Cuaresma:
Orar
desde el Génesis, desde el Éxodo, desde el Deuteronomio
Una exégesis que, al final, no puede transformarse
en oración sería una exégesis a medio camino, o acaso simplemente una exégesis
abortada. Una exégesis elevada en oración es una exégesis que sin desdeñar los vericuetos
de la crítica histórica, pasa a ser exégesis sapiencial, sabrosa, que traspasa
el corazón de ternura. Es una exégesis “mistagógica”, que conduce al iniciado
al secreto de los misterios.
Cuaresma, camino de Pascua, ascensión al Sinaí y
marcha hacia al tierra prometida es un tiempo propicio para los misterios.
En entradas anteriores pusimos unos himnos para
orar con el Éxodo (Núm. 500. Himnos de oración sobre el Éxodo: 11 himnos sobre
el Éxodo y 1 sobre Números). Hoy anteponemos otros himnos bíblicos en torno a
dos pasajes del Génesis y a la Torá en su conjunto; este último con especial
querencia a nuestros Hermanos Hebreos, hermanos mayores en la Fe.
Los himnos están pensados, en particular, para el
Oficio de lectura
MIÉRCOLES DE CENIZA 2014
1. Al pie del Sinaí,
mi Dios amado,
el pueblo de terror
se estremecía:
ardía el monte en
llamas y humareda
la voz tremenda
Moisés oía.
2. Y aquí, junto a
tu cruz, Jesús dulcísimo,
Monte de Dios, de
paz y de armonía,
mi nuevo Sinaí y mi
Evangelio,
escucha y calla y
ama el ama mía.
3. Comienza la
Cuaresma que recuerda
que el Padre era tu
amor y tu estadía,
que el Padre era tu
pan y cantimplora,
que el Padre era tu
Libro y sinfonía.
4. Mi vida fluye y
fluye sin retorno,
más rápidos los días
cada día:
¿en dónde son verdad
mis sueños bellos,
mi invicto amor que
el corazón ansía?
5. En ti yo me
abandono, ardiente Cristo,
palabra de humildad
y Eucaristía,
y más premio no
quiero si escogí
que fueras tú mi
todo, premio y guía.
6. ¡Jesús, perfume
santo de Cuaresma,
olor que purifica mi
malicia,
a ti la Paz del Reino
y del Espíritu,
y de tu Iglesia el beso
y al delicia! Amén.
Guadalajara, Jal.,
Miércoles de Ceniza 2014.
1. Al alba de la historia está la fe (Gen 12)
Al alba de la
historia está la fe,
medida de Abraham,
el peregrino,
de Ur hasta Jarán, y
hasta la tierra
que Dios le va a
mostrar a su elegido.
Arráncate de tierra
y parentela
– que es nuevo
nacimiento – y ven conmigo;
serás mi bendición,
yo soy tu Dios,
yo soy tu premio
todo, inmerecido.
Lanzándose en los
brazos del amor
creyó en su Dios,
igual que cree un hijo,
y aquel sencillo y
plácido abandono
al Padre Dios bastó
y le satisfizo.
Bendita aquella hora
de los tiempos:
allí empezó la ruta,
allí nacimos;
y hoy vuelvo
recordando y alabando,
la mente y corazón,
estremecidos.
Allí nacía Pablo,
amor creyente,
la Iglesia hermosa y
toda por los siglos:
y Dios nos bendecía
sin recelo
abriendo el corazón
en Jesucristo.
Y vio Abraham la
Gloría que irradiaba;
le vio a Jesús, mi
amado y mi bendito;
saltó de gozo,
Pascua que iniciaba,
Jesús, la Cruz y luz
de redimidos.
¡La santa Trinidad
bendita sea,
y amor del todo puro
sea el rito!;
¡bendita la
Escritura que se abre,
y nos conduce al
manantial divino! Amén.
2. Ya alzaba su cuchillo contra el hijo (Gen 22)
La cúspide de la fe de Abraham es el capítulo 22
del Génesis. Es un texto pascual que la liturgia proclama en la Vigilia Pascual.
Ya alzaba su
cuchillo contra el hijo
el padre sin piedad
que así mataba;
matando por amor,
pero matando,
su propio corazón
asesinaba.
Blandía sangre y
fuego con el hierro
y a punto de matar
la mano estaba.
¡Detén ese tu brazo
y no lo mates,
que al hijo yo
perdono y a tu alma!
Bajó Abraham la mano
agradecido,
soltó a Isaac, la
víctima en el ara,
y, en vez de un
hijo, puso allí un carnero,
y aquel día otra
sangre se inmolaba.
Mas Dios no perdonó
al Hijo amado
el día que en la
Cruz yo lo clavaba;
y no se perdonó, que
aquellos clavos
yo mismo en sus
entrañas los hincaba.
Rompió el amor su
sello y sus secretos,
y dijo Dios: Que no
haya más palabras.
Callaron cielo y
tierra y Dios calló,
y entonces el amor,
muriendo, hablaba.
¡Oh Dios amor,
demencia de ti mismo,
oh Dios y Padre
nuestro que nos amas,
que callen nuestros
labios y que sea
el Hijo amante única
palabra! Amén.
3. Torá bendita, luz de las naciones (Ex 20; Mt 5)
Torá bendita, luz de
las naciones,
yo beso reverente
letra y tinta
por donde corre
sangre de los cielos,
igual que te besó
Jesús Mesías.
No vino a destruirte
el Nazareno,
que te aprendió de
labios de María;
te amó temprano más
que los Rabinos
cuando de niño con
ellos discutía.
Te amó y te rescató
desde tu entraña,
porque al mirarte al
Padre Dios veía,
te quiso pura,
original y plena
y vio que el
Evangelio en ti nacía.
Encuentro de la fe y
de la historia,
de Dios amor que en
ti se traslucía,
Torá, que eres
hermosa como esposa
porque de ti surgió
la Profecía.
Torá de bendiciones
y promesas,
Torá de una alianza
compartida,
en ti me encuentro
yo y en ti descanso,
si te alcancé, Torá,
Sabiduría.
¡Mi Dios, mi
Creador, mi amor en trance,
que Dios de otra
manera no serías,
te adoro en
Escritura y sacramento,
desde tu Libro
lléname de vida! Amén
Guadalajara, Jalisco, 4
de marzo de 2014
para iniciar mañana la
santa Cuaresma.
Para celebrar la Cuaresma del Señor pusimos en su momento en mercaba.org (Rufino María Grández / El pan de unos versos / El Año litúrgico / Cuaresma) bastantes himnos de carácter litúrgico. Para el inicio de la Cuaresma véase:
Para celebrar la Cuaresma del Señor pusimos en su momento en mercaba.org (Rufino María Grández / El pan de unos versos / El Año litúrgico / Cuaresma) bastantes himnos de carácter litúrgico. Para el inicio de la Cuaresma véase:
I
|
Inicio de Cuaresma
| |
1
|
||
2
|
||
3
|
||
4
|
||