miércoles, 31 de marzo de 2021

1566. Jesús, la revelación de la Cruz – Cánticos del Siervo de Dios

 

La cima de la Escritura

 

Soliloquio y rimas sobre los Cánticos del Siervo
(Confessio Christiana - Oración de un cristiano,
que quisiera que fuera de verdad la mía)

1. La cima de la Escritura,
antes que Cristo viniera,
es el Cántico del Siervo
que a Jesús nos representa.

2. Y del Siervo lo más bello,
porque es divina belleza,
es verlo en la cruz alzado
y allí inclinar la cabeza.

3. Venga la Filosofía,
la lumbre excelsa de Grecia
venga Roma y su oratoria
venga Imperio y su realeza

4. venga el curso de la Historia
con conquistas siempre nuevas,
hasta llegar a la luz
el Hombre con ínclita ciencia

5. venga lo que ha de venir:
guerras, abrazos, pandemias,
maravillas digitales
abierta la Nueva Era…

6. postraos ante la Cruz,
que Dios ha hablado por ella,
y otra palabra no tiene
en toda su Omnipotencia.

7. Aquí la Sabiduría,
aquí su poder se encierra,
aquí se termina Dios,
aquí empieza vida eterna.

8. Y aquí me he encontrado yo,
que aquí mi Jesús me espera:
si yo me abrazo a la Cruz,
mi vida será perfecta.

9. Caiga su sombra divina,
y mi pasado proteja,
y sea luz del futuroque
ya a la Pascua se acerca.

10. La Cruz es revelación
que se ha entregado a la Iglesia,
todo lo que Jesús dijo,
cuanto hizo y sus promesas.

11. La Cruz es el Siervo en alto,
es Sacramento y Presencia,
es la vida de Jesús,
tras la voz de los Profetas.

12. Mirad al amor desnudo,
todo dado y sin defensa,
para que el don fuera entero
me entregó su vida entera.

13. Nada quedó sin donar,
nada que él no nos diera,
la Cruz agotó a mi Dios,
que yo todo lo tuviera.

14. La Cruz es pura locura,
más allá de toda entrega;
se rompen los pensamientos,
temblando el amor se queda.

15. Yo leo las Escrituras
y a decir todo no aciertan,
pero la Cruz me lo dice,
que es la palabra suprema.

16. Piedad, mi Jesús, piedad,
y perdona mi ceguera
yo lucho contra la cruz
cuando la gloria me tienta.

17. Cuando busco mis caminos,
y, al cabo, mi complacencia,
mi placer, fama y prestigio,
mi valer y mi eficiencia.

18. ¡Oh qué triste salvador,
si no ser último quisiera,
si anhelo ser el primero
y no el siervo en esta escuela!

19. Siervo, sí, desconocido,
sin paga perecedera,
como Jesús lo ha vivido
con el Padre en su conciencia.

20. Y en injusto padecer,
y en la enfermedad que venga;
y en gracia que no merezco,
la Cruz sea mi paciencia.

21. Sacramento terminal
de la divina largueza,
la Cruz que Cristo ha abrazado,
sea mi lecho y mi fuerza.

22. Y de la Cruz hasta el cielo,
que ella es mi Pascua y estela,
la Cruz, el trono del Verbo,
y la esposa que me anhela.  Amén.

Madrid, Jesús de Medinaceli, Miércoles Santo 2021.

martes, 30 de marzo de 2021

1565. Semana Santa y Pascua: Teresita misionera


Teresita Misionera


    La prensa acaba de publicar un artículo de la Misa Funeral de Teresita Castillo de Diego, que comienza así: “Este pasado sábado 27 de marzo celebramos llenos de un gozo y de una esperanza sobrenatural el funeral de Teresita Castillo de Diego, la niña que falleció hace tres semanas en el Hospital de la Paz de Madrid a causa de un tumor en la cabeza con sólo diez años de edad”. Lo firma el 29 de marzo Álvaro Cárdenas Delgado, y nos informa al principio: “Teresita es sobrina y ahijada de Marta de Diego Alió, mujer de mi hermano y prima de los seis hijos de mi hermano y de mi cuñada, con los que tuvo una intensa y profunda relación”. En el artículo se insertan cinco fotografías; cada una de ellas es un testimonio elocuente de fe: dos de la celebración de la Misa (vista del altar, con diez concelebrantes; vista de la nave, llena cuanto se puede por las distancias obligadas), y tres de Teresita. Teresita el día de su Primera comunión; Teresita, con la cabeza vendada, y rodeada de aparatos, recibiendo la Unción de los Enfermos de manso del P. Ángel, Vicario Episcopal de la VIII Vicaría: junto a la almohada una tarjeta o cuadro del San Pío de Pietrelcina, celebrando la Misa con las manos llagadas. La tercera foto, Teresita en su cama del Hospital de La Paz (Madrid), mostrando el Diploma Oficial de Misionera, con sello del Arzobispado, diploma otorgado por el P. Ángel Camino Lamelas, de la Orden de San Agustín, Vicario Episcopal de la VIII Vicaría, para que ofrezca sus dolores y lleve al cielos a muchos hombres y mujeres, niños y niñas, “como lo hizo Santa Teresita, Patrona de las Misiones”, firmado el 11 de febrero de 2021, fiesta de la Virgen de Lourdes, Día de los Enfermos.

