5/5 - Dios, nuestro
Padre, que nos está esperando
en todo ser humano que me necesite
Memoria
y enfoque
Estamos en la
quinta y última de nuestras Platicas cuaresmales de este año. De nuevo nos
situamos en el camino recorrido en las cuatro pláticas anteriores, que han sido
las siguientes
1)
Dios es el centro de mi vida, principio y fundamento,
el único camino de mi felicidad.
2)
Dios se me está entregando en su Hijo Jesucristo
3)
Dios se me entrega en el Espíritu, que es el alma de
la Iglesia, mi verdadera familia.
4)
Dios ha escogido a un mujer, pobre y humilde, como
Madre de su hijo Jesús, como Madre mía y de todo el pueblo de Dios, como guía
de fe en nuestra peregrinación.
La quinta plática la formulamos así:
5)
Dios, nuestro Padre, que nos está esperando en todo
ser humano que me necesite.
De una manera
sencilla quisiéramos concluir desde el amor y por amor. Nuestra fe se debe
traducir en obras. Recuerden cómo dijimos al principio que desde al
arqudiócesis se editó un folleto con este título como temas de la predicación
cuaresmal de este año: Como Jesús, salir a las periferias existenciales, y que
en este folleto se trataban cinco temas, a saber:
Tema 1: “Las
periferias existenciales”
Tema 2: “La
familia, una realidad que nos desafía”
Tema 3: “Los
jóvenes, una periferia existencial apremiante”
Tema 4:
“Sociedad y descomposición del tejido social”
Tema 5: “La vida
nueva en Jesucristo”
En cada uno de
los temas se trataba de tres cosas:
- Mirar con los
ojos del Padre
- Juzgar con los
ojos del Hijo
- Actuar bajo el
impulso del Espíritu de Jesús, del Espíritu Santo.
Juntando todo
esto, para concluir, yo les propongo para mí y para ustedes dos preguntas
operativas:
La primera: Cómo
puedo yo en concreto y en donde estoy llevar el anuncio de Jesús.
La segunda: Cómo
puedo yo en concreto en donde estoy llegar a las periferias existenciales.
Lo de las periferias existenciales: Cómo ha nacido esto en la Iglesia
El Papa
Francisco en cierta ocasión regaló al cardenal Jaime Ortega Alamillo, de Cuba, arzobispo
emérito de La Habana, una hoja manuscrita, que es el resumen del discurso que
él pronunció ante los cardenales en los ´días anteriores a la elección. Con el
permiso del papa, el Cardenal dio a conocer esta hoja, que se puede copiar de
Internet. Al parecer, el contenido de esta hoja es lo que decidió que los
cardenales eligieran a Jorga María Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, como Papa. Qué dice esta hoja.
Vamos a escuchar su contenido de cuatro puntos:
El discurso lleva por título “La dulce y
confortadora alegría de evangelizar”, que es una expresión del Papa Pablo VI en
su encíclica Evangelii Nuntiandi
‘La
dulce y confortadora alegría de evangelizar’ (Pablo VI). - Es el mismo
Jesucristo quien, desde dentro, nos impulsa.
1.- Evangelizar supone celo apostólico.
Evangelizar supone en la Iglesia la parresía
de salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir
hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias
existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la
injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del
pensamiento, las de toda miseria.
2.- Cuando la Iglesia no sale de sí
misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La
mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del
tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de
autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico. En el Apocalipsis
Jesús dice que está a la puerta y llama. Evidentemente el texto se refiere a
que golpea desde fuera la puerta para entrar… Pero pienso en las veces en que
Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir. La Iglesia
autorreferencial pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir.
3.- La Iglesia, cuando es
autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia; deja de ser el mysterium lunae y da lugar a ese mal tan
grave que es la mundanidad espiritual
(Según De Lubac, el peor mal que puede sobrevenir a la Iglesia). Ese vivir para
darse gloria los unos a otros. Simplificando; hay dos imágenes de Iglesia: la
Iglesia evangelizadora que sale de sí; la Dei Verbum religiose
audiens et fidenter proclamans, o la Iglesia mundana que vive en sí,
de sí, para sí. Esto debe dar luz a los posibles cambios y reformas que haya
que hacer para la salvación de las almas.
