domingo, 28 de junio de 2020

1405. Himno al próximo Beato venezolano José Gregorio Hernández


Beato José Gregorio

Himno para el próximo Beato

José Gregorio Hernández

eminente Doctor de Venezuela
y humilde hermano seglar franciscano

en la iglesia de La Merced de los Capuchinos en Caracas
del 7 de diciembre de 1899 hasta su muerte (29 junio 1919).
Aprobado el decreto de Beatificación el 19 de junio de 2020.



Beato José Gregorio
como seglar franciscano,
hoy te rinde su cariño
el pueblo venezolano

La ciencia y la medicina
fueron mérito y ornato,
que honraron tu profesión
de científico cristiano.

A Europa, en pos del saber,
tus pasos se encaminaron,
buscando para tu patria
cuanto la ciencia ha logrado.

Ya famoso profesor
y médico Trujillano,
tu vocación fue el servir,
distinguido entre los sabios.

La Cartuja te sedujo,
la Cruz que brilla en lo alto;
pero el Señor te decía:
Vuelve, hijo mío, a tu llano.

Y tu vida fue Evangelio,
de pobres doctor y hermano,
al estilo de Francisco,
del que fuiste enamorado.

¡Gloria a Cristo siempre vivo,
la luz del mundo que amamos!
¡Gloria a él todos unidos,
con nuestro amado Beato! Amén.

Madrid, Jesús de Medinaceli, 27 junio 2020

NOTA
En el Santoral de la Iglesia de Dios en Venezuela hay otros tres Beatas, que son
·       La Madre María de San José (1875-1967), Fundadora de las Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, beatificada el 7 de mayo de 1995.
·       La Madre Candelaria de San José (1863-1940), Fundadora de las Hermanas Carmelitas de Madre Candelaria [Hermanas Carmelitas Venezolanas], beatificada el 27 de abril de 2008.
·       La Madre Carmen Rendiles Martínez (1903-1977), Fundadora de las Siervas de Jesús de Venezuela, beatificada el 16 de junio de 2018.

jueves, 25 de junio de 2020

1404. Dom. XIII, A – Jesús valor supremo de la vida

Jesús valor supremo de la vida
Mt 10,37-42


Texto evangélico:
37 El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; 38 y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. 39 El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará. 40 El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; 41 el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo. 42 El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».

Hermanos:
1. Con este párrafo se termina el capítulo 10 del Evangelio de san Mateo, capítulo de la misión. Jesús, en vida, ha enviado a sus doce apóstoles, y detrás de ellos estamos nosotros, como discípulos. Los discípulos han de ser – debemos de ser – testigos de Jesús, anunciadores de Jesús. Recordemos las palabras fuertes y absolutas que escuchamos el domingo pasado: A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos (vv. 32-33). El Evangelio de hoy es la continuación y terminación de aquellas consignas y de aquel programa.
Nunca agradeceremos bastante a las personas que nos han dicho la verdad y nos han dado las fuerzas y el estímulo para alcanzar esa verdad.

2. La sorpresa de las palabras de Jesús, a quien llamamos el Señor, es que son Palabras de revelación, que no nos las puede decir ningún profeta, ningún santo, sino solo Dios. Nadie las ha podido decir en el Antiguo Testamento. Ni Moisés, ni ningún profeta. Sencillamente habla Dios.
Con su lenguaje característico Jesús pinta situaciones de vida, hechos concretos y reales, e incluso, al parecer, sin mayor importancia. Pero en esos ejemplos se está jugando algo absoluto en la vida.
La primera sentencia de Jesús se refiere a la familia, y va dirigida a los hijos y a los padres. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
Jesús se ha pronunciado sobre la familia en distintas ocasiones. La primera vez a los doce años: «Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados». Él les contestó: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron lo que les dijo (Lc 2,48-50). Quizás es la mejor ilustración para entender el pasaje de hoy.
Dios está por encima de la familia, y aquí Jesús, en este momento de envío de los discípulos, nos está hablando, no como un Capitán valeroso, que recluta a sus soldados; nos está hablando como Dios.
La familia es sagrada y Jesús la ha defendido, pero Dios está antes y por encima de la familia.

