Hoy cumplo setenta y siete
Hoy cumplo 77 Advientos. Fue a la 1 de la noche
(así certifica el registro) del 5 de diciembre de 1936. Un día perdido del
calendario para el común de los mortales. Para mí un día único en el calendario
del corazón de Dios. Fue aquel día en que el Padre, comunicando su alegría,
dijo, como un brindis: Hoy “al mundo le
ha nacido un hombre” (Jn 16,22), palabra de Jesús que muchas veces me ha
enternecido.
Es que con esto – amigo, amiga…de silenciosa
amistad en la vibración de la Red – quiero asociarme a “el día hermoso”, que
fue el día de tu nacimiento, y, como eco, el día de tu cumpleaños. Todos
tenemos este día de soberana liturgia de nuestro nacimiento, celebrado con Dios
y con ese coro de amigos que nos regala la vida. ¡Gracias, Dios mío! Te lo
gradezco por toda la eternidad. Soy un destello radiante del amor de Dios; soy
una célula de Dios en la Historia, dulce encarnación de su latiente corazón.
Así me veo, porque así soy. No pasará aquel 1 de diciembre de 1936, sábado de
la primera semana de Adviento, a los Anales, para hacer parte de las efemérides
dignas de mención, día 5 de diciembre señalado, porque en tal día, 1492, se
descubrió la Hispaniola, la Española – hoy República Dominicana – con la
llegada de Colón y un grupo de aguerridos navegantes españoles; día 5 de
diciembre, digno de memoria por la muerte de Wolfgang Amadeus Mozart (1791).
Día 5 de diciembre de 1936, cuando mis hermanos de
mi tierra patria, estábamos en guerra, unos contra otros. Baste con recordar en
familia que en aquellos días mi padre se encontraba muy enfermo (“¡qué malito
estaba tu padre, hijo…!”), pero el Adviento o Advenimiento de aquel segundo
hijo le daba un pulmón de vida, y cuando me vio sus ojos brillaron como las
estrellas. Luego, aunque el Señor se lo llevó temprano (menos de 40 años: 1
diciembre 1947), pudo ver bendecida la humilde mesa de familia con otros
vástagos, hasta completar seis hermanos: cuatro mujeres y dos hombres.
Anécdotas que no interesan al común de los
mortales, internautas o no, pero que embellecen la crónica íntima de mi vida –
gloriosa y amorosa Historia de Salvación de Dios – que es lo que celebro. Y
repito, amable amigo, que hago esta evocación, compartiendo el día de tu
nacimiento, que ignoro. El Señor te bendiga. El Señor nos bendiga y nos guarde.
Celebro la fiesta con alguna copla. No sé cantar -
¡lástima! – pero ahí queda la letra. El corazón la tararea a su modo. Y, como
andamos entre Profetas, profesor y testigo de los Profetas que trato de
explicar, ahí va de mi taller de alfarero la vasija de barro que he cocido en
el horno de mi corazón.
Recíbela con ojos risueños, que es para decirte que
“¡gracias!, querida hermana, querido hermano, por tu felicitación”.
7 coplas de amor
para mis 77 Advientos
1. Hoy cumplo setenta y siete,
números de perfección,
uno dice, otro repite:
“Dios es solo corazón”.
2. Ya tengo claro el futuro
y aprendida la lección:
siete y siete están diciendo
ser perfecto en el amor.
3. El examen ya está hecho
a cuenta de mi Señor;
balance y punto final:
su ternura y compasión.
4. Lo aprendí en la Profecía
desde los tiempos de Amós:
“¿Cómo no compadecerte
del pobrecillo Jacob?” (Am 7,2)-
5. Tu Palabra es juventud,
así me lo entiendo yo;
cada verso es un pimpollo
y dentro se abre una flor.
6. Sea mi vida tu Adviento,
profecía con tu voz,
y entre sones muy distintos
ser siempre Consolación (Is 40,1).
7. ¡Mi más dulce Poesía,
Jesús de mi vocación,
tus manos y plantas beso,
guárdame en tu bendición!
(5 de diciembre de 1936-2013)
Fr. Rufino María Grández
Lecumberri
(de bautismo Francisco Javier),
OFMCap.
77 años de Bautismo, día 9 de diciembre
Brindis en fraternidad por 77 años de bautismo
con una botella de vino exquisito
guardada para esta ocasión.
Dos hermanos de mi fraternidad:
Eduardo (a mi derecha),
Erid ( a la izquierda).
77 años de Bautismo, día 9 de diciembre
Brindis en fraternidad por 77 años de bautismo
con una botella de vino exquisito
guardada para esta ocasión.
Dos hermanos de mi fraternidad:
Eduardo (a mi derecha),
Erid ( a la izquierda).
Hoy es un día especial, Dios nos regalo un amigo al que le dio el don de la poesía y la reflexión su alegría contagia, quienes lo conocemos no podemos imaginarlo sin esa sonrisa amable, que a sus 77 años parece la sonrisa de un chiquillo, Gracias Padre Rufino por compartir con nosotros sus dones y felicidades .
ResponderEliminarMuy estimado P. Rufino:
ResponderEliminarPermítame que le felicite en este día de su cumpleaños, y que Jesucristo guíe sus actos como hasta ahora.
Un cordial saludo.
Juan José
El primero lo ha vetado ¿porque?
ResponderEliminarAmigo:
ResponderEliminarNo he vetado ningún comentario. Quise introducir de nuevo el texto; lo suprimí para volver a ponerlo y, de repente ví que había desaparecido lo anterior, incluida al estadística. Me hubiese gustado el que se hubiera conservado. Muchas gracias
Con cierta reserva,doy por buena la explicación.
ResponderEliminar¿seguiré mandando reflexiones?