4.- Pensando en el próximo Papa: un
hombre que, desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a
Jesucristo ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales,
que la ayude a ser la madre fecunda que vive de ‘la dulce y confortadora
alegría de la evangelizar’”.
Guiados por este texto vamos a hacer
nuestra reflexión en dos apartados
I
DULCE Y
CONFORTADORA ALEGRÍA DE LA EVANGELIZAR’
Hay dos maneras de evangelizar: por las
obras y por las palabras
1.
Evangelizar por las obras
Yo evangelizo
portándote como cristiano. Mis obras están diciendo a todos quien soy yo.
Recordemos que hay catorce obras de misericordia: siete corporales y siete
espirituales.
Obras de
misericordia corporales:
Esta lista nos
recuerda las palabras que dijo Jesús en las parábola del juicio final, de qué
nos van a juzgar:
1)
Visitar a los enfermos
2)
Dar de comer al hambriento
3)
Dar de beber al sediento
4)
Dar posada al peregrino
5)
Vestir al desnudo
6)
Visitar a los presos
7)
Enterrar a los difuntos
Obras de
misericordia espirituales:
Están en el
Catecismo. Han sido tomadas de la sagrada Escritura, de las enseñanzas de Jesús
en su predicación
1)
Enseñar al que no sabe
2)
Dar buen consejo al que lo necesita
3)
Corregir al que se equivoca
4)
Perdonar al que nos ofende
5)
Consolar al triste
6)
Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7)
Rezar a Dios por los vivos y por los difuntos.
Aquí tenemos,
pues, el programa de nuestra vida cristiana.
Debemos anunciar
a Jesucristo, ante todo, por nuestra forma de vivir, y sin decirlo se tiene que
ver claramente. Muchas veces, al bautizar a un niño, a un bebé, en esta
iglesia, les hago esta reflexión con un ejemplo, y les digo: A lo mejor ustedes
se han pensado que yo no soy mexicano.
¿Por qué? ¿Si yo
no he dicho que no soy mexicano?
Es que se nota.
Pues han
acertado. Voy para quince años en México – al que quiero mucho – pero se nota
que soy español…
Esto es lo que
debe ocurrir con este niño, con esta niña, cuando sea adulto:
- Ahí va un
cristiano, una cristiana; ahí va un discípulo de Jesucristo.
- Pero… ¿cómo?,
¡si no lo ha dicho…! ¡Si ni siquiera lleva una cruz en el pecho! Si es un joven
de hoy, si viste como cualquiera…
- Pero es que se
nota; su vida es como debe ser la vida de un verdadero discípulo de Jesucristo.
Así es,
hermanos, se debe notar por nuestra vida que somos cristianos, Y esto debe ser
cada día. Hay infinidad de detalles.
Escuchen estos
consejos que escribió san Francisco para sus hermanos “que van entre sarracenos
y otros infieles”
“1Dice el Señor: Mirad, yo
os envío como ovejas en medio de lobos. 2Sed, pues, prudentes
como serpientes y sencillos como palomas (Mt 10,16). 3Por eso,
cualquier hermano que quiera ir entre sarracenos y otros infieles, vaya con la
licencia de su ministro y siervo. 4Y el ministro deles la licencia y
no se oponga, si los ve idóneos para ser enviados; pues tendrá que dar cuenta
al Señor (cf. Lc 16,2), si en esto o en otras cosas procediera sin discernimiento.