3. Hermanos, hay en la vida momentos especialmente graves, en los cuales hay que tomar opciones claras. Los Ejercicios espirituales, es decir esos días de retiro, de reflexión y de encuentro consigo mismo y con Dios, son días privilegiados para ver con claridad y decidir. San Ignacio de Loyola, maestro singular en estos trances de la vida propone dos cosas esenciales que hay que hacer en el curso de esos días: la elección de estado (si no la has hecho todavía) y la reforma de vida. Y todo ello bajo una luz única que marca el camino: ¿Qué es lo que Dios quiere que haga con mi vida? Y en el silencio del corazón obtenemos la respuesta. A lo mejor necesitamos la orientación (no el mandato) de un guía espiritual, entendido en los caminos del Señor.
Lo importante es que cada uno esté en el puesto en que Dios le ha llamado y encuentre allí la razón de su vida, algo absoluto por lo cual merece la pena darlo todo. Yo no soy grande porque sea conocido, alabado y estimado por una multitud. Soy grande si tengo una causa por la que vivir y entregar mi vida, se conozca o no se conozca. Y la causa de mi vida es Dios, o lo que es lo mismo: Jesús.

4. Por eso, el texto sagrado continúa: y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí.
¿Dónde está la cruz, hermanos? ¿Dónde iremos a buscarla, si realmente a los ojos de Dios es un tesoro que Él ha dado a su Hijo? No hace falta ir a ningún sitio. La cruz está donde yo esté. La cruz viene a mi encuentro, sin que yo vaya a buscarla. No hace falta inventarse cruces; es un regalo que Dios nos lo da, para asemejarnos más a la vida y pasión de su Hijo.

5. Otras de esas frases totales que Jesús nos da es la que viene a continuación. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
Encontrar la vida es encontrar a Jesús, y jugarse todo por él, perder por Jesús incluso la vida, que es lo que más estimamos; es encontrar definitivamente la verdadera vida, el triunfo de Jesús y con Jesús.
Dicho ahora no con palabras de Jesús, sino con palabras de su discípulo Pablo, como lo hemos oído en las lecturas de hoy: ¿Es que no sabéis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte? Por el bautismo fuimos sepultados con él en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva (Rom 6,3-4).

6. Hermanos, hay un pensamiento final que se desprende de las palabras del Señor, que queremos asimilar y meter en nuestro corazón. Ser discípulo de Jesús es un honor, el mayor honor en la ida, igual honor que ser discípulos de Dios.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.
A aquella mujer que acogió al profeta Eliseo, solo por ser profeta, Dios le dio el regalo de un hijo, que era el mayor deseo, el mayor regalo que podía esperar la mujer: ser madre. Y Dios se lo concedió por hospedar al profeta. Un vaso de agua a un discípulo de Jesús no quedará sin recompensa. Lo dice Dios.

Señor Jesús, te agradezco infinitamente que me hayas hecho discípulo tuyo. Dame fuerzas para seguirte hasta el final y hallar en ti la vida verdadera. Amén.

Madrid, Jesús de Medinaceli, jueves 25 junio 2020.

sábado, 20 de junio de 2020

1403. Dom. XII, A – Jesús dice : No tengáis miedo


No tengáis miedo
Mt 10,26-33


Texto evangélico:
26 No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. 27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea.
28 No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. 29 ¿No se venden un par de gorriones por un céntimo? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. 30 Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. 31 Por eso, no tengáis miedo: valéis más vosotros que muchos gorriones. 32 A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. 33 Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.

