viernes, 27 de octubre de 2023

1918. Dom XXX A – Jesús y el amor, el primer mandamiento

 

 

1918. Dom XXX A – Jesús y el amor, el primer mandamiento

Mt 22,34-39 

 

Texto

34 Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar 35 y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: 36 «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?». 37 Él le dijo: «“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. 38 Este mandamiento es el principal y primero. 39 El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

 

Hermanos:

1. Continuamos con el Evangelio de san Mateo, escuchando esas escenas finales de la vida de Jesús. Aquel mensaje de amor que Jesús trajo para su pueblo y quiso darlo con todo su corazón no fue recibido. Seguimos con la polémica, con las preguntas insidiosas para ver si cae Jesús, el renombrado Maestro.

La primera frase del Evangelio de hoy nos introduce en el sentido de la escena: Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar. Escogen a un doctor de la Ley para hacerle una pregunta. La pregunta es: Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley? La pregunta es correcta, porque de la respuesta se podrán sacar conclusiones vitales. Pero el evangelista nos advierte que la pregunta no es inocente, sino que lleva su malicia: le preguntó para ponerlo a prueba. No es una pregunta de Catecismo o de alta Teología para llegar a un conocimiento superior de lo que más importa en le Ley. Es una pregunta para enzarzarnos en una discusión y ver quién gana, o, más bien, quien pierde.

 

2. Yo, doctor de la Ley, doctor de universidad, puedo dar mi opinión y decir: Nuestro Dios nos ha dado centenares de preceptos en la Torá, en los cinco primeros libros de la Biblia, Nos los ha dado porque nos amaba, porque obedecer cada precepto es un acto de sujeción y amor a nuestro Dios, que nos ha escogido como pueblo elegido. Yo, reflexionando sobre el asunto, puedo emitir mi postura: El precepto principal y central de la Ley es la observancia del Shabbath, porque Dios se ha impuesto a sí mismo este precepto. Dios creó el mundo en siete días y el séptimo descansó. La observancia del Sábado, como Día del señor, es lo que ha mantenido a Israel en su historia como pueblo unido, distinto de todos los demás.

Otro doctor de la Ley puede decir: Yo opino diverso. Entre los más de 600 preceptos que Dios nos ha dado, el primero y más importante es sencillamente el primero, el primero que aparece en el texto sagrado de la Biblia, cuando Dios creó al hombre y la mujer, y los bendijo y les dijo: Creced y multiplicaos. Y entonces estableció el matrimonio, para que la vida de Dios continuara en la tierra. El hombre y la mujer tienen el precepto de contraer sagrado matrimonio y hacer que la vida de Dios continúe. Así, pues, entre los 613 preceptos que la tradición judía posterior ha contabilizado en los primeros libros de la Biblia, el primero y principal es prolongar la vida de Dios.

 

3. La respuesta de Jesús no va a ser una respuesta de discusión teológica, sino la más sencilla e inmediata que cabe, la que sabe todo judío, porque todo fiel judío la debe recitar todos los días: Escucha, Israel: El Señor es nuestro Dios, el Señor es uno solo. Amarás, pues, al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas (Deut 6,4-5).

El principal mandamiento es vivir noche y día con Dios y amarlo todo lo que le podemos amar. Esto es todo, y nunca lo podremos agotar. Ese es el secreto de la existencia: vivir en Dios, bajo la soberanía, al fuerza, el influjo de Dios; hacerlo todo desde Dios.

Ahora bien, el que vive así, vive con los pies en la tierra, y al punto tiene que concretar, porque vivir con Dios es vivir con el hombre y para el hombre. Y entonces Jesús, sin salirse de los libros de la Alianza, acude al instante a otro versículo de la Biblia: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El Levítico decía: No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor (Lv 19,18). Claro que para Jesús “prójimo” es todo ser humano que tenga necesidad de ti.

 

4. Queda claro y para siempre que para Jesús todas las obligaciones se resumen en una: en el amor.

El amor no es abstracto y romántico, es operativo y concreto y por eso, amar a Dios se vuelve en esto amarás a tu prójimo, por Dios, desde Dios, como te amas a ti mismo.

