martes, 6 de abril de 2021

1572. Yo quiero verte, Jesús – Soliloquio pascual

 Yo quiero verte, Jesús

 

La resurrección de Jesús, vista desde la fe, y da un dinamismo nuevo a la historia, porque la resurrección del Señor es obra mayor que la creación del mundo (primera oración de la Vigilia Pascual, después de la lectura de la creación).

Dice Evangelii gaudium: “La resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo; y aunque se los corte, vuelven a surgir, porque la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano. ¡No nos quedemos al margen de esa marcha de la esperanza viva!” (n. 278).

Donde hay vida, la vida revienta. Paseo por el pequeño jardín de casa, cómo de entre las rendijas de los adoquines nacían flores. Y largamente me he detenido a ver la higuera, que quedó maltrecha, desnuda y fría. Pero, al venir la primavera, he visto cómo día a día, pujaba por salir la vida de todas las ramas, y todas subían: minúsculas hojas que ya se han hecho grandes hojas, y a su cobijo, los pimpollos, los higos. Donde hay vida, la vida sale como sea, y no puede menos de salir.

Y si Cristo vive, vive para mí, y no puede menos de salir a mi encuentro.

1. Yo quiero verte, Jesús,
para mí aparecido,
con el rostro que tú quieras,
que sabes cuál necesito.

2. Tú has penetrado la historia
y su entraña has invadido,
que el mundo entero en tu Pascua
de raíz fue redimido.

3. No te pido altos saberes,
tu vivencia es lo que pido,
que mi fe sea evidencia,
porque viviendo te he visto.

4. Tú eres, Jesús, lo real,
lo que existe por sí mismo,
lo que un día he de encontrar
cuando dé el postrer suspiro.

5. Y eres, siendo lo que eres,
el misterio mío íntimo,
el cordón que me une al Padre
de cuya entraña he nacido.

6. Eres todo espiritual,
sin dejar tu humano brío,
eres hombre en el Espíritu
y por eso eres más mío.

7. Y por eso quiero verte
y sentir tu poderío,
que el solo estar ante ti,
haga verdad lo que ansío.

8. No es visión fugaz de ojos,
ni intelecto que yo finjo;
eres tú mismo en persona,
como a Saulo en el camino.

9. Yo me meto en tu Evangelio,
que allí vives escondido,
y verte resucitado
que solo así te concibo.

10. Quisiera escribir de ti,
pero lo veo un delirio,
pues, cuanto más me aproximo,
harto de mí desconfío.

11. Te tienes que aparecer
– perdona mi desvarío –
para anunciar de verdad
que quien vive es Jesucristo.

12. Tú vives resucitado,
tú iluminas mis dominios,
y te hablo así, mi Señor,
porque tú me has convencido.

13. Sé piadoso, mi Jesús,
que es tuyo ser compasivo:
yo quiero verte, mi Dios,
hoy y por todos los siglos. Amén. ¡Aleluia!


Madrid, Lunes de Pascua, 5 abril 2021

     

domingo, 4 de abril de 2021

1571. Alegría de Jesús - Rima de Pascua

 Alegría de Jesús

 

Dijo Jesús en la Cena: “volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría” (Jn 16,22).

Dice el Misal Romano: “Después de la primera lectura (La creación del hombre: Gn 1, 1. 26-31a).

Dios todopoderoso y eterno, admirable siempre en todas tus obras; que tus redimidos comprendan cómo la creación del mundo en el comienzo de los siglos no fue obra de mayor grandeza que el sacrificio de Cristo en la plenitud de los tiempos. Por Jesucristo nuestro Señor”.

Alegría de Jesús,
que es de Pascua la alegría,
y es anillo de su Iglesia,
como de esposa querida.

Decidme, Jesús, cual es
esa alegría divina,
que fue promesa en tus labios
la noche de despedida.

Es la nueva creación
que aquel día amanecía;
el universo primero
era solo profecía.

Es gracia de eternidad,
que es de Dios la vida misma
sin ese eterno latido
el Dios que es no sería.

Es amor y comunión
en sustancial armonía,
pues donde el amor está
todo bien consigo anida.

Es la paz que fluye y corre
cuando del Santo destila,
y el alma deificada
a Dios vive y lo transpira.

Pascua del gozo final
de la ruta que culmina:
Jesús es el Pregonero
para toda su familia.

Pascua, serenidad
que el deseo pacifica
ante el rostro de Jesús,
manantial de toda dicha.

Ahora mi vida quieta
(porque el virus nos confina),
ahora a ti te contemplo
en mi fe, visión sencilla.

Hasta la roca he venido
a la pura amanecida,
y quisiera recibir
el don de las tres Marías.

El sentirte que ahí estás,
tu presencia segurísima,
como el aire que respiro
que adentro se me hace brisa.

Ser feliz serenamente,
sin torsión ni algarabía,
con la alegría en los ojos,
mi Pascua de cada día.

Que sea toda de Dios
y que sea toda mía,
y sin dejar que se vaya,
que yo pueda compartirla.

Mi Jesús y mi camino,
en bonanza y agonía,
quiero que seas mi Pascua,
mi verdadera alegría.

Y una mirada  a la Madre
para ofrendar esta rima.
Regina caeli, laetare
,
y compártenos tu dicha.

 Madrid, Jesús de Medinaceli, Pascua del Señor, 4 abril 2021.

sábado, 3 de abril de 2021

1570. Desde la Cruz ha reinado - Felicitación Pascual 2021

 Pascua de 2021 - Desde la Cruz ha reinado

 

Para nuestra fraternidad de Jesús de Medinaceli, esta Semana Santa y Pascua ha sido de confinamiento, pero nada impide que la Pascua de Jesús, por encima de todas nuestras limitaciones, siga siendo Pascua suya, Pascua de la Iglesia y de todo el Universo. Alegrémonos en la alegría que se nos da.

Este himno pascual está hecho al cobijo del salmo pascual de Francisco en el Oficio de la Pasión, el numerado como Salmo VII. Francisco recoