Recordar la Primera Comunión
Comentarios del Papa Francisco
8
octubre 2014: 70 años de la Primera Comunión
“… Se dice que no se puede hablar de cosas
personales, pero no resisto la tentación. Estamos hablando de comunión...
comunión entre nosotros. Y hoy estoy muy agradecido al Señor porque hoy son 70
años desde que hice la Primera Comunión. Pero hacer la primera comunión todos
debemos saber que significa entrar en comunión con los demás, en comunión con
los hermanos de nuestra Iglesia, pero también en comunión con todos los que
pertenecen a comunidades diversas, pero creen en Jesús. Agradezcamos al Señor
por nuestro Bautismo, agradezcamos al Señor por nuestra comunión, y para que
esta comunión termine siendo de todos, juntos” (audiencia general 8 octubre
2014)
14 diciembre 2014: Papa Francisco A los niños,
sobre la Primera comunión
El Papa Francisco recordó el domingo 14 de
diciembre su primera comunión a un grupo de niños de la parroquia romana de San
José en el Aurelio, en el barrio popular de Primavalle. Antes de celebrar la Eucaristía,
Francisco encontró a varios jóvenes catequistas.
Para algunos adultos el recuerdo de la Primera
Comunión es el almuerzo pomposo. A lo mejor otros lo tienen en la memoria
como un rito de iniciación ‘social’.
El niño Bergoglio lo recuerda con detalles y
seguramente ha dado la consistencia a la ‘espiritualidad’ y la capacidad humana
del futuro Pontífice. “No se olviden nunca de su primer encuentro con
Cristo”. ''Me acuerdo como si fuera hoy” dice sin dudarlo.
En un diálogo espontáneo, Papa Francisco cuenta a
los niños que se preparan para la Primera Comunión de la parroquia de San José,
cómo había sido la suya, “el 8 de octubre de 1944”.
“Me preparó durante un año una monja muy buena … y
dos catequistas…En aquellos tiempos antes de la Misa no se podía tomar ni
siquiera agua, ni siquiera una gota de agua…Fue Pío XII – continúa Francisco –
el que nos salvó de esta dictadura… ¡Que bien!…” evoca la rígida tradición de
antaño.
Francisco abre su memoria a los niños que se
preguntarán por qué hay que ir a la misa los domingos e ir a las catequesis por
casi dos años.
“Después entrábamos todos con las manos juntas en
la iglesia cantando… Y después por la tarde volvimos a la Iglesia para la
Confirmación, el mismo día. No me olvido nunca..”
El Papa les dice a los niños que están por recibir
la Primer Comunión “acordaos siempre de ese día; de la primera vez que Jesús
vino a nosotros”.
“Jesús
viene, se hace uno como nosotros, se hace nuestro alimento, nos nutre para
darnos fuerza…”
“No os olvidéis nunca de esa fecha y cada año, en
el aniversario, id a confesaros y a comulgar. ¿De acuerdo?’'.
Recuerdos
Tengo en mi casa el cuadrito que nos dieron en la
Primera Comunión, certificado parroquial del día: Jesús, en el Cenáculo, da la
Sagrada Hostia a un niño y a una niña. No puedo hacer la crónica de aquel día,
4 de julio de 1944; lo que sí recuerdo y he recordado siempre es que a edad muy
temprana (9 años, 10 años…) vino a mi corazón con el deseo de ser sacerdote y
misionero, cosa que ha ocurrido. Y en este aniversario quiero elevar un canto
agradecido.
(He comentado con sencillez esta fecha, sin especial
intención, en la mesa, en sencillo diálogo con las hermanas donde imparto un
curso bíblico, y al final de la comida los ángeles habían traído un pastel para
celebrar la fiesta. Gracias, Hermanas del Verbo Encarnado).
Un canto quiero cantar
al alma abierta del niño,
recordando y bendiciendo
décadas, agradecido.
Yo retorno a mi parroquia
cuando aprendí el catecismo,
y cantábamos la fe
con unos cantos sencillos.
Yo no sé lo que pasó…
Jesús estaba conmigo;
Él hablaba al corazón
y yo creía sentirlo.
No diré qué año fue
cuando él vino y me lo dijo,
pero era él, su caricia,
y era él, porque él lo quiso.
¿Quién dirá que el Dios excelso
no es dueño de lo que hizo?
¿Y que el pastor de azucenas
no quiera cuidar sus lirios?
Una voz suave, muy suave
llega, temprano silbido,
y la recibe amoroso
el candor de un jovencito.
Que unos padres muy creyentes
sepan guardar este nido,
como gestores de Dios
en la gracia de este hijo.
Mi Cristo del Evangelio
sigue abrazando a los niños,
con energía y dulzura,
defensor del Padre, invicto.
De semillas celestiales
está lleno el sembradío,
es divino regadío.
Acólitos de Jesús,
que os llamáis monaguillos,
si él quiere hablar desde dentro,
abrid muy claro el oído.
Desde mi cima eclesial
yo te bendigo, Dios mío;
porque eres, fuiste y serás,
mi Padre y Dios compasivo.
Mi comunión cotidiana
es gracia, que no soy digno;
piedad de mí, me abandono
en tu amor desde el principio.
Tlalpan, Religiosas del Verbo Encarnado, 4 julio
2016
72 cumpleaños de mi Primera Comunión.

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