1820. EL ROSARO VIVIENTE
(Tepotzotlán, sábado, fin de octubre 2022).
Octubre es el mes de santo Rosario, y cerca de donde vivo, en el pueblo (ciudad) de Tepotzotlán (donde está el Museo Nacional del Virreinato, que es parte del Instituto nacional de Antropología e Historia de México9, el celoso Párroco, P. Noé Ocampo, ha organizado con sus fieles en el último sábado (29 octubre) un rosario viviente, con un sencillo programa por la tarde:
- Plática espiritual sobre el santo rosario.
- Adoración al santísimo sacramento.
- Rosario viviente en la plaza, delante de la iglesia.
A la noche el Párroco comentó: “Muchas gracias por este maravillosos día”. Unos hombres sacaron a la Virgen en andas de la iglesia. La Virgen, toda de blanco, tenía un rosario grande en sus manos, con los cinco colores de los cinco continentes (el “rosario misionero”). Y una corona de cincuenta globos dispuestos en el suelo como un rosario extendido aguardaba ser iluminados, introduciendo en cada uno de ellos una veladora, por cincuenta avemarías que se fueron encendiendo, una a una, por niños y niñas, jóvenes y mayores, lo mismo hombres que mujeres, al paso que fuimos desgranando los cinco misterioso gloriosos y expresando en voz alta nuestros deseos, súplicas e intenciones ante la Virgen María.
Para explicar qué es el Rosario acudimos l documento postconciliar “Marialis cultus” de San Pablo VI (2 febrero 1972) y a la carta apostólica de san Juan Pablo II “Rosarium Virginis Mariae” (16 de octubre de 2002, “inicio del vigésimo quinto año de mi pontificado”). El Rosario es oración cristológica y contemplativa:
- Contemplar el rostro de Cristo con María.
- Recordar a Cristo con María.
- Comprender a Cristo desde María.
- Configurarse a Cristo con María.
- Anunciar a Cristo con María.
No son pensamientos de mi invención, sino titulares de la citada carta apostólica.
He saboreado la fiesta que celebramos componiendo unos versos, como “Juglar del Evangelio”, al eco de lo que el corazón iba diciendo. Acaso sea un indicador para otra circunstancia. El Papa nos ha explicado minuciosamente los componentes del rosario, y ha indicado cómo, después de enunciado del misterio, se puede dar un breve (diría brevísimo) texto de la Escritura. Podría ser una opción muy oportuna apara una ocasión así.
Invitación - Pregonero
Este rosario viviente
es una ofrende amor
que le brinda nuestro pueblo
a la Madre del Señor.
De la mano de María
venimos en oración
a contemplar los misterios
de Dios Hijo Redentor.
Él ha muerto por nosotros,
él es la gracia y perdón,
él vive y es ante el Padre
el único Mediador.
Y cuando moría en cruz,
con su mirada y su voz,
a su propia santa madre
como Madre nos dejó.
Y la Virgen desde el cielo
hoy ejerce su misión,
como Madre de la Iglesia
que el Hijo la proclamó.
Este Rosario viviente,
orado en contemplación,
es un obsequio a la Madre
con rosas del corazón.
Iremos prendiendo lámparas,
cincuenta aquí alrededor,
y con su imagen en medio
que irradia paz y esplendor.
Ella nos ve desde el cielo
y no es falaz ilusión
sentir su suave presencia
con suave consolación.
Nos unimos a la Iglesia
y abrazamos con fervor
al mundo que Dios ha amado
al darnos la redención.
MISTERIOS GLORIOSOS DEL SANTO ROSARIO
I
Lector:
Primer misterio: El Señor resucita glorioso del sepulcro
“El ángel habló a las mujeres: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. 6 No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho. Venid a ver el sitio donde yacía 7 e id aprisa a decir a sus discípulos: “Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis” (Mt 28,5-7).
Pregonero:
Peregrina de la fe
que en Nazaret comenzó,
fuiste la Madre creyente
que en Pascua se iluminó.
Que nuestra fe no vacile
con tanta contradicción,
y ante el mundo proclamemos
que Cristo resucitó.
II
(La Ascensión del Señor a los cielos)
Jesús nos abrió el camino
cuando a los cielos subió,
y que allí nos esperaba
en la Cena aseguró.
A ti, Madre intercesora,
vencedora del dragón,
pedimos nos acompañes,
en la ruta a la ascensión.
III
(La venida del Espíritu Santo sobre María sanísima y los Apóstoles)
Con sus dones, el Espíritu
es divina bendición
y en el Bautismo ha bajado
ungiéndonos con su Unción.
Virgen pura y la primicia
de la nueva creación,
por el Espíritu Esposo
el Verbo en ti se encarnó.
IV
(La Asunción de la Virgen María)
La clara Pascua del Hijo
fue tu Pascua y Asunción,
y en cuerpo y alma en el cielo
tu vida se coronó.
Llévanos, oh Madre Asunta,
Santa ya en tu concepción;
y en la hora de la muerte
V
(La coronación de la Virgen María participando en la gloria de su Hijo)
A su gloria el Rey de reyes,
como Reina te asoció;
y eres Madre y eres Reina
de ternura y compasión.
De nuestra humana familia
eres la más bella flor,
y serás Reina por siempre
la Reina del puro amor.
Despedida
En cada familia nuestra
María tiene un rosario,
que rosas son nuestras obras
que a ella le consagramos.
“Dulce Madre, no te alejes”,
mil veces le hemos rezado,
cual nuestros padres y abuelos
de siempre nos enseñaron.
Se llamará Guadalupe
o la Virgen de los Lagos,
o la Virgen de mi pueblo
donde a mí me bautizaron.
Junto a Jesús ella está,
si no lo tiene en sus brazos,
y a Jesús nos lleva siempre
que solo a él adoramos.
Es puerta del Evangelio,
:es la llave del sagrario:
Porque “Haced lo que él os diga”
es lo que dicen sus labios.
Muy unidos a María,
hemos de ser siempre hermanos,
buscando siempre la paz
y dispuestos a ayudarnos.
Hoy nos decimos “adiós”,
mirándonos con agrado,
y a esta fiesta de la madre
nos citamos para otro año. Amén. Aleluya.
30 octubre 2022 (Domingo)
Fr. Rufino María Grández