María de Nazaret, la Virgen que nada hacía
En el día de los Consagrados en la vida
contemplativa, el eslogan hace esta invitación: “Con María en el corazón de la Iglesia”
Al mismo tiempo la Conferencia Episcopal Española nos suministra los datos de
la vida consagrada, al cierre del año 2019. Por lo que se refiere a la Vida
contemplativa, en nuestro país, 35 monasterio de varones con 458 miembros; 716
monasterios de mujeres con 8.273 mujeres. Si el lector o lectora toma la
calculadora…, queda preocupado y más...
Seríamos espectadores sin abordar al
Misterio. Tomemos pasaje para el Misterio; adentrémonos en el secreto del amor,
secreto de la adoración y contemplación, y acaso aparezca una hermosa luz de
atardecer, que anuncia otra alborada…
Contémplemos a María esencia de la Vida contemplativa,
por ser la Madre de Jesús, la Madre de la Eucaristía.
1. María de Nazaret,
la Virgen que nada hacía,
ni caridades ni enfermos,
ni misión en correrías,
ni plaza ni asociaciones…
su vida ¿cómo vivía?
2. ¿Puro silencio es su
historia,
días hueros son sus días?
Su santa maternidad,
tras el Hijo ¿está vacía?
¿Qué ha dado a la
humanidad,
que tenga real valía?
3. Perdón, Señor, no
pregunto,
no será tal mi osadía.
no será tal mi osadía.
Mi admiración de creyente
está a la espera y confía,
cuando mis ojos bañados
ven lo que ayer no veía.
4. Mándame tus siete
dones,
que iluminen mis pupilas,
y vea mi corazón
lo que el corazón atisba.
La Virgen sencilla y pura
es Madre contemplativa.
5. La Trinidad ha
irrumpido,
traspasa el mundo y lo
habita,
y la Virgen es la esposa
que al mundo lo diviniza,
hondura y verdad que
fragua
sin cómputos y sin cifras.
6. Misterio sacramental
la vida contemplativa,
misterio de fe doliente,
misterio de Eucaristía,
misterio de gozos nuevos
que nunca yo soñaría.
7. Misterio que está viniendo,
siendo yo una partecita.
Dulce misterio de amor
que solo Dios justifica,
Soledad y adoración
y Jesús vida infinita.
Madrid,
Jesús de Medinaceli, sábado 5 junio 2020,
Víspera
de la Trinidad 2020
Virgen sencilla y pura, Madre contemplativa, envuélvenos en el mar de tu silencio amoroso.
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