jueves, 22 de agosto de 2024

1935 María Reina, octava de la Asunción

 Eres Reina por ser Madre

https://i.ytimg.com/vi/HrR31-tdD-g/mqdefault.jpg



El Calendarium Romanum, promulgado después del Concilio, el año 1969, al explicar la fiesta de “B.M.V. Reginae” el día 22 de agosto, aclara; “La fiesta de la Bienaventurada Virgen María Reina fue instituida por Pío XII en el año 1955, a celebrarse el día 31 de mayo. La Memoria [no Fiesta] de la Bienaventurada Virgen María con el mismo título se celebrará el día 22 de agosto, para que se manifieste más claramente el nexo entre la Realeza de la santa Madre de Dios y su Asunción”.

La memoria del Inmaculado Corazón de María, que en tiempos se celebraba el 22 de agosto, en el nuevo Calendarium Romanum, será Memoria libre el sábado siguiente a la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.

Hoy, 22 de agosto, en la octava de Asucíón, como complemento y remate de ella, celebramos a María Reina.

Efectivamente, el Concilio Vaticano II en la Lumen Gentium, dice: “Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original , terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial  y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores (cf. Ap 19, 16) y vencedor del pecado y de la muerte ” (Lumen Gentium m. 59).

Desde esta perspectiva vivimos y celebramos esta mamoria pirirtaul de María Reina, quer solo inspira sentimiento de seguridad, de paz y de ternura, como en el canto de la Salve Regina. Vayan, pues, como ayuda de celebración, estos versos espirituales.



1. Eres Reina por ser Madre

de Jesús el Redentor,

Reina de cielos y tierra

coronada en tu Asunción.

 

2. Reina que miras y sabes

qué pasa en el corazón,

en los jardines del alma

y en los fondos del dolor.

 

3. Reina honrada por el Ángel

en la santa Anunciación,

tú, que decías humilde:

soy la esclava del Señor.

 

4. Reina de gracia divina

que a tu Rey enamoró

la humildad y la pureza

en tu rostro floreció.

 

5. Reina hermosa y clementina,

donde se encuentro el perdón;

quien se cobija en tu manto

se acoge a tu intercesión.

6. Reina presente, María,

que infundes consolación,

bajo tu dulce mirada

tranquilo descanso yo.

 

7. Tú eres la luz de la Patria,

 que Jesús nos prometió,

tú eres la senda segura

que guía mi vocación.

 

8. Tú eres mi Madre y mi Reina

y en tu regazo yo estoy;

tú eres la fe ya cumplida,

tú eres mi consagración.

 

9. Salve, Reina de los cielos,

sendero de salvación;

en la vida y en la muerte

me abandono a tu favor.


 

10. ¡Gloria a Jesús Unigénito

que en tu seno se encarnó,

y en su Pascua victoriosa

de gloria te coronó!


Cuautitlán Izcalli, 22 agosto 2024

 

jueves, 15 de agosto de 2024

1993 Asunción de María – Rima espiritual

 Asunción de María – Rima espiritual

 

La Asunción es la fiesta más hermosa de la Virgen María; es el remate de su historia; es su Pascua gloriosa, asociada a la Pascua de su Hijo. El Concilio nos dice: “Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores (cf. Ap 19, 16) y vencedor del pecado y de la muerte” (Lumen Gentium, 59).

Por todo ello, para el cristiano, de todas las fiestas de María, La Asunción es la fiesta más dulce y consoladora. Es la fiesta de la esperanza. El triunfo de nuestra Madre, a la que felicitamos con alma y vida, y nuestra segura alegría, porque allí nos aguarda con su Hijo. El cielo es nuestra patria, segura, segurísima. No hay palabras para cantar, pero de alguna manera tenemos que decirlo. Vamos a intentarlo con este sencilloa cántico.

 

Estribillo

Subida al cielo, subida,

asunta al cielo María,

y con María subía

toda la Iglesia elegida

 

.

 


Estrofas

1.

Fruto precioso y divino,

la primera redimida,

María lleva en su ascenso

la Pascua que florecía,

toda la gloria del Hijo

en la Madre brilla y brilla.

 

2.