Hermanos, si queremos profundizar en esta doctrina, podemos ir a otras frases de Jesús: Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos, es decir, por aquellos a los que ama. Y esto se cumplió en él. Vayamos a los pies de la cruz en el Clavario, y preguntémonos: Aquí, ¿qué está pasando? Que Jesús está dando su vida por Dios y por nosotros.  Él nos dijo: Nadie me la quita; yo la doy libremente. Dice el Evangelio: “Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre» (Jn 10,18). Jesús tenía inteligencia y poder para haberse escapado de la muerte. No quiso; nos amó así, y hoy desde el cielo nos sigue amando.

El amor de Jesús está hoy principalmente en la Eucaristía.

* * *

5. Estas cosas estamos diciendo en medio de grandes acontecimientos eclesiales que están ocurriendo. El principal es el Sínodo, que después de cuatro semanas este domingo queda clausurado en su primera etapa para continuarlo y terminarlo dentro de un año, en octubre del año que viene. Junto a los obispos han participado seglares, hombres y mujeres de todas las partes del mundo, que sienten y viven la Iglesia como algo esencial en su vida cristiana. El miércoles pasado nos daban un mensaje a todos los católicos, comunicando qué habían vivido y cómo debemos ponernos todos a la escucha de Dios, porque el Espíritu Santo, escuchándonos mutuamente es el que debe dirigir los pasos de la Iglesia. Este próximo sábado (antes de que yo termine esta homilía) se dará a conocer el documento final, para enlazar con los trabajos que han de seguir el próximo año. Hermanos, es un asunto, no para especializados, sino para creyentes, para todos los que en una Iglesia local o particular, dividida en parroquias queremos seguir los caminos que Jesús nos marca en el sano Evangelio. A él debemos preguntarle, no con malicia, sino para saber: maestro, en este momento de la historia, donde hay tantos problemas, como la emigración de gentes que dejan su tierra en busca de trabajo, Maestro ¿qué debemos hacer, siguiendo tu mensaje de amor?

 

6. Otro asunto de gran importancia es el hecho de que hoy viernes se ha dado a conocer el informe elaborado por una Comisión seglar acerca de los abusos a menores acaecidos en el ámbito de la Iglesia Católica en España. Es un tomo de cerca de 800 páginas puesto en Internet para todo el que quiera leerlo.

Comienzan las opiniones y las críticas, porque todos podemos opinar, comenzando por el Presidente de Gobierno. Y ya ha comenzado a anunciarse: El Presidente “se compromete a dar una respuesta institucional a la lacra de los abusos a menores en la sociedad”.

Según el Informe los abusos e cometen no tanto en las sacristías, en los salones y casas parroquiales, sino con preferencia en los locales de las escuelas. Ya desde el principio muchos se preguntaban: Si se hacen estas investigaciones en torno a los colegios católicos, ¿por qué no se hace otro tanto en torno a los colegios estatales, en torno a los centros culturales, en torno a los centros deportivos? No digamos en torno a las familias, que según los entendidos es el lugar donde más ocurren los abusos.

 

 

Y con todo, hermanos, no es esta la cuestión. Si somos discípulos de Jesús, hemos de reconocer los pecados sí, hemos de privilegiar el derecho de las víctimas con las terribles consecuencias que afrontan, acaso de por vida, sí, derecho que está ro encima de todo el prestigio que puedan tener las instituciones sagradas, sí… Todo esto es cierto, pero la Iglesia no es ningún tribunal de justicia. La Iglesia, o, más concretamente, los abusadores deben pedir perdón y deben reparar, pero las víctimas, si son de verdad cristianas, deben perdonar a sus agresores, a sus abusadores, como Jesús nos ha perdonado a todos. Y las Iglesia, nuestra Madre, nos ha de enseñar a perdonarnos unos a otros, porque todos hemos ido salvados por el perdón y la misericordia de Dios. Pase lo que pase, que brille la misericordia de Dios sobre sus hijos.

 

7. Concluyamos, hermanos, concluyamos mirando a Jesús.

Señor Jesús, el Evangelio que nos has predicado es insondable. Y hay un punto en torno al cual gira todo: el amor. Y tú nos has revelado que el amor, el único amor verdadero que existe, el aor que viene de Dios y vuelve a Dios incluye todos los preceptos. Puesto que me siento amado por ti, que moriste en una cruz y te has quedado en la Eucaristía, enséñame a amarte a ti y desde ti a todos mis hermanos. Amén.

 

 Cuautitlán Izcalli, 27 octubre 2023

sábado, 21 de octubre de 2023

1917. Dom XXIX A – Jesús nos dice: al César lo que es del César pero a Dios lo que es de Dios

 

1917. Dom XXIX A – Jesús nos dice: al César lo que es del César pero a Dios lo que es de Dios

Mt 22,15-21

Texto

15 Entonces se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. 16 Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron: «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. 17 Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?». 18 Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? 19 Enseñadme la moneda del impuesto». Le presentaron un denario. 20 Él les preguntó: «¿De quién son esta imagen y esta inscripción?». 21 Le respondieron: «Del César». Entonces les replicó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

 

Hermanos:

1. Estos últimos domingos estamos asistiendo a escenas muy desagradable; Jesús, concluyendo su ruta entre nosotros, tiene pronunciamientos muy duros frente a los suyos, los suyos porque son la gente de su propia raza, vida y cultura, y, sobre todo, porque, con las santas Escrituras, ellos, los judíos, son primero que otros el pueblo elegido de Dios. Recuerden los dos últimos domingos: Los viñadores homicidas, ahí viene el heredero; y el domingo pasado: Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta? Son parábolas que implican a todos los judíos, pero de modo más directos – como indica en ocasiones el evangelista – a quienes tiene autoridad para dirigir al pueblo.

 

2. En esta ocasión el texto del Evangelio comienza con una frase intrigante, cuando dicen que se retiraron los fariseos, al parecer vencidos por las palabras terribles que Jesús ha pronunciado, y llegan a un acuerdo con los herodianos, para ver cómo traman una trampa. Le van a plantear a Jesús una pregunta religioso-político, la cuestión del tributo al César. La tierra de Israel, dividida en varias regiones, está bajo la soberanía del Imperio Romano. El Imperio dominador tiene diversos impuestos, pero hay un impuesto especial, “el tributo al César”. Ese tributo pro persona es el reconocimiento jurídico de que Roma es la dueña. El partido de los Zelotas, de los que aquí no se habla, abomina semejante tributo; los rechazan de plano: un zelota no lo puede pagar porque sería la destrucción de su propio partido. Los fariseos no están de acuerdo, como tampoco el pueblo simpatiza, pero no tienen más remedio. En cambio, Herodes, al frente de unas tetrarquías, puesto por Roma, está de acuerdo, porque de no estarlo perdería su autoridad y gobierno; y los herodianos siguen este criterio, porque son los partidarios de Herodes.

 

3. 4Estamos, pues, en medio de una política de conflicto. Seguramente que nosotros no podemos hacernos idea de la carga político-religiosa que lleva la pregunta, para que Jesús se defina, no como un opinante más, sino en nombre del Dios de la Torá sobre esta situación. Lo que sí se deja entrever claro en el Evangelio es que se quiere destruir a Jesús, aun juntándose enemigos adversos entre sí.

Hoy, hermanos, estamos sufriendo todos por la situación de muerte, que ha explotado el día 7 de este mes entre Gaza e Israel, iniciada por Hamás, que es el gobierno legítimo de la Franja desde las últimas elecciones, Franja adherida a la Autoridad Palestina, reconocida por la ONU. Pero todo el entramado subyacente a esta situación conflictiva, de años y años, sobrepasa a nuestra información. Lo que salta a los ojos es muerte y más muerte y odio y más odio, y gane quien gane, que el más fuerte tiene las de ganar, nadie gana porque el odio queda. El asunto inicialmente local, pasa a ser mundial, por las definiciones en pro o en contra implica a las naciones. Hemos de pedir al Señor la liberación de los rehenes, de ambas partes, y los acuerdos diplomáticos de paz, para que pare la muerte, y las desgracias que para años han venido con los bombardeos.

