martes, 3 de enero de 2017

878. Cantando himnos litúrgicos de Rufino María Grández y Fidel Aizpurúa



Cantando himnos litúrgicos
de Rufino María Grández y Fidel Aizpurúa

Ayer, solemnidad de la Santa María Madre de Dios en la octava de Navidad quise estrenar el regalo del nuevo año componiendo un Himno a la Madre del señor, al eco de la homilía del Papa Francisco, que tocó mi corazón por su sencillez y su implícita teología. Véase el texto en la entrada anterior del Blog (877. Un Hijo y una Madre fueron uno). Un buen hermano y amigo de mi provincia capuchina, P. Fidel Aizpurúa Donazar, músico de instinto, doctor en teología (con su tesis publicada en Vitoria-Gasteiz, Facultad de Teología del Norte), pastoralista que ha dado tantas conferencias… tuvo un “de repente”, recordando nuestras viejas querencias, cuando podíamos presumir de ser relativamente jóvenes. Aquellos años que siguieron al Concilio, con tantas ilusiones…, que, pese a todos los pesares, sigan vivas, acaso de otro modo. “Como en los buenos tiempos he entrado en tu blog y he visto el texto del Himno para la segunda semana de Navidad. Me ha parecido bueno, como aquellos y, ni corto ni perezoso, le he puesto una de mis músicas. Te la mando escrita y en un audio”.
He aquí el enlace
- para la partitura musical
- para el audio
El tándem Rufino-Fidel publicamos juntos tres libros de himnos para cantar al Señor en la liturgia: servidor la letra, y el maestro la música. Son estos:
1)    Himnos para el Señor. Editorial Regina. Barcelona 1983. (54 himnos).
2)    Himnario de la Virgen María. Burlada, Navarra, Curia Provincial de Capuchinos 1989. (39 himnos).  Una edición privada en las Benedictinas de Zamora, ya agotada.
3)    Himnario de las Horas. Editorial Regina, Barcelona 1990. (49 himnos).

Aparte, andan por ahí hojas sueltas (tal centenario, tal himno de Pascua o de Navidad) que, ojalá, las “engargoláramos” algún día en un librito.
La música publicada no está asequible a la venta. Editorial Regina cerró su empresa (salvo error mío).
Pero he aquí que un queridísimo hermano, hermano capuchino y hermano de sangre, P. Roque Grández Lecumberri (residente en Ecuador) tuvo la ocurrencia de subir a Internet letras y grabación – no las partituras musicales – de aquellos “Himnos para el Señor”, que sinceramente puedo compartir para uso y devoción de quien lo desee, entrando al primer link. Se trata de una “grabación didáctica”; en la grabación unas veces está el canto completo; otras, una estrofa para aprender la melodía.

1.     Vete, alma mía, segura (la música de este Himno es de Rosa María Riera, OSC) (Tránsito de Santa Clara)
2.     Jesús glorioso (Pasión)
3.     Llega el Reino de Dios en ese rostro (Cuaresma)
4.     Aquel hombre que asciende a la montaña (Cuaresma)
5.     Acecha el tentador y se desliza (Cuaresma)
6.     El hondo corazón, hondo desierto (Cuaresma)
7.     Misterio de carne nuestra (Navidad)
8.     El Verbo santo es mecido (Navidad)
9.     Hoy se han rasgado los cielos (Navidad)
10. Te diré mi amor, Rey mío (Navidad)
11. Nadie lo puede decir (Navidad)
12. De Dios nace la gloria (Navidad)
13. De los collados eternos (Navidad)
14. Oh Padre, cuyo nombre es santo (Navidad)
15. En el principio de todo (Navidad)
16. Brotó de ti la gracia y la ternura (Navidad)
17. Escucha, Casa de David (Adviento)
18. Alégrate, Sión entristecida (Adviento)
19. Trae  el desierto voces de un profeta (Adviento)
20. Vence, Creador invicto (Pascua)
21. Nuestro Pastor se ha alzado de la tumba (Pascua)
22. Jesús se quedó dormido (Pascua)
23. Secreta historia del cielo (Pentecostés)
24. La tumba abierta dice al universo (Pascua)
25. Cuando oyeron mis oídos (Pascua)
26. María siempre presente (Visitación)
27. Es la roca manantial (Pascua – Ordinario)
28. Contigo tu secreto en este día (Pascua)
29. Despierta, Jerusalén (Pascua)
30. Un hombre verdadero (Pascua)
31. El agua pura, donde la mañana (Pascua)
32. Ninguno se atrevía a preguntarle (Pascua)
33. Al fin será la paz y la corona (Pascua)


Es un intento…, es una oferta. Van pasando los años desde que se publicaron los volúmenes de la Liturgia de las Horas (1981 en España; 1983 en México-Colombia) y la Himnodia, que ha conseguido piezas muy hermosas, deja mucho que desear.
De gustos musicales hablen los expertos. De la música de Fidel Aizpurúa hay melodías que hieren dulcemente mi corazón. Saboreo muy especialmente: Te diré mi amor, Rey mío; Al fin será la paz y la corona.
Pero hay otros que, si pongo la grabadora, los tengo que repetir: Escucha, casa de Israel; Misterio de carne nuestra; Vence, Creador invicto; Jesús se quedó dormido…
Nos unimos a David y al innumerable coro del salmista que siguen cantando al Señor desde hace tres mil años, como dice el Salmo:
¡Aleluya!
Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
(Salmo 147)

Guadalajara, Jalisco, 2 de enero de 2016

domingo, 1 de enero de 2017

877. Un Hijo y una Madre fueron uno (1 enero 2017)



Un Hijo y una Madre fueron uno
Himno en la Octava de Navidad,
Solemnidad de Santa María, Madre de Dios


«Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón» (Lc 2, 19).
Así Lucas describe la actitud con la que María recibe todo lo que estaban viviendo en esos días. […]
Desde sus entrañas aprendió a escuchar el latir del corazón de su Hijo y eso le enseñó, a lo largo de toda su vida, a descubrir el palpitar de Dios en la historia. Aprendió a ser madre y, en ese aprendizaje, le regaló a Jesús la hermosa experiencia de saberse Hijo. En María, el Verbo Eterno no sólo se hizo carne sino que aprendió a reconocer la ternura maternal de Dios. Con María, el Niño-Dios aprendió a escuchar los anhelos, las angustias, los gozos y las esperanzas del Pueblo de la promesa. Con ella se descubrió a sí mismo Hijo del santo Pueblo fiel de Dios”.
(Homilía del Papa Francisco en la solemnidad de Santa María Madre de Dios, en la Octava de Navidad, 1 de enero de 2017).

1. Un Hijo y una Madre fueron uno,
del seno hasta la Cruz los dos unidos,
y mutuamente se aprendieron juntos,
que Dios el solo Padre así lo quiso.

2. Un nombre dio María a Dios infante:
JESÚS, por el Espíritu infundido,
y en este Nombre abrimos y adoramos
el Evangelio revelado y vivo.

3. En besos de María fue aprendiendo
que Dios es la ternura, Dios invicto,
que Dios era mi ser hasta mis células,
que Dios era mi Padre y yo su Hijo.

4. Y Dios amanecía en tierra propia
creciendo desde dentro a lo infinito,
María era la Madre y la Maestra
la Casa de Israel, el elegido.

5. Secreto de Jesús, Virgen María,
en Dios sellado, ahora ya extendido,
secreto maternal de la ternura,
que mana eternamente de Dios trino.

6. En trance de oración y de acogida,
a Dios amor por siempre bendecimos:
¡Por siempre gloria y paz, oh Padre amado,
y vida y esperanza en que vivimos! Amén.

Guadalajara, Jalisco, 1 enero 2017.