Hermanos:
1. Tres veces se dice en el Evangelio de hoy: No tengáis miedo.
Jesús está hablando de esos momentos de dificultad que vamos a tener sus discípulos. Estamos en el capítulo 10 del Evangelio de san Mateo, cuando Jesús envía a sus doce apóstoles por el mundo y tras de ellos vamos nosotros. Los domingos pasados, luego de Pentecostés, por ser la Santísimas Trinidad y la solemnidad de Corpus Cristi, hemos escuchado los textos correspondientes a estas fiestas.

2. El Capítulo 10 de san Mateo es el programa de la misión cristiana. Donde hay un cristiano verdadero, allí se va a levantar la persecución, que puede llegar incluso a la muerte. La prensa nos ha hablado estos últimos meses de situaciones de persecución que viven hermanos nuestros, por ejemplo, en Siria: quemas de iglesias, matanzas.
Esta persecución está diciendo qué tipo de doctrina y mensaje nos entrega Jesús: no es una bella filosofía para que la reciba el que quiera; es un mensaje revolucionario que nos puede complicar hasta poner en juego nuestra vida.
La humanidad ha tenido grandes maestros en el saber, como Platón y Aristóteles, pero a nadie le han perseguido por ser discípulo de Platón o de Aristóteles, ni ellos, que vivieron varios siglos antes de Jesucristo pretendieron que sus discípulos murieran por ellos. En cambio, en el Evangelio de hoy escuchamos estas palabras inquietantes: A quien se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre que está en los cielos.
En suma, Jesús es el enviado e Dios y se nos muestra con la misma categoría de Dios.

3. Cada cristiano lleva dentro de sí un profeta, como Jeremías, según hemos escuchado en la primera lectura, que es una de las llamadas “Confesiones de Jeremías”.
Jeremía era un temperamento muy suave y dulce; fue llamado de joven. Él no quería meterse en esta llamada de la profecía. Él no quería hablar, pero no podía menos de hacerlo, porque era un fuego por dentro.
A Jeremías le sacaron un mote: Pavor, “Pavor-en-torno”. Hasta sus amigos le dejaron. El texto sagrado nos lo dice: “Mis amigos acechaban mi traspié: | «A ver si, engañado, lo sometemos | y podemos vengarnos de él». Pero el Señor es mi fuerte defensor” (Jer 20,10-11).

3. Hermanos, Jesús nos ha metido en la lucha. La mentalidad que ha cundido en la sociedad, en la nuestra y de Europa ha pasado a América es en tantas cosas contraria al Evangelio.
La mentalidad es esta: Cada uno haga lo que quiera y respetemos todas las ideas. Pero sucede que unas ideas son exactamente las contrarias a las otras y no puede ir a la par.
Si yo digo que la vida comienza en el seno de la madre en el momento de la concepción y tú dices que la mujer es dueña de su cuerpo, ya estamos en dos posturas contrarias, que repercuten en alguien. Para mí el aborto es un crimen; para ti es un derecho.
Y entonces es cuando se oye la voz de Jesús: No te avergüences de mí. Defiéndeme, al defender a esa criatura; lucha por mí, luchando por esa criatura, aunque te maten.

4. Evidentemente Jesús no se refiere a un caso, como a modo de ejemplo acabo de expresar; Jesús se refiere a todo un talante de vida. Por ser fiel a Jesús, por salvar la verdad por encima de todo, por mantener unas ideas de amor, de humanidad que Jesús ha traído al mundo, a mí me van a perseguir. Pero Jesús me va a defender a la hora de la verdad.

5. Hermanos, ¡qué cosa más hermosa poder terminar la vida humildemente y como un verdadero triunfador! Poder decir: He caminado con la verdad por delante; no he sido un corrupto, que me he aprovechado de los demás; no he sido un mentiroso. Se me han presentado ocasiones de hacer un negocio con una mentira, pero he preferido la paz de mi conciencia al remordimiento que me hubiese traído la mentira. Nadie se habría enterado, pero Dios sí, y yo también. Y yo no puedo ser feliz con la mentira, sino con la verdad.
Hermanos, no hay un solo cristiano que en la vida no haya estado en estos trances: avergonzarse de Jesús, y de las buenas inspiraciones de Jesús (a veces muy sutiles) y ceder a lo más fácil, o no avergonzarse de él, aunque por eso haya tenido que pasar un mal momento.