5Y los hermanos que van, pueden conducirse espiritualmente entre
ellos de dos modos. 6Un modo consiste en que no entablen litigios ni
contiendas, sino que estén sometidos a toda humana criatura por Dios (1
Pe 2,13) y confiesen que son cristianos. 7El otro modo consiste en
que, cuando vean que agrada al Señor, anuncien la palabra de Dios, para que
crean en Dios omnipotente, Padre e Hijo y Espíritu Santo, creador de todas las
cosas, y en el Hijo, redentor y salvador, y para que se bauticen y hagan
cristianos, porque el que no vuelva a nacer del agua y del Espíritu Santo,
no puede entrar en el reino de Dios (cf. Jn 3,5).
8Estas y otras cosas que
agraden al Señor, pueden decirles a ellos y a otros, porque dice el Señor en el
Evangelio: Todo aquel que me confiese ante los hombres, también yo lo
confesaré ante mi Padre que está en los cielos (Mt 10,32). 9Y: El
que se avergüence de mí y de mis palabras, también el Hijo del hombre se
avergonzará de él cuando venga en su majestad y en la majestad del Padre
y de los ángeles (cf. Lc 9,26)” (Regla no bulada, capitulo XVI).
Anunciar a Jesús
con nuestras palabras
Como ven, hay
momentos en la vida en que no bastan las obras. Se nos invita a que anunciemos
a Jesús con nuestras palabras. Y estos significa dos cosas:
- No callarse
cuando no tenemos que callar.
- Y hablar de
Jesús cuando el Espíritu del Señor nos invita a hablar, a anunciarle.
No callarse
cuando no hay que callar. Hermanos, aquí, con sinceridad, cuántas veces se
acusan los cristianos en la confesión de un pecado de vergüenza. Se estaba
teniendo una conversación sucia; por no llamar la atención yo me he reído como
todos. He tenido vergüenza. Lo correcto hubiera sido no reír, que también eso
se nota y es un excelente testimonio.
Se estaba
conversando y la conversación era chisme y murmuración y yo he seguido en el
juego, sin atreverme a decir: Pues no es verdad…
Aparte de esto
que estoy diciendo hay otra manera de anunciar a Jesús, que es el predicar de él, el dar catequesis de él,
el explicar la Sagrada Escritura, el participar en grupos de oración, el
compartir la palabra de Dios.
Esto es una
gracia inmensa. Y ¡qué alegría produce el ver cómo van floreciendo en la
Iglesia estos grupos! ¡Cuánta gente sencilla, de buena voluntad se junta para
leer la Biblia, para compartir de este modo los tesoros de la fe! Cuánto
tenemos que aprender todos y cuánto necesitamos escucharnos unos a otros…
Aquí tenemos un
campo de cultivo inmenso para nuestra fe, una fuente inmensa de alegría…
Permítanme una
confidencia sencilla que no es un secreto, porque está a la vista de todos.
Hace una semana yo escribí la homilía para el domingo pasado, la grabé en un
video y la subí. Hoy veo que ya ha tenido 325 visualizaciones.
Y, como pueden
suponer, ¡qué alegría para un sacerdote mayor como yo ver qué le están
escuchando no solo aquí, sino en Europa, en África y en Asia…! Es la dulce
alegría de anunciar el Evangelio que te da salud en el alma y en el cuerpo.
Piensa, hermano,
hermana, si el Señor no te está llamando a experimentar esta dulce alegría de
anunciarle a él. ¡Quiera el Señor en su misericordia que, mientras tengamos
aliento, podamos seguir hablando de él, escribiendo de él, componiendo himnos
sobre él para que puedan ser rezados en liturgia…! No es un favor que nosotros
le hacemos. Es una inmensa gracia que él nos concede.
Hermanos, hoy
los jóvenes se esclavizan en el internet cruzándose de continuo mensajes y
anécdotas en el face-book. A estos jóvenes yo les invito: gastad vuestras
energías en causa mejor, anunciad a Jesús. Y como decía san Pablo a Timoteo,
hablándole con pasión de una manera espontánea: “proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo” (2 Tim 4,2) Era
el modo de decirle que tenía que ser la pasión de su vida
II
JESÚS ES MI
HERMANO EN TODO SER QUE ME NECESITE
Las periferias
existenciales
Hay unas
periferias de pobrezas y de muchos males, y hay unas periferias existenciales
que están sin duda allí y están en otras partes, muy cerca de nosotros.