Teresita misionera
con qué alegría he llorado
al ver en Semana Santa
lo que de ti me han contado.

Era Misa funeral,
era el sábado pasado,
con tu Parroquia y la Iglesia
la Misa de tu Traslado.

Al Padre Pío lo he visto
que tenías a tu lado,
celebrando en el altar
con las llagas en sus manos.

A ti te vi coronada
con vendas y esparadrapo
digna corona de esposa
del Cordero Inmaculado.

En silencio y oración,
sin visiones y sin rapto,
he visto a los santos ángeles
celebrando este tu Tránsito.

Venían a recibirte
en su coro y en sus cantos
ángeles, vírgenes, mártires,
todo el cielo con sus ramos.

Ahora sí eres misionera,
Teresita del Sagrario,
porque Jesús nos ha dicho
que en el cielo sigue actuando.

¡Qué bella es la Madre Iglesia,
la que Jesús ha fundado,
que vive en los corazones
todo el mundo perfumando!

Vas derecha a los altares,
que no hace falta milagro,
que si es más claro que el agua
no hace falta demostrarlo.

Jesús ha sido tu vida,
que naciste para amarlo,
y tu misión has cumplido
junto a la Cruz del Amado.

Ya eres Pascua con Jesús,
luz para los que quedamos:
¡unidos contigo todos
a Cristo Señor cantamos! Amén.

Madrid, Jesús de Medinaceli, Martes Santo, 30 marzo 2021.

Fr. Rufino María Grández, OFMCap.

 

 

lunes, 29 de marzo de 2021

1564. Martes Santo - Pedro y Juan en la Iglesia - Rimas de Evangelio


Sin pastor y sin profeta


El texto evangélico, que sigue al lavatorio de los pies, está ungido de misterios. Jesús, turbado en su espíritu, anuncia que entre los discípulos hay un traidor. En una lectio divina nos adentramos en el texto. Pedro, el pastor solícito, pregunta a Juan – el amante, el contemplativo, el profeta silencioso - ¿Quién es? Juan del “seno” de Jesús (del lado de Jesús), pasa al “pecho” de Jesús. Son dos palabras distintas en le texto original y la versión actual así las ha conservado. Y con el secreto y confidencia que Jesús le entrega paso el aviso al pastor. La traición ha existido y existe en la Iglesia, y en ella pastor y profeta forman unidad.

1. Sin pastor y sin profeta
la Iglesia no existiría;
el pastor es el que cuida,
el profeta el que vigila

2. El pastor en el rebaño
estimula y planifica,
el amante silencioso
desde el pecho profetiza.

3. No existe Pedro sin Juan,
ni Juan sin Pedro camina;
brazos sin sanos pulmones
son brazos sin energía.

4. Por ser la Iglesia entrañable
en pecho de amor nacida,
sin la salud de este pecho
la Iglesia perecería.

5. Que no es de más ni de menos,
de perfección ni valía,
que no es de sabios decir
tradición o progresía.

6. Que la túnica inconsútil,
de las manos de María,
nadie la pudo rasgar
cuando en Cruz Jesús moría.

7. Un volcán duerme en la Iglesia,
volcán de amor que calcina,
y el monte está reventando
por el fuego que crepita.

8. Jesús sufrió la traición
de una horrible villanía,
quien era elegido apóstol
resultó ser un espía.

9. Y espantoso ha sido y es
que la traición se prosiga,
que en el coro de elegidos
haya malicia e intriga.

10. Tu pasión del corazón
nadie pudo compartirla,
para ti fue tu crisol,
para nosotros, justicia.

11. Mas tras el bocado aquel,
el dueño de la mentira,
Satanás el enemigo,
entró en un alma suicida.

12. Salió, al fin, y era de noche,
aunque la luna lucía,
noche negra de pecado
y la Gloria amanecía…

13. Naufrago en tanto misterio,
perdido sin ver salida;

mas Jesús oraba al Padre
y el amor lo esclarecía.

14. Ahora es glorificado
el Hijo – Jesús decía –
y el Padre en él lo será,
cuando el Padre lo decida.

15. El recuerdo no es historia
de aquello que sucedía,
que es misterio y sacramento
de esta pandemia homicida.

16. Y de otra dolencia dura
que hiere a nuestra familia,
de la Iglesia en que nacimos
hoy herida y dolorida.

17. Jesús hablaba de Gloria
y su Pasión ofrecía,
y a todos nos enseñaba
que el Padre así lo quería.

18. Y un aleteo muy suave
de mi corazón subía:
orar, sufrir, aceptar
y siempre sin rebeldía.

19. Orar sin desfallecer,
y entrar en la paz divina,
como testigo de amor,
y Dios tendrá iniciativa.

20. ¿Qué espera Jesús de mí?
Una oblación muy sencilla:
Que me una de verdad
a la que él hace en la Misa. Amén.

 

Madrid, Semana Santa (29 marzo 2021)