5. Jesús, con esta originalidad que hay en sus palabras, tan sencillas, nos invita a mirar a los pájaros del cielo. Dios se cuida de ellos, y no ha de caer un pájaro al suelo, un pájaro que va a ir al mercado, sin que no lo permita el Padre del cielo. No es una broma o un chiste, para hacer más amena la doctrina. En la consideración de Jesús, Dios, su Padre y nuestra Padre está presente en todo, hasta en esas menudencias.

6. Vamos leyendo las cartas de san Pablo, y hoy nos tocaba un párrafo donde hablaba del pecado de Adán y sus consecuencias, y, por el contrario, de la gracia que nos ha venido pro Jesucristo, y san Pablo nos dice:  “No hay proporción entre el delito y el don: si por el delito de uno solo murieron todos, con mayor razón la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos” (Rom 5,15).
 Con este pensamiento quiero concluir: Jesucristo es el don infinito que el padre nos ha regalado. No nos avergoncemos nunca de este don recibido.

Señor Jesús, que nunca en la vida me avergüence de ti, que eres el don infinito que Dios me ha regalado, para ahora y para la eternidad. Amén.

Madrid, sábado 20 junio 2020

jueves, 18 de junio de 2020

1402 – Sagrado Corazón 2020 – La hermosa Creación, de Dios espejo



La hermosa Creación, de Dios espejo



“Esta verdad fundamental nos permite entender cómo el Corazón de Jesús es el corazón de una persona divina, es decir, del Verbo Encarnado, y que, por consiguiente, representa y pone ante los ojos todo el amor que El nos ha tenido y nos tiene aún. Y aquí está la razón de por qué el culto al Sagrado Corazón se considera, en la práctica, como la más completa profesión de la religión cristiana. Verdaderamente, la religión de Jesucristo se funda toda en el Hombre-Dios Mediador; de manera que no se puede llegar al Corazón de Dios sino pasando por el Corazón de Cristo, conforme a lo que El mismo afirmó: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí» (Jn 14,6).
(Pío XII, Haurietis acquas [1956] n. 29)


La hermosa Creación, de Dios espejo
se ha hecho toda entera Corazón,
Corazón de Jesús en una Madre,
Misterio virginal de Encarnación.

Y todo el pensamiento de Dios trino
en un latido humano se encerró:
el Evangelio hablaba en cruz muriendo,
diciendo la verdad: Dios es amor.

La historia que recorre la Escritura
y paso a paso es revelación,
una cosa por todas revelaba:
que amor de Dios es todo amor pasión.

Corazón de Jesús en mí volcado,
abrazo de ternura y de perdón,
adéntrame muy hondo en tu espesura
que quiero ser profeta de tu don.

Tú eres la alianza nueva, eterna,
la fe total, mi paz, consolación;
en ti mi eternidad descansa ya,
que en ti mi vida es consagración.

¡Corazón de Jesús, cantar de Dios,
a ti la gratitud, la adoración,
unidos cielos y tierra en alabanza,
bajo tu mano alzada y bendición! Amén

Madrid, Jesús de Medinaceli, Sagrado Corazón de Jesús, 19 junio 202

Ver en este blog:
1090. Corazón de Jesús - Corazón a corazón (7 junio 2018)

Otros himnos del Corazón de Jesús
https://mercaba.org/Espiritualidad/Rufino/TO/C/CORAZON_DE_JESUS.htm#1



sábado, 13 de junio de 2020

1401. Corpus Christi 2020 – Vivir y solo vivir


Vivir y solo vivir
(Corpus Christi 2020)

Dice el Señor:

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí (Jn 6,54-57)
Vivir y solo vivir
es lo que dice mi vida,
si voy adentro a buscar
vida es lo que yo quería;
y una voz sale a mi encuentro:
la vida es la Eucaristía.

