Ser hermano menor capuchino en México
Misiva a los jóvenes
Un día aparecieron por esta casa dos hombres
armados con los instrumentos de su profesión dispuestos a entrar al ataque
fotográfico. Querían compartir unas horas con nosotros sorprendiéndonos en la
vida diaria de un capuchino. Nosotros como si nada…, esa era la consigna. Ellos
harían lo que tenían que hacer, lo mismo entrar en la capilla que capturar a un
hermano con el trapeador limpiando los suelos. (Dicho sea de paso, en esta casa
no hay personal ajeno que nos haga la limpieza). Eran unos mandados, porque
querían ofrecer un material para hacer una película sobre quiénes y cómo viven
los capuchinos en México. Se trataba de un proyecto promovido para dar a
conocer a los capuchinos por estas áreas, con no disimulada intención
vocacional. Fruto de aquellas tomas y de su laboratorio es este video (en
España decimos vídeo, aquí video) que me place trasladar a este blog de “Las
hermosas palabras del Señor”, pensando, sobre todo, en los jóvenes que puedan
asomarse a esta ventana.
¿Quiénes son los capuchinos? Aquí en México,
nuestro principal promotor vocacional es el Padre Pío, es decir, San Pío de
Pietrelcina, el santo de las llagas, del cual los capuchinos, pasados los
vendavales de su vida, nos sentimos humildemente… orgullosos. Mis hermanos de
hábito de acá, de México, me dirán:
-
Bueno, bueno… lo que nos interesa propagar,
dar a conocer, no es el Padre Pío, sino San Francisco de Asís, la
espiritualidad de San Francisco, puro Evangelio.
Pero Dios tiene sus caprichos y el trabajo
vocacional que ha hecho el Padre Pío es inmenso. Cuando alguien, incluso gente
adherida a la Iglesia, te pregunta: ¿Quién es usted? ¿Qué es capuchino? Quizás
uno, por la vía rápida, halla esta salida:
-
¿Ha oído usted hablar del Padre Pío?
-
Sí, sí…, incluso hay una película.
-
Pues, mire, yo soy de esa orden del Padre
Pío.
-
¿O sea que el Padre Pío es el fundador de los
capuchinos?
-
No, el Padre Pío, es un santo reciente, que
murió en el año 1968, y que él pertenecía a la orden de los capuchinos.
-
Pues ¿quiénes son los capuchinos?
-
Los capuchinos somos de la orden de san
Francisco y profesamos la Regla que escribió san Francisco para sus hermanos.
San Francisco murió en Asís en 1226, y la Fraternidad que él fundó la llamó
los "hermanos menores". Con el paso del tiempo hubo reformas y escisiones,
siempre con afanes de perfección, y nosotros los capuchinos somos una de
aquellas ramas que nacieron del mismo tronco. Profesamos la Regla de san Francisco.
En este punto no hay diferencia en los “hermanos menores capuchinos”, que
nacimos en el siglo XVI, y aquellos santos varones franciscanos que por
entonces vinieron a México con la cruz y el Evangelio.
Pensando en dar a conocer a los capuchinos de
hoy en México, ha nacido esta película y montaje de media hora. Los capuchinos
formamos hoy en México dos distritos o entidades.
Con el lenguaje propio de la cinematografía,
ahí va ese video.
Fue un obsequio que nos hicieron alumnos e institución el Día del Maestro (15 mayo 2013)
en el Centro Superior Salesiano de Teología:
una botella de vino y una bolsita de dulces
Una persona mayor como yo (setentañero y muy
setentañero) a ti, joven, lleno de
ilusión, y yo con ánimo totalmente ajeno a cualquier propaganda, te digo, de
corazón a corazón.
Tú no te dejes seducir ni por los capuchinos
ni por nadie; solamente por Jesús de Nazaret, solo por él. Si yo te fuera a
hablar no desde la pantallita de una película, sino muy arrimado al sagrario,
te diría:
Joven, en la vida busca a Jesús, donde sea y
como sea. No te engañes por ninguna apariencia. Donde mejor se pueda explayar tu
ilusión vigorosa, tu amor apasionado a él, tus ganas de anunciarle…, de
ofrecerle tu vida entera, vete allá. A propósito, el pasado 1 de septiembre 11 muchachos iniciaron su ruta como capuchinos, en calidad de Postulantes, en La Piedad, Gto.; pidamos al Señor que los mantenga firmes en la fe, si esta es su vocación, en todo caso que les ilumine el camino.
Hoy celebraba la Eucaristía con los jóvenes
de esta fraternidad (que son todos ellos estudiantes) y tocaba el Evangelio de
la pesca milagrosa según la refiere Lucas 5,1-11. Toda la noche trabajando y no hemos pescado nada, dice a Jesús Simón
Pedro, pero bajo tu palabra echaré las
redes. Jesús le había dicho: Rema mar
adentro. Una hermosa consigna que escogió el Papa Juan Pablo II para lanzar
a la Iglesia por los rumbos del Tercer Milenio.
Sí, hermanos (decía yo), la Iglesia debe
estar mar adentro, en medio de la marejada, y ahí estamos. Nuestros planes
pastorales…, son necesarios, pero esos no van a lograr la pesca. Solo Jesús,
solo él, porque él es el que guía a la Iglesia. Y cuando él quiera y como él
quiera vendrá esa pesca abundante, tanta que tuvieron que llamar a los
compañeros de la otra barca, porque ya la primera se hundía de tanta
abundancia.
Joven, no te dejes pescar por nadie…, solo
por Jesús.
Un abrazo y ¡adelante muchacho, sin mirar
atrás!
Guadalajara, 5 septiembre 2013
QUERIDO P. RUFINO:
ResponderEliminarCON ESTA FECHA LE REMITO, VÍA EMAIL, UNOS BREVES COMENTARIOS ACERCA DEL CONTENIDO DE SU HOMILÍA DE ESTA SEMANA.
COMO SIEMPRE, ESPERO SU AMABLE RESPUESTA.
CORDIALES SALUDOS.
JUAN JOSÉ.