Con sencillez y alegría
Cántico de unidad de la Familia Franciscana en México.
La COFRAMEX (Conferencia Franciscana de
México) celebrará su próxima reunión en San Juan de los Lagos, en los días 6 a
8 del mes de mayo de 2015. En el encuentro se estudiará este año este tema: “El
trabajo conjunto de todos los franciscanos de México en el Año de la Vida
Consagrada”. Con motivo de esta reunión
se me ha pedido una especie de Himno o Cántico para la Coframex. Presento un texto
con el título de: “Con sencillez y alegría. Cántico de unidad de la Familia
Franciscana en México”, que ha sido musicalizado por la hermana clarisa capuchina
Martha María Rodríguez.
Sin duda que a todos nos anima un
espíritu de cercanía y comunión. Las Constituciones Capuchinas, por ejemplo,
hablan de “comunión vital recíproca” refiriéndose a la Familia Franciscana. Y
dicen: “En ella tantos hermanos y hermanas, de modos y formas diversas, pero en
comunión vital recíproca, entienden hacer presente del común Seráfico Padre en
la vida y misión de la Iglesia” (art. 101,1).
Con este aliento y sencillez de hermano,
ofrezco estas letras a la Conferencia Franciscana de México.
Fr. Rufino María Grández, O.F.M.Cap.
Noticia
de Crónicas y archivos
ORIGEN DE LA COFRAMEX (Conferencia
Franciscana de México): la familia franciscana, celebró con gran entusiasmo en
nuestra patria, el octavo centenario del nacimiento de N.P.S. Francisco y por
primera vez nos reunimos en la Basílica de Guadalupe y en nuestro convento de
San Juan Bautista, gran parte de esta nuestra familia.
El 3 de Octubre de 1981. Como fruto de
ésta celebración Centenaria, nace en lo íntimo del corazón de algunos
Superiores mayores, el deseo de unirse todos los que participamos de la misma
espiritualidad de Francisco y de Clara.
El 1º de Mayo de 1985, la conferencia de
Institutos Religiosos de México (CIRM) nos dio la oportunidad al llamarnos a
una de sus reuniones ordinarias en una casa de Religiosas de Tlalpan, D.F.
Al segundo día de esta reunión, 2 de
mayo, nos encontramos varios hermanos y hermanas franciscanas y fue entonces
cuando la Hna., Imelda María Gallegos, Superiora General de la HFIC y Fray
Salvador García Pérez. O.F.M, platicaron sobre una posible reunión de toda la
familia Franciscana con el objetivo de un mutuo apoyo y mejor servicio a la
Iglesia de México.
De inmediato apoyaron la idea con mucho
entusiasmo: Fray Francisco Jiménez, O.F.M. Cap., Delegado General por los
Capuchinos en México, Fray Esteban Jasso de la Tor, Comisario Provincial, Fray
Bernardino Yáñez, O.F.M y Fray Rafael Álvarez O.F.M, ministros de las
Provincias de Jalisco respectivamente; para el día 28 del mismo mes y año,
éramos 15 hermanos de nuestra familia en el convento de San Juan Bautista en
Coyoacán.
El 21 de marzo de 1985, fue elegido
presidente de COFRAMEX, Fray Salvador García Pérez, O.F.M.
El espíritu de servicio, la sencillez,
la simplicidad, la minoridad y, sobre todo, el amor cristiano y fraterno en el
diálogo permanente, nos hizo sentir las reuniones como un oasis y una verdadera
renovación espiritual que nos llevó a una profunda participación y comunión
Franciscana y de amistad.
Con sencillez y alegría
Cántico de unidad de la Familia Franciscana en México
Esta
Presentación dura 7 minutos y 34 segundos. Al principio es de ver y leer. La música y canto comienza en el minuto 2 y 30 segundos.
La partitura musical se encuentra a
continuación del texto.
Estribillo
Con sencillez y alegría,
vivamos nuestra hermandad;
Dios es suma Caridad:
sea el amor luz y guía.
Estrofas
1. Loado, seas, Señor,
con voz de Francisco y Clara,
porque en ellos derramaste
la belleza de tu gracia.
¡Qué hermoso sentirse hermanos,
como Jesús predicaba,
y mirar al Padre bueno
con gratitud y alabanza!
2. Loado, seas, Señor,
por el don de tus entrañas,
Jesús, fruto del Espíritu,
nacido de Virgen santa.
En esta Iglesia familia,
has hecho nuestra morada,
un mismo pan compartimos,
recibiendo tu Palabra
3. Loado, seas, Señor,
por la misión encargada,
el Evangelio de paz
que pones en nuestras palmas.
Aquí, Dios mío y mi todo,
mira en tus manos mi alma,
cúmplase tu voluntad
como fue en tu humilde esclava.
4. Loado, seas, Señor,
por la unión que tú regalas:
somos tus siervos y siervas
de divisa franciscana.
Con humildad y ternura
por todo decimos gracias:
tú eres el bien, todo bien,
que en tu Hijo se hizo Pascua. Amén.