 

4. En el Evangelio se pide a Jesús una respuesta, anteponiendo la autoridad que emana de su persona. Él es Maestro sin soborno de nadie; él es Maestro que respeta la Ley de Dios, y se le pide que hable, no para dar una opinión más – que todos somos libres de opinar en asuntos de política – sino para que dé una opinión como si hablara la Ley misma de Dios. Según la Ley está prohibido hacer imágenes, y los judíos no toleran imágenes en sus monedas.

Ante un ataque de frente Jesús responde de frente:

Traedme la moneda del tributo. ¿De quién es esta imagen? Si Jesús lo sabe, ¿para qué lo preguntan?

Esa imagen es del Emperador Augusto Tiberio. En los Museos de Israel se puede ver esa moneda.

-        ¿De quién es esta imagen?

-        Del César.

Este es el asunto. Hay un César que tiene imágenes pro el mundo, un César que impera, una moneda hecha por hombres que reconoce poderes humanos. Pues dad al Cesar lo que es del César; los hombres hacen y deshacen los imperios. Pero, por encima de todo, dad a Dios lo que es de Dios: Dios es el único que rige el mundo.

 

5. Jesús no ha venido a resolver poderíos humanos; ha venido a proclamar el Reino de Dios. Y volvemos a las esencias puras de la Escritura. Israel puede recordar su propia historia. Hubo un tiempo que Israel, pueblo elegido de Dios, cayó en la esclavitud, bajo el imperio asirio, en tiempos de Nabucodonosor. Son los avatares de la historia: el más fuerte conquista y domina. No, dicen los profetas: Israel fue a la cautividad por haber sido infiel a la alianza con que se había comprometido con su Dios de amor.

Pero una fecha feliz, el año 535, cuando el emperador Ciro, dio el edicto de repatriación. En su gabinete fue una decisión política. No, dicen los profetas. Dios firmaba la repatriación por manos del rey. Así lo dicen los profetas, según la primera lectura de este domingo. Ciro, sin saberlo él, se va a comportar como Siervo de Dios, como Ungido de Dios.

 

“Esto dice el Señor a su Ungido, a Ciro:

Por mi siervo Jacob, | por mi escogido Israel, | te llamé por tu nombre, | te di un título de honor, | aunque no me conocías.

[…] para que sepan de Oriente a Occidente | que no hay otro fuera de mí. | Yo soy el Señor y no hay otro” Is 45,1.4-5),

 

6. Hermanos: el asunto es este: ¿cuál es el lugar de Dios en nuestra vida? En nuestra vida personal, en nuestra vida familiar, en nuestra vida social. Pregunta esencial en el ser humano, que ha venido de Dios y a Dios retorna.

Si los gobiernos no se la hacen, se enredan en mil discusiones, y el que tiene más poder, más inteligencia y más astucia, ese es el que gana.

Las formas de gobierno humano Dios la ha dejado en nuestras manos, y es la misma historia de los pueblos la que va marcando los modos adecuados, que puede ser monarquía, que puede ser república, que puede ser confederación.

Pero los salmos diesen que Dios desde el cielo lo mira todo, lo sabe todo, y que un día ha de dar el veredicto final.

Pensar que todo gobierno debe estar bajo la mirada de Dios no es un fundamentalismo religioso fuera de la historia; es proceder con la Luz de la Filosofía que nos abre a una ruta de fe. El que cree en Dios no es menos ciudado que el que lo ha rechazado; al contrario, es más ciudadano, más altruísta y humanitaria. Hoy, al escribir estas reflexiones, llega la buena noticia de que se abre el paso al sur de la Franja para que entren camiones con ayuda humanitaria. Es política y un mínimo de humanismo; para el que cree en Dios, es obligación de amor y caridad porque todos los seres humanos formamos una familia.

Aunque veamos tanta maldad, nosotros confesamos con fe: ¡El Señor reina! ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor!

 

Señor Jesús, tú nos has pretendido ningún reino político. Tú quieres reinar de otra manera, como Rey de los corazones.

 

Cuautitlán Izcalli, sábado 21 octubre 2023.