La
periferia de México es la pobreza, cuyos datos nos conmueve y avergüenzan. He aquí cómo describe la pobreza el folleto
guía para estos Ejercicios cuaresmales:
“La pobreza es
una realidad que vulnera a las familias, les va arrebatando su dignidad, porque
va dejando a sus integrantes en situación de miseria, borrando casi de tajo su
dignidad. Según los daos del instituto Mexicano de Doctrina Social (IMODSOC),
uno de cada dos mexicanos vive en pobreza, lo que significa que ma´s de 50
millones de mexicanos son pobres. Las causas de la pobreza son muchas: los bajos
salarios, el nulo crecimiento económico de nuestro País, pero, sobre todo, la
mala distribución de las riquezas y falta de políticas públicas adecuadas que
ayuden a los ciudadanos a salir de las carencias. La realidad es tan dura que
63.8 millones de personas no tienen el ingreso suficiente para lo más mínimos, mientras
que el 1% de la población captura el 17% del ingreso nacional. Las familias
viven inmersas en la pobreza laboral: se trabaja ocho o más horas al día, seis días
de la semana, y el dinero obtenido no alcanza para lo mínimo
indispensable. Estamos hablando de que
el 47% de la población no puede acceder a la canasta básica” (Folleto: Como Jesucristo, salir a las periferias
existenciales, página 12, bajo el epígrafe: “ver con los ojos del Padre”).
La
periferia de México es el narcotráfico y la
estadística increíble de asesinatos, que no disminuye sino que aumenta. La prensa, al acceso de todos, nos
cuenta el balance fatal de estos tres primeros meses del año. “Jalisco pasa el
trimestre más violento en 4 años. Aún quedan cuatro días por delante, pero este
primer trimestre de 2017 será el que más homicidios dolosos registre en Jalisco
en los últimos cuatro años.
De acuerdo con
cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y
reportes preliminares de la Fiscalía General del Estado (FGE) para la
incidencia de marzo, en lo que va del año suman 270 asesinatos, hasta ayer.
Dicha cifra
supera ya a los 267 contabilizados en el primer trimestre del año pasado, así
como a las 216 muertes violentas durante 2015 y las 236 de 2014
… Entre los
casos más impactantes de marzo estuvieron los de dos hombres desmembrados en
Teocaltiche, cuyos restos fueron abandonados con un mensaje de un grupo
criminal, y el ataque a un negocio en el Fraccionamiento Los Cántaros, en
Tlajomulco, donde fueron acribillados tres sujetos” (Folleto de la arquidiócesis”.
Si queremos
entrar en detalle de donde vivimos: “Municipios con más homicidios durante
2017: 56 en Zapopan, 47 en Guadalajara…(Sigue Tlajomulco de
Zúñiga)”. Y bien cerca de acá leemos el cartel que delimita la raya imaginaria
que divide un municipio de otro: “Zapopan, Tierra de Amistad, Trabajo y
Respeto" (es el lema que se acordó en Salón de Sesiones del Cabildo,16
de enero de 1997: “Utilícese dicho
Lema Municipal en
toda la correspondencia y
documentos oficiales del Ayuntamiento”)
.
Acaso mi “periferia
existencial” sea mi propia familia
El discurso de
la “periferias existenciales” se puede prolongar para analizar en otros ámbitos
de la convivencia humana. Nuestro folleto de reflexión cuaresmal nos ha
indicado tres áreas para tres temas correspondientes: “La familia, una realidad
que nos desafía”; “Los jóvenes, una periferia existencial apremiante”; “Sociedad
y descomposición del tejido social”.