María, Virgen y Esposa

es imagen y es primicia;

el Espíritu la colma

con su divina caricia,

y en su gloriosa Asunción

prepara nuestra partida.

 

3.

Todo el dolor se fue lejos,

todo el amor se hizo vida,

y ante los ojos del Padre

María se siente Hija

Es la Hija coronada

por el Hijo redimida.

 

4.

Hay guerra, Madre, en la tierra,

que rompe amor y familia,

hay fuego, ruinas y polvo,

sangre de nuestra malicia,

pero el camino es distinto,

mirando donde tú habitas.

 

5.

Tu Asunción es mi esperanza,

mi ruta definitiva,

yo quiero subir contigo

y formar tu comitiva,

libre de todo pecado

que al dolor nos esclaviza.

 

6.

Asunción, consuelo y gozo

de cuanto el alma suspira,

el cielo es ya mi morada,

porque una Madre me cuida;

dulce Madre, no me dejes,

que espero la bienvenida.

 

7.

Gloria a Dios por siempre sea,

dicha de todas las dichas.

En la santa Trinidad

con Jesús y con María

será la paz sempiterna

por la Fe que hoy nos guía.



Cuautitlán Izcalli, 14 de agosto de 2024

1992. Dom XIX B – Jesús ha bajado del cielo enviado por el Padre


Jesús ha bajado del cielo enviado por el Padre

Mc 6,41-51

Texto

(Los judíos murmuraban contra Jesús porque había dicho: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”) y decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?». 43Jesús tomó la palabra y les dijo: «No critiquéis. 44Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día. 45Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. 46No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. 47En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. 48Yo soy el pan de la vida. 49Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; 50este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera

 

Hermanos:

1. Por tercera vez, por tercer domingo entramos en este capítulo maravilloso del Evangelio de san Juan, capítulo 6, del pan de vida, al fin, de la Eucaristía.

Enlazamos con los anterior diciendo que “Los judíos murmuraban contra Jesús porque había dicho: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”. Efectivamente estos era algo absolutamente nuevo, nunca visto, nunca oído en toda la historia anterior, ni en Israel ni en ningún pueblo. Los judíos estaban santamente orgullosos, por así decir, de ser lo que eran, el pueblo elegido por Dios, el pueblo de su heredera. “Con ninguna nación obró a sí, ni les dio a conocer sus mandatos”, dice un salmo. Israel contaba con la presencia de Dios, manifestada en su propia Palabra, que a nadie se la había dado y en los signos y prodigios une tejían la historia sagrada del pueblo de Dios, desde la creación de Adán.

Si Israel tendía la mirada a las grandes civilizaciones de la humanidad que le habían precedido, a Mesopotamia y Egipto, podían leer historias increíbles de dioses y hombres de amores y odios, luchas y combates; pero toda aquella inmensa mitología, que de alguna manera expresaban los anhelos humanos, pero Israel con sus libros sagrados no tenía que enviar a nadie. Todo lo que nos cuenta el Pentateuco, la Torá para los judíos, es decir, Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, bien entendido es una estremecedora historia de amor y predilección, reafirmada todavía con palabras más tiernas luego por los profetas.

 

2.Hermanos, justamente esta semana se ha dado a conocer una carta, de alguna manera sorprendente del Papa, titulada” sobre el papel de la literatura en la formación” (firmada el 17 de julio), dirigida particularmente a los seminaristas y a los agentes de formación. No habla de la lectura de la Biblia, sino de la lectura de los buenos autores en novela y poesía, para ver cómo respira el hombre, porque en un gran libro uno se reencuentra a sí mismo.

Pues bien, Israel tiene una literatura bellísima, literatura sacra, que no envidia a las mejores obras de la antigüedad egipcia, griega o romana. Por ejemplo, esta semana última hemos estado leyendo en el llamado Oficio de lectura el gran libro de Job, donde se describen en bellísima poesía todos los interrogantes que lanza el hombre ante el enigma del dolor.

Cuando Jesús ha hablado del Pan de vida que él ofrece, que es él mismo, los judíos le recuerdan la historia del pan de ángeles que tuvieron en ellos años del desierto. Pero responde que aquello, con ser tan grande, ni era ni lo verdadero ni lo definitivo. El maná no era el pan vivo, porque comieron y murieron; en cambio, el que coma de este pan vivirá para siempre. Porque Jesús es el Pan que ha bajado del cielo.