No el ser grande o famoso,
ser del mundo luz y guía,
triunfador siempre el primero,
maestro de maestrías;
un ángel quedo me dice:
tu vida es la Eucaristía.

O ser santo, el más que todos,
en humildad muy purísima,
el bienhechor de los pobres
de memoria bendecida;
otra cosa es lo que quiero,
mi vida es la Eucaristía.

Ser yo mismo y más que yo
con ambición sin medida,
generoso hasta el martirio,
si la ocasión lo propicia;
no lo quiero, es tentación,
la vida es la Eucaristía.

Sea Dios la paz perfecta,
la paz que a mí me cobija,
y callen mis pensamientos,
y sea él mi armonía;
por ahí brilla una luz,
la vida es la Eucaristía.

Creer con fe milagrosa
que su Cuerpo allí palpita,
que su Sangre allí se entrega
y mi Sangre resucita;
ahora empiezo a decir:
tu vida es mi Eucaristía.

Mi Dios, y silencio y paz,
sin otra mirada esquiva,
y ser amado y amar,
cuanto puede el alma mía;
así, sí, y siempre así:
una vida Eucaristía.

Madrid, Corpus Christi 2020.


1400. San Antonio de Padua - Plegaria, letra y ardor (Oración)



Plegaria, letra y ardor
Plegaria a San Antonio
en tiempo del virus espiritual que padecemos

San Antonio tiene el encanto del Evangelio, es “el santo de todo el mundo” (León XIII). Sin duda que el encanto del Niño que lleva en brazo, es el que ha creado el encanto de San Antonio, el “caso de San Antonio” en la Iglesia.
Ahora bien, no olvidemos que san Antonio es un intelectual. Y así lo muestra la edición de su magna obra: dos volúmenes de sus Sermones Dominicales y festivos, edición latina y versión castellana por el Instituto Teológico de Murcia OFM. Vol. I con 1128 pp; vol. II con 1230 pp. Año 1995-1996.
La Universidad Católica de Murcia, acogida al patronazgo de S. Antonio “Doctor Evangélico” (Pío XII, 1946), nos ofrece esta cronología de la vida de San Antonio (remitiéndose a “Selecciones de franciscanismo”: Cronología de la vida de San Antonio de Padua, (extensa y breve), en Selecciones de Franciscanismo, vol. XXVIII, n. 83(1999) 283-296):
  • 1195: Nace en Lisboa y en el bautismo recibe el nombre de Fernando.
  • 1210: Sufre una grave crisis de pubertad. Ingresa en Lisboa en los Canónigos Regulares de San Agustín.
  • 1212: Se traslada al monasterio de Santa Cruz de Coimbra.
  • 1220: Pasa a formar parte de la familia franciscana.
  • 1220/21: De finales del otoño de 1220 a marzo de 1221, misionero en Marruecos.
  • 1221: De regreso a Portugal, la nave en que viaja es arrastrada por la tempestad, y va a parar a Sicilia.
  • 1221: Del 30 de mayo al 8 de agosto, participa en el capítulo general de Asís, terminado el cual lo destinan al eremitorio de Monte Paolo en la Romaña.
  • 1222: El 24 de septiembre pronuncia en Forlí el discurso que revela su sabiduría, hasta entonces escondida, y se le confiere luego el oficio de predicador.
  • 1223/24: Maestro de teología en Bolonia, con la aprobación de San Francisco.
  • 1224/27: Apostolado en Francia.
  • 1224/25: Mientras predica Antonio en el capítulo provincial de Arlés, se aparece San Francisco estigmatizado.
  • 1226: Custodio de los hermanos en la región de Limoges.
  • 1227: A finales de este año, regresa a Italia.
  • 1227 (?): Es elegido ministro provincial del norte de Italia.
  • 1230: En el capítulo general de Asís deja el oficio de provincial; luego, por asuntos de la Orden, pasa unos meses en la curia pontificia. En el otoño, regresa a Padua.
  • 1231: Del 5 de febrero al 23 de marzo, predica en Padua la cuaresma, con predicación diaria, práctica hasta entonces desconocida.
  • 1231: Desde la segunda mitad de mayo hasta el 13 de junio, Antonio permanece en el eremitorio de Camposampiero, cerca de Padua.
  • 1231: El 13 de junio, por la tarde, Antonio muere a las puertas de Padua, en el pequeño convento de los frailes situado en La Cella, junto al monasterio de las clarisas.
  • 1232: El 30 de mayo, Gregorio IX canoniza a San Antonio en Espoleto.
En suma, una vida muy densa, muy implicada en los avatares espirituales de la Orden. A san Antonio nos acogemos en estos momentos de convulsión y búsqueda, evocando muy especialmente la carta que le escribió san Francisco: “A  fray Antonio, mi obispo, el hermano Francisco, salud. Me agrada que enseñes sagrada teología a los hermanos, con tal que, en el estudio de la misma, no apagues el espíritu de oración y devoción, como se contiene en la Regla”. Estudio sí; pero que los hermanos comprendan que la primacía la debe tener “el espíritu de oración y devoción”.

