sábado, 29 de febrero de 2020

1313. Domingo I Cuaresma A - Jesús, llevado por el Espíritu al desierto


Jesús, llevado por el Espíritu al desierto
para estar con el Padre
Mt 4,1-11


Texto evangélico:
Mt4 1 Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. 2 Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3 El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». 4 Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”». 5 Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo 6 y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”». 7 Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”». 8 De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los reinos del mundo y su gloria, 9 y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras». Entonces le dijo Jesús: “Vete, Satanás, porque está escrito: Al Señor, tu Dios adorarás y a él solo darás culto”». 11 Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.
Hermanos:
1. El miércoles pasado iniciábamos la Cuaresma; era el Miércoles de Ceniza. Iniciábamos un camino espiritual, que nos llevará, paso a paso, hasta el encuentro pascual con Cristo Resucitado, la Pascua del Señor, luego de las seis semanas cuaresmales. Sea cual sea el punto de arranque en que nos encontremos, la Cuaresma nos transforma si somos fieles al Señor en este camino cuaresmal.

2. Guiados por Jesús, que es el protagonista de la obra que emprendemos, pues Jesús es el protagonista de la Pascua y de la Cuaresma, vamos a recorrer seis etapas, que con estas:
Primera. Jesús, bautizado, es llevado por el Espíritu al desierto, y allí en coloquio con su Padre Dios, vence al Espíritu del mal, vence toda tentación del hombre. Allí estabas tú – dice san Agustín – cuando Jesús era tentado; allí estabas tú cuando él salía victorioso. La victoria de Jesús era tu propia victoria. Este es el significado del Domingo que estamos celebrando. Adán fue vencido en la tentación, en el paraíso; Cristo, el nuevo Adán, nos da la victoria eterna.
Segunda etapa. Cristo, en la Transfiguración, presenciada por los tres discípulos escogidos. Es lo contrario de la tentación; es el preanuncio de la Pascua hacia la que caminamos.
Tercera etapa. Jesús y la Samaritana. La Samaritana soy yo. Jesús le dice: Mujer, dame de beber. Y al final es Cristo el que le da el agua viva que salta hasta la vida eterna. Esta agua es la fe.
Cuarta etapa. Jesús y el ciego de nacimiento. El ciego de nacimiento soy yo, y Jesús, que es la luz, me da la luz de Dios para que no camine en tinieblas.
Quinta etapa. Jesús y el muerto Lázaro. El muerto soy yo, y Jesús, que es al resurrección y la vida, me da la vida de Dios, la vida que me introduce en al dicha eterna.
Sexta etapa. Jesús, Hijo de Israel, Mesías prometido por los profetas, entra en Jerusalén, su ciudad amada, y el pueblo sencillo sale con palmas de triunfo a recibri a su Rey.

3. Hermanos, este es el camino que vamos a  recorrer en la santa Cuaresma.
Nuestra consideración se va a centrar hoy en la primera frase del Evangelio que hemos proclamado. Dice el texto sagrado: Entonces Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu.
No se puede separar el Bautismo de Jesús del Desierto de Jesús. Los dos acontecimientos están unidos por un vínculo indisoluble. Comenzamos a sospechar que lo mismo en nosotros no podemos separar nuestro bautismo de nuestro desierto, porque todo ser humano tiene un desierto o tiene que tener un desierto, desierto de soledad, desierto de lucha y de victoria; pero, ante todo, desierto de apertura a lo divino, de coloquio con el Padre Dios.
¿Qué había ocurrido en el bautismo? La experiencia más honda que Jesús había tenido en su existencia. Se abrió el cielo, descendió el Espíritu como paloma y se escuchó la voz del Padre, que declaraba a Jesús el Hijo amado. Nunca como ahora habíamos percibido la identidad e este hombre que como Hijo de Dios nos va a anunciar el Reino de Dios.