 

3.Y aquí, hermanos, tenemos que prepararnos para recibir la más alta teología. Jesús, tenido como un vecino más, como el hijo de José, con parientes conocido, es, en realidad el Hijo del Padre bajado del cielo, y él es el que da la vida.

Las palabras del Evangelio recogidas por san Juan nos llevan hasta el seno de la Trinidad. Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado.

Las cosas que Jesús nos dice nunca las podremos entender can el mero entendimiento; hace falta una atracción especial del corazón, y eso lo hace el mismo Padre que ha enviado a Jesús al mundo. Todo esto es misterioso y sublime; pero Jesús nos lo promete, y sin esta operación de amor que se da en lo más íntimo del corazón jamás podremos entender qué es el don divino de Jesús, venido al mundo por mí y que se ha quedado presente en le Eucaristía por mí.

4. En suma, hermanos, tomando las palabras que vienen luego en el Evangelio: En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. 49Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.

Ds como Creador que s, puede hacer regalos particulares. Puede regalarnos, por ejemplo, salud, y puede regalar, habilidades particulares que, desarrolladas con esfuerzos, producen esas maravillas de los Juego olímpicos, que tantos disfrutan estos días. Pero cuando envía a su Hijo al mundo, no hace un regalo al mundo; se regala a sí mismo todo entero. Y Dios mismos se hace vida del hombre. Hermanos, esta es nuestra fe, y no podemos rebajarla a algo inferior.

Jesús, Hijo de Dios, es todo Dios, es toda la vida de Dios, que se nos da para elevarnos a nosotros también a la condición de hijo adoptivos de Dios. Quien tiene a Jesús consigo tiene la misma vida de Dios.

Una vez más, hermanos, digamos que las palabras de Jesús no son hermosas palabras de buenos consejos para bien vivir. Son revelación, siempre revelación de la vida de Dios, que solo él puede comunicar, y que nosotros recibir en la fe para nuestra salvación.

Alcemos nuestros ojos a Jesús, a él, en le Cruz o en la Eucaristía, para decirle:

Jesús, Hijo de Dios, bajada del cielo como Pan vivo, tú eres y será mi vida ahora y por toda la eternidad. Amén.

Guadalajara, jueves, 8 agosto 2024.

1990 Archivo en búsqueda


1990 Archivo en búsqueda

1989. Dom XVII B Homilía en búsqueda

 

1989. Dom XVII B Homilía en búsqueda

1988. Dom XVI B – La palabra de Jesús, que brota del amo


La palabra de Jesús, que brota del amor

Mc 6,30-34

Texto

30Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. 31Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. 32Se fueron en barca a solas a un lugar desierto. 33Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

 

Hermanos:

1. Avanzamos en la vida de Jesús, siguiendo el Evangelio según san Marcos. Cada palabra del Seño; cada hecho de sus manos es para nosotroa una relevación, que nos descubre a Dios y que marca el camino e nuestra vida. El domingo pasado asistimos al envío al envío de “los Doce”. Volvieron radiantes. Aquella primera experiencia fue algo único. Había mucho que contar, mucho que compartir, pero no entre ellos como buenos amigos, que secelebran sus triunfos y acaso se cuentan también sus contrariedades y fracasos, porque la misión tiene de todo. Apreciemos las palabras del texto evangélico: y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Pero ahora viene una iniciativa de Jesús: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Lo humano y lo divino se entrecruzan maravillosamente.

Lo que proponía Jesús eran como un retiro y unas vacaciones juntamente. Y sin especial ciencia teológica nosotros podemos sacar de este episodio una enseñanza saludable. La vida resulta agobiante; y en ociones, como dicen graciosamente el evangelista, no te dejan tiempo ni para comer. Pensemos hoy en este instrumento mágico, que presta tantos servicios y que puede ser tan impertinente: el telefonito celular, el WhatsApp. Fácilmente tiene una la impresión de que, si quiere ser atento en su celu celular y responder a todos mensajes y ofertas que le entran, queda mareado. Nada extraño que a la entrada de muchas iglesias encontremos un ruego: Por favor, apague el celular. Y en la actualidad entre los educadores hay un problema educativo que discuten y que antes no existía: el celular en niños y adolescentes y en los colegios.