Plegaria, letra y ardor
para anunciar la Escritura;
fray Antonio, esa es tu vida
esa es tu vera figura.

Un virus muy pernicioso
se ha cruzado en nuestra ruta,
un virus que, cual pandemia,
el corazón nos perturba.

Nuestras casas se vacían
y somos ya gente adulta;
el vigor de nuestros jóvenes
no se siente en nuestras juntas.

¿Dónde está, querido Antonio,
el norte de nuestra brújula,
si hemos de ser, cual discípulos,
la sal y la levadura?

De sabios el pensamiento,
de más sabios la dulzura,
y solo de Dios en Cruz
el perdón y la ternura.

Con la Escritura en mis manos,
en pobreza interna, pura,
aguardo pase la brisa
mientras pasa mi tristura.

En las huellas de Jesús
está lo que el hombre busca:
volvamos al Evangelio
con alma pobre y desnuda.

Evangélico Doctor,
cuya memoria perdura,
sea tu vida en la patria
íntima literatura.

¡A Cristo, pobre y humilde,
al que nos ama y nos cuida,
todo el amor y confianza
de su Iglesia, en nuestra lucha! Amén.

Madrid, San Antonio 2020.

jueves, 11 de junio de 2020

1399. Corpus Christi 2020 - La boda del Cordero con su amada


La boda del Cordero con su amada

Llegó la boda del Cordero, su esposa se ha embellecido,
y se le ha concedido vestirse de lino resplandeciente y puro
—el lino son las buenas obras de los santos—.
Y me dijo: Escribe:
“Bienaventurados los invitados
al banquete de bodas del Cordero”
(Apocalipsis 19,7-9)

La boda del Cordero con su amada
se llama felizmente Eucaristía,
fue el día más dichoso de la historia,
el día que a la muerte seguiría.

Será la Encarnación los esponsales,
será la Cruz la dote que traía,
será el amor, amor acumulado:
preparativo solo se diría.

Y viene ya radiante el todo bello,
mirándole a la Esposa que venía,
y el Padre Dios, dador de tales nupcias
Él era el que firmaba y los unía.

Jesús Resucitado celebraba
sus nupcias con la Iglesia en este día,
se hacía Pascua todo el universo,
y aquí en la Eucaristía se vertía.

Misterio de misterios sobre el ara,
que ahora alumbra ya la Parusía,
aquí habita Dios a plena historia,
historia que es de Dios, historia mía.

¡Oh Dios Jesús, mi Dios de carne y Sangre,
que dices ser comida y ser bebida,
mi corazón amante es Trinidad
y vuelve saturado de tu vida! Amén.

Madrid, viernes, 12 junio 2020