Y tratando de
evangelizar, nuestras consideraciones hay que hacerlas (como indicamos el
primer día): Mirar con los ojos del Padre;
Juzgar con los criterios del Hijo; Actuar bajo el impulso del Espíritu Santo.
Ahora bien, hermanos,
hablando a este reducido auditorio de fieles conscientes y devotos, y desde una
zona residencial media-alta, correos el riego de proyectar el análisis objetivo
hacia otros, desviando la atención de que mi periferia existencial la tenga
acaso en mi propia casa. Y no es el asunto pobreza o carencias sociales, que –
cierto – las podemos padecer, no obstante las apariencias.
Hablo desde al
escucha humilde del confesionario, desde la confidencia que fluye del corazón muy
espontánea cuando un cristiano, una cristiana… quiere seguir el camino de Jesús,
que es el camino del amor. Estoy pensando ene este momento en el ámbito
familiar. Familias bien arraigadas, que dan la estampa de ser familias sanas e
incluso modélicas.
- “Pues, mire,
es el caso que no me hablo con mi hermana…” (Y viene la anécdota que te cuentan
con esa necesidad de desahogo y confidencia).
- “Y ¿hace
tiempo…?”
- “Sí, desde la
muerte del padre”. El asunto de la herencia nos descompuso… Y es muy triste
vivir así, porque, en el fondo, yo le quiero a mi hermana…
Esto, hermanos,
no es una anécdota esporádica. Es tan frecuente…, tan frecuente…, que díganme,
sin responder: En su familia, ¿no estás viviendo una situación similar?
La unidad de la
familia no tiene precio…
Y por ser da
tanto valor, aquí es donde el Señor nos espera… Esta sería nuestra primera periferia,
antes de hacer análisis muy informados del medio social de nuestro entorno.
Por aquí va
sonando la voz del Evangelio.
Quien me
necesita y a quien puedo favorecer, ese es mi prójimo, ese es mi hermano
El último
pensamiento de estas reflexiones es un pensamiento evangélico muy sencillo…
Hay cuestiones
de vida que las podemos formular con grandes planteamientos y teorías…, y que
acaso se puedan resolver en preguntas muy inmediatas y comprometedoras: amar a Dios
con todo el corazón, amar al prójimo como a uno mismo. ¿Quién es realmente mi
hermano, quién es verdaderamente mi prójimo?
“Pero el maestro
de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?». Respondió
Jesús diciendo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos
bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo
medio muerto.
… ¿Cuál de estos
tres te parece que ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?». Él
dijo: «El que practicó la misericordia con él». Jesús le dijo: «Anda y haz tú
lo mismo».” (Lc 10,29-37).
El prójimo era
aquel emigrante que nos lo trajeron de la vía… apaleado por la policía… Todo
podemos contar anécdotas que nos han pasado a nosotros, o que nos han pasado
aquí, y que al recordarlas después de un año… hasta parecen méritos de guerra para
que nos pongan una medalla…
(Y en este punto
el predicador con dos casos ejemplares relacionados con esta parroquia, protagonizados
por gentes que pusieron en práctica la Parábola del Buen Samaritano).
Pero, hermanos…,
no nos equivoquemos haciéndonos pequeños héroes dignos de pasar a crónica.
Mi prójimo está
tan cerquita de mí…, que al concluir el día, yo puedo tener una familiar
confidencia con Jesús. Jesús, ¿en qué hermano,
en qué hermana que me necesita estabas tú…, y torpe de mí no te he visto? Eras
tú mismísimo el que venías a mí; eras tú la gracia que me hacía feliz y acaso
yo, insensible, me he privado de esa revelación de tu corazón.
Hermanos:
¿Conclusión de
todo lo que me hemos hablado…? Cada día, para comenzar hemos rezado una Avemaría
a la Virgen, como Madre.
Ahora, al
terminar, nuestra Madre amadísima, nos inspire lo que espera su Hijo de
nosotros: Haced lo que él os diga.
Amén.
(Viernes, 31
marzo 2017)
Fr.
Rufino María Grández, OFMCap.