Súplica contemplativa a Santa María Reina
Hoy es la memoria de María Reina; es la
octava de María Asunta.
Cae la tarde y el corazón reposa.
Y cantamos estas grandezas… No nos
molestan. Toda la mariología es absolutamente simple, si la reducimos a un mero
principio: María es lo que Dios quiso para su Hijo. Es nadie, es la absoluta pequeñez
asumida al rango de la Encarnación del Hijo. Todo en ella es sumamente
sencillo, por ser la sencillez de Dios para dar digna morada a Jesús. El
misterio mariano es infinitamente simple.
He aquí la meditación contemplativa,
puesta en poesía.
1. Dulce pensar de pensares,
quietud del alma que
anhela…,
eres entre todas Una,
la humilde de gracia
llena.
2. Historia de nuestra historia,
historia de Dios primera,
eres la Biblia pensada
para que el Hijo
viniera.
3. Eres lo que el Padre
quiso,
de la Alianza la Tienda,
la morada silenciosa
donde Dios vivo se
encuentra.
4. Eres la nada de ti,
sin nada para una
ofrenda,
y así mi Dios te creó
en su infinita pureza.
6. Por eso a tu lado
siento
que Dios es tu gracia
eterna,
y tu divina hermosura
es nuestra humana
belleza.
7. Eres madre, lo más
nuestro,
lo más íntimo y más
cerca,
y tu misterio materno
cálido adentro nos
lleva.
8. Y siendo así con tu
Hijo,
con tu Hijo eres Reina,
Reina de paz y
consuelo,
porque de él eres la
sierva.
9. Secreto de nuestra fe,
esperanza y fiel
promesa,
a tu cobijo acudimos.
corazón de Pascua y
fiesta.
10. ¡Gloria al Dios de
la ternura,
que en ti, Madre, la
despliega,
gloria en la santa
liturgia,
en los cielos y en la
tierra! Amén.
Guadalajara,
Jalisco, 22 de agosto de 2017
Nota
explicativa sobre el trasfondo anímico de esta composición de “súplica
contemplativa a María Reina”.
La
liturgia oficial de la Iglesia tiene como lectura de este día una homilía de
san Amadeo de Lausana (+ 1159). En ella leemos párrafos de este tenor:
“Observa cuán adecuadamente brilló por toda la
tierra, ya antes de la asunción, el admirable nombre de María y se difundió por
todas partes su ilustre fama, antes de que fuera ensalzada su majestad sobre
los cielos. Convenía, en efecto, que la Madre virgen, por el honor debido a su
Hijo, reinase primero en la tierra y, así, penetrara luego gloriosa en el
cielo; convenía que fuera engrandecida aquí abajo, para penetrar luego, llena
de santidad, en las mansiones celestiales, yendo de virtud en virtud y de
gloria en gloria por obra del Espíritu del Señor.
Así pues, durante su vida mortal gustaba
anticipadamente las primicias del reino futuro, ya sea elevándose hasta Dios
con inefable sublimidad, como también descendiendo hacia sus prójimos con
indescriptible caridad. Los ángeles la servían, los hombres le tributaban su
veneración. Gabriel y los ángeles la asistían con sus servicios; también los
apóstoles cuidaban de ella, especialmente san Juan, gozoso de que el Señor, en
la cruz, le hubiese encomendado su madre virgen, a él, también virgen. Aquéllos
se alegraban de contemplar a su reina, éstos a su señora, y unos y otros se
esforzaban en complacerla con sentimientos de piedad y devoción”.
Esta
imagen de María puede provocar rechazo y desafección… ¿Se puede hacer “historia”
de esta manera del misterio mariano…?
Es
necesario que se te explique este tipo de teología. Véase el comentario hermoso de
Félix María Arocena, Sentir con los Padres de la Iglesia: las lecturas
patrísticas y hagiográficas de la Liturgia de las Horas con glosas y
comentarios. Vol. II, Ed. Regina, Barcelona, 1999, en las pp. 630-632, en las
notas explicativas.
En la
edición que usamos en América (Colombia, México…) se ha tomado como himno de
Vísperas un “Villancico” de Sor Juana Inés de la Cruz, recortando estrofas, y
con alguna variante. (Sor Juan Inés de la Cruz: Juana Inés de Asbaje y Ramírez;
San Miguel de Nepantla, actual México, 1651 - Ciudad de México, id., 1695)
Ciertamente
que no es un himno y que, por otra parte, “no pega” para nuestra sensibilidad,
no obstante sea caprichoso y bello en su textura. No vale para orar. Véase una
reproducción de Internet:
De
hermosas contradicciones
ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
VILLANCICO III-Sor Juana Inés de la Cruz
DEDICADO A NUESTRA SEÑORA SANTA MARIA DE GUADALUPE
PARTITURA: JOSE ANTONIO MORALES ESCOBAR
Coro Mensajeros del Espíritu Santo
ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
VILLANCICO III-Sor Juana Inés de la Cruz
DEDICADO A NUESTRA SEÑORA SANTA MARIA DE GUADALUPE
PARTITURA: JOSE ANTONIO MORALES ESCOBAR
Coro Mensajeros del Espíritu Santo
¡Serafines alados,
cantad la gala a la Reina,
que sube llena de gracias:
que, cuando contradicciones
componen sus perfecciones,
para adornarla,
variedades la visten, y nunca es varia!
1.- De hermosas contradicciones
sube hoy la Reina adornada:
muy vestida para pobre,
para desnuda, muy franca.
2.- Con oposiciones bellas,
como Salomón la canta,
muy morena para hermosa;
para negra, muy sin mancha.
3.- Del Cielo y tierra extranjera,
en ambas partes la extrañan:
muy mujer para Divina,
muy Celestial para humana.
4.- La Naturaleza misma
duda que pudo formarla:
muy fecunda para Virgen,
muy Pura para casada.
5.- Con admiración en ella
se ve la Ley derogada:
muy humilde para Reina,
muy exenta para Esclava.
6.- Por su Caudillo la tienen
las celestiales escuadras,
para combatir, muy tierna;
para niña, muy armada.
7.- La dignidad de que goza,
con su modestia batalla:
para mandar, muy pequeña;
para humillarse, muy alta.
8.- Modestamente renuncia
los fueros que más la ensalzan:
muy Noble para pechera;
muy sujeta para Hidalga.
9.- Une en sus divinos ojos
al temor la confianza:
muy terrible para hermosa;
para espantar, muy amada.
10.- Colocada en el Empíreo,
es la celestial morada
corto Solio a su grandeza;
a su humildad, mucho Alcázar.
cantad la gala a la Reina,
que sube llena de gracias:
que, cuando contradicciones
componen sus perfecciones,
para adornarla,
variedades la visten, y nunca es varia!
1.- De hermosas contradicciones
sube hoy la Reina adornada:
muy vestida para pobre,
para desnuda, muy franca.
2.- Con oposiciones bellas,
como Salomón la canta,
muy morena para hermosa;
para negra, muy sin mancha.
3.- Del Cielo y tierra extranjera,
en ambas partes la extrañan:
muy mujer para Divina,
muy Celestial para humana.
4.- La Naturaleza misma
duda que pudo formarla:
muy fecunda para Virgen,
muy Pura para casada.
5.- Con admiración en ella
se ve la Ley derogada:
muy humilde para Reina,
muy exenta para Esclava.
6.- Por su Caudillo la tienen
las celestiales escuadras,
para combatir, muy tierna;
para niña, muy armada.
7.- La dignidad de que goza,
con su modestia batalla:
para mandar, muy pequeña;
para humillarse, muy alta.
8.- Modestamente renuncia
los fueros que más la ensalzan:
muy Noble para pechera;
muy sujeta para Hidalga.
9.- Une en sus divinos ojos
al temor la confianza:
muy terrible para hermosa;
para espantar, muy amada.
10.- Colocada en el Empíreo,
es la celestial morada
corto Solio a su grandeza;
a su humildad, mucho Alcázar.
Como
himno de Laudes tenemos
una composición, que, al leerla, nos hace suponer un original latino. Se ha conseguido una hermosa versión
castellana.
Vienes del trono
de David profeta
y, radiante de
luz, gloriosa brillas
y, en carro de
querubes, te levantas,
Virgen María.
Recibes en tu
seno inmaculado
al Hijo de quien
eres sierva e hija;
Dios en tu
vientre virginal se humana,
Virgen María.
Tú misma adoras,
en tu casto seno,
a quien el cielo
adora de rodillas
y a quien
pedimos la celeste gloria,
Virgen María.
Danos, Señor y
Padre de las luces,
que vives en
eternas alegrías,
habitar con la
Reina de los cielos,
Virgen María.
Amén.
El original latino es de un monje
de recia biografía: Ubaldo de la Abadía de San Amando, Tournay (ca 840-930), músico,
poeta, filósofo.
La música gregoriana de esta composición
es muy bella.
O quam glorifica
luce coruscas,
Stirpis Davidicæ regia proles,
Sublimis residens virgo Maria,
Supra cæligenas ætheris omnes!
Stirpis Davidicæ regia proles,
Sublimis residens virgo Maria,
Supra cæligenas ætheris omnes!
Tu cum virgineo,
mater, honore
Cælorum Domino pectoris aulam
Sacris visceribus casta dedisti;
Humanos Deus hinc induit artus.
Cælorum Domino pectoris aulam
Sacris visceribus casta dedisti;
Humanos Deus hinc induit artus.
Quem cunctus
venerans orbis adorat,
Cui nunc rite genu flectitur omne,
A quo, te precibus subveniente,
Æterni petimus gaudia regni.
Cui nunc rite genu flectitur omne,
A quo, te precibus subveniente,
Æterni petimus gaudia regni.
Divinæ Soboli, qui
dare matrem,
In terris voluit, gloria Patri,
Cuius Virgo Parens, gloria Nato:
Quo fœcunda, tibi gloria, Flamen. Amen.
Guadalajara, 23 de agosto de 2017In terris voluit, gloria Patri,
Cuius Virgo Parens, gloria Nato:
Quo fœcunda, tibi gloria, Flamen. Amen.
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