jesús no ha pretendido hacer una sociología de los pobres, que nosotros debemos hacer. Nos ha hablado de los pobres desde Dios.
El día que o me vea pobre ante Dios, entonces, solo entonces, entenderé quién es un pobre. El día que yo comprenda que soy un pecador y que humildemente me confiese ante un sacerdote, entonces, solo entonces, podré yo sentarme en un confesionario a escuchar los pecados de un pecador que implora la misericordia de Dios, y va a recibir el abrazo de Dios, como yo lo necesito.

6. “Es mi deseo – dice el Papa en su mensaje – que las comunidades cristianas, en la semana anterior a la Jornada Mundial de los Pobres, que este año será el 19 de noviembre, Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, se comprometan a organizar diversos momentos de encuentro y de amistad, de solidaridad y de ayuda concreta. Podrán invitar a los pobres y a los voluntarios a participar juntos en la Eucaristía de ese domingo, de tal modo que se manifieste con más autenticidad la celebración de la Solemnidad de Cristo Rey del universo, el domingo siguiente. De hecho, la realeza de Cristo emerge con todo su significado más genuino en el Gólgota, cuando el Inocente clavado en la cruz, pobre, desnudo y privado de todo, encarna y revela la plenitud del amor de Dios. Su completo abandono al Padre expresa su pobreza total, a la vez que hace evidente el poder de este Amor, que lo resucita a nueva vida el día de Pascua.
En ese domingo, si en nuestro vecindario viven pobres que solicitan protección y ayuda, acerquémonos a ellos: será el momento propicio para encontrar al Dios que buscamos. De acuerdo con la enseñanza de la Escritura (cf. Gn 18, 3-5; Hb 13,2), sentémoslos a nuestra mesa como invitados de honor; podrán ser maestros que nos ayuden a vivir la fe de manera más coherente. Con su confianza y disposición a dejarse ayudar, nos muestran de modo sobrio, y con frecuencia alegre, lo importante que es vivir con lo esencial y abandonarse a la providencia del Padre”.

7. Como veis, hermanos: No se trata de hacer una colecta por los pobres, sino de algo mucho más serio.
¡Señor Jesús, danos un corazón pobre y lleno de amor como el tuyo! Amén.

Guadalajara, viernes 17 noviembre 2017
 
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