2. Pero volvamos rigurosamente al texto evangélico: a solas a un lugar desierto a descansar un poco. Aquí se  nos habla de soledad, retiro y descanso. En muchas ocasiones – acaso más de veinte, sl Evangelio nos habla de la oración de Jesús  en el desierto, en la madrugada, en le noche, en el monte. Necesitamos los momentos silenciosos de profundidad, el encuentro con nosotros mismos y con Dios.  Dios habla en toda circunstancia y acontecimiento, es verdad, y a él no podemos imponerle leyes. Él es presencia, presencia inmanente. En cierta ocasión dijo Jesús: Tú cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará (Mt 6,6).

Cuántas personas han encontrado la paz y el cambo de vida en una convivencia espiritual de fin de semana, en unos ejercicios espirituales. Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola nacieron hace cinco siglos, fruto de su experiencia de conversión a Dios.

Después de aquel primer envío de los Apóstoles nacía el proyecto de Jesús para su pueblo de Israel y para el mundo y era necesario  hacer una reflexión en profundidad, saber lo que estaba pasando; pero esto había que hacerlo con Jesús: a solas conmigo.

Pero he aquí lo que sucede: que Dios sale al paso y cambia el proyecto.  Así Jesús lo entendió como guiado por Dios, su Padre, nuestro Padre: 34Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

 

3. Jesús había pensado protegerse yendo en barca a la otra parta el lego, a un lugar retirado, pero les llevaron la delantera y ocurrió lo que acabamos de oír que esas mini-vaciones espirituales se acabaron antes de comenzar. De pronto Dios les ha marcado otro camino. Y la Sagrada Escritura dice de Jesús dos cosas

La primera y principal, que Jesús sintió compasión,

Y por ello, en consecuencia, no tuvo más remedio que ceder y dedicarse a lo que hacía:  anunciar y anunciar la Palabra de Dios.

 

4. Hermanos, el Evangelio nos revela algo muy hermoso, que nos ha de traer mucha consolación en la vida: que la Palabra que Jesús nos entrega nace de su corazón: Jesús sintió compasión. A un pobre se le puede dar limosna para quitárnoslo de encima.

Pero se le puede dar por amor, fue en este caso.  Es por amor de piedad, de compasión, y entonces esto es muy bello. Yo no me pongo  a considerar si es un mal trabajador y él tiene la culpa de su desgracia. Yo considero que él aquí y ahora es un necesitado como yo no lo soy. Jesús ve lo que tiene delante. Son ovejas sin pastor. Jesús sabe que en el pueblo de Israel hubo buenos y malos pastores; acaso hoy ocurra lo mismo. Y sabe lo que dijo elo profeta Jeremías: ¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! —oráculo del Señor—Y Jesús las socorre. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas para que crezcan y se multipliquen.  Ahora con la Palabra, inmediatamente después con la multiplicación de los panes, que sigue a continuación de los panes.

 

6. Queridos hermanos y hermanas: Jesús mismo desde el cielo, como Hijo de Dios que es, como Hermanos nuetros Resucitado, sigue apacentando a su pueblo, a su Iglesia con la Palabra y la Eucaristía. Como Dios que es no necesita de la Biblia ni de nada para llegar al fondo del corazón de cada uno e ilustrarlo con luces divina y con los dones que él quiera, pero nos ha dejado las santa Escrituras para a través de ellas llegar con dones admirables. Vayamos a esta fuente de vida. Después de una lectura humildes y piadosa, por ejemplo del Evangelio de cada día, no volveremos siendo los mismo: Jesús  bajado hasta nosotros y nos habrá comunicado de modo personal lo que él quiere de mí, de nosotros.

Concluyamos, querido hermanos y hermanas, mirando una vez más a Jesús, guía de su santa Iglesia:

Señor Jesús, con humildad, con sinceridad, con amor, te suplicamos: Que el santo Evangelio que la iglesia me entrega cada día, ls Iglesi, tu santa Esposa, lo entienda yo como Palabra viva aue tú me das para caminar gozoso cada día. Amén.

Guadalajara, Jalisco, viernes, 19 julio 2024.