4. En estas circunstancias el Espíritu le llevó al desierto. Hermanos, todos en la vida necesitamos el desierto; el desierto de la oración. El desierto, por encima de todo, es el lugar y el espacio de la oración. Todos necesitamos el desierto, acabo de decir. Y cada uno lo puede pensar a su modo y estilo.
Un matrimonio, por ejemplo, necesita el desierto de la oración: Pararse y reflexionar, orar juntos ante el Señor. Ese es el desierto, que a lo mejor es el desierto de un día, pero es un cambio de ritmo en la vida, que nos tonifica y nos hace reemprender el ritmo de otra manera.
En Cuaresma se puede hacer muchas cosas, y puede haber un programa de obras de penitencia y de caridad. Es un propósito óptimo, pero todavía no tocamos lo esencial, la llamada primerísima de Cuaresma, que es el pararse en la vida y estar con Dios. El encuentro con Dios, que es el encuentro profundo consigo mismo es la obra primera de Cuaresma.

5. Veámoslo con un ejemplo de estos días. Cada día de Cuaresma leemos las santas Escrituras en la Misa con un específico que se presenta en el Evangelio del día y en la lectura correspondiente del Antiguo Testamento, que en Jesús se hace palabra viva y actual.
El Miércoles de Ceniza, abriendo la Cuaresma, Jesús nos hablaba en el Evangelio de las tres obras que en el mundo judío, y hoy en medio de la comunidad cristiana, constituyen la piedad verdadera: la oración para con Dios, el ayuno para consigo mismo, la limosna para con el prójimo.
Cada una de estas tres cosas podemos hacerla de tres modos diferentes:
- para que me vean los demás, y ya tengo ahí la paga de lo que hago;
- para que me contemple a mí mismo: ¡qué buena persona soy, yo soy auténtico…, como como los demás!
- o finalmente para que lo vea Dios.
En cada uno de estos tres ejemplos, Jesús termina lo  mismo: Tú, cuando otras, cierra la puerta: que te vea tu Padre. Tú cuando das limosna, que tu mano izquierda no sepa lo que da la derecha: hazlo ante el Padre. Tú, cuando ayunas, lávate la cara, que no lo noten los hombres, que lo vea tu Padre.
En esa piedad de Jesús, la palabra “Padre” es la palabra reveladora: el padre, el Padre Dios, es el testigo de mi vida, es la verdad total de mi corazón, es la fuente de mi energía.

5. Ahora nos podemos pregunta. ¿Por qué va Jesús al desierto? ¿Para qué va Jesús al desierto? La respuesta la tenemos en el Bautismo: guiado por el Espíritu Jesús va al desierto para estar con el Padre. Es impensable la dicha infinita que Jesús gozó en el desierto estando con Dios su Padre. Terrible fue aquel ayuno, pero Jesús disfrutaba con el padre; tremenda la tentación, gran diosa la victoria… Jesús estaba con el Padre.
Concluimos, hermanos:
Señor Jesús, condúcenos por tu camino, y danos la dicha de orar al Padre, de estar con el Padre, junto contigo y el Espíritu Santo. Amén.

El Pardo, Madrid (Ejercicios espirituales), sábado 29 de febrero de 2020

3 comentarios:

  1. Imagino sus viajes como si fueran propios; siendo Ud. lo que es pienso que DIOS lo premia después de tanto estudio seguir descubriendo cosas nuevas y entenderlas es como vivir permanentemente feliz agradecido y protegido! MUCHAS FELICIDADES PADRE RUFINO!��

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  2. As stated by Stanford Medical, It's really the ONLY reason this country's women get to live 10 years longer and weigh an average of 42 pounds lighter than we do.

    (By the way, it really has NOTHING to do with genetics or some hard exercise and really, EVERYTHING about "HOW" they are eating.)

    P.S, I said "HOW", not "what"...

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  3. Los consejos del bloguero anterior son interesantes, pero si se toma la molestia de traducirlo al idioma español pues muchos lo agradecerían.
    Según lo declarado por Stanford Medical, es realmente la ÚNICA razón por la cual las mujeres de este país pueden vivir 10 años más y pesar un promedio de 42 libras más ligero que nosotros. (Por cierto, realmente no tiene NADA que ver con la genética o algún ejercicio duro y, realmente, TODO sobre "CÓMO" están comiendo).
    P.D.- Dije "CÓMO", no "qué" ... HAGA CLIC en este enlace para revelar si este breve cuestionario puede ayudarlo a descubrir su verdadera posibilidad de pérdida de peso.

    Con todos mis respetos.... EL TEXTO DEL IGNOTO BLOGUERO NO ESTÁ EN EL LUGAR MÁS INDICADO........

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