A los
cuatro años de "Las hermosas palabras del Señor"
Este día del 28 de diciembre tiene un significado
sencillo, luminoso y secreto, para este viandante, que camina por la vida a la
sombra de Jesús. Con la fecha que da el programa ante el que estoy escribiendo,
el 28 de diciembre de 2010, hace cuatro años, subió para ondear en mi tejado
esta banderita: “Las hermosas palabras del Señor”. El interesado puede recorrer 637 número atrás
y leer de qué se trataba: era un “blog” que quería ir exponiendo las palabras
del Señor, calificadas esencialmente como “hermosas palabras”.
Ya he contado en su momento que fue un hermano de
hábito, el joven Néstor Wer, entonces profeso temporal hoy profeso perpetuo, quien
me lanzó cariñosamente a la palestra. Superada una primera timidez, me lancé;
hoy meditativamente ante el rostro que ilumina mi vida, hago un balance. Ocurre
que, por circunstancias, me he reencontrado con Néstor (él vive aquí como
estudiante de teología, y quien esto escribe, a más de medio millar de
kilómetros en Guadalajara); somos el joven y el mayor, y brindamos con los mismos
sentimientos. Así es, gracias a Dios. En informática, por instinto y herencia,
él es un artista; yo un discípulo. Él lleva la red de los capuchinos de nuestro
distrito en México.
A medida que mis días avanzan y que las alas se
despliegan por la cumbre, mi visión de la vida es más simple, mi amor a la Escritura
más sabroso, mi llamada a la oración más insistente, mis temores menos
agitados, mi tristeza (¡oh cuánta ante el rumbo de lo que nos rodea…!) más
cernida, mi esperanza callada más pura, mi dolor más silencioso.
Internet ha sido para mí la rama donde el pajarito
ha posado sus dos patitas para mover la cabeza a derecha e izquierda, lanzar un
piído y volar. Cada homilía que escribo es un vuelo gentil, que quisiera llevar
la alegría de Jesús. Me dirán que me he servido de un hermoso titular para
airear, aleteando, otras palabras que no son precisamente de Jesús, sino
palabras mías, sentimientos míos, poemas… en los que revolotea el yo del
pajarito, más bien que la exégesis del profesor…, la voz del predicador, si
acaso no la sacudida enérgica del profeta del Evangelio.
Yo reconozco, y a la vista está, que hay en “las
hermosas palabras del Señor” innumerables páginas de mi álbum de vida… El
Internet propicia la intimidad a los cuatro vientos para quien pueda entrar en
la onda de esa intimidad, si bien es cierto que la última intimidad solo para
él o para quien un día, en diálogo de gracia, haya destapado mi corazón. No
obstante, si a alguna persona le he brindado los “posts” que libremente puedo
subir a estas áreas de la comunicación,
he podido decirle con sinceridad: Si lo lees (no puedo pedir esa paciencia), ahí
estoy, ese soy yo… Lo digo sin presunción, con el candor que puede tener una
persona mayor, a la que poquito a poco los años, los médicos... le van quitando posibilidades,
y el Señor, a su vez, le va dando otras por otro costado.
No puedo pleitear, claro está. Pero únicamente me atrevo a decir que mi vida y las
hermosas palabras… son las dos alas del mismo pajarito, volviendo a la imagen
que de repente se me ha ocurrido.
Yo quisiera que Jesús y yo camináramos al unísono, y
en esto le copio a san Pablo y a todos los santos y santas. “Para mí vivir es
Cristo”. No es un pecado el decirlo, sino un sencillo anhelo; no me importa que
sea o no realidad (entiéndaseme...), pero sí un sincero anhelo de que se cumpla.
El objetivo es uno: que Cristo sea él mismo. Y que mi vida (que no puede tener
interés para ningún periódico) sea, en el fondo, "una hermosa palabra del Señor”.
Gracias a ti, hermano, hermana, que has acogido
estas palabras. Deseo también para ti, en toda verdad, que tu vida sea "una
hermosa palabra del Señor”.
México, D.F., Convento capuchino de la Inmaculada
Concepción y San Pío de Pietrelcina, domingo 28 de diciembre de 2014.
Fr. Rufino María Grández, O.F.M.Cap.
Felicidades Fray Rufino!!
ResponderEliminarDios le bendiga
y que siga muchos años con su blog!
saludos cordiales
Ailyn
Gracias por tanto bien recibido a través de usted por este medio. Gracias, gracias y SIEMPRE GRACIAS.
ResponderEliminar¡Qué Dios le siga bediciendo!
No es mucho tiempo que lo sigo, pero cada dia me llegan mas profundo "las hermosas palabras' Que el 2015 sea para Ud.Fray Rufino mas pleno de intimidad con Jesus, que llegara hasta todos nosotros en esas alas que nos facilita la teconologia. A pocas horas de terminar el 2014 me llegan sus bendiciones desde Mexico a Ecuador, donde yo vivo!
ResponderEliminarEnhorabuena por estos 4 años de servicio. Y Felicitaciones por lo que dice de sí mismo en este aniversario porque me ha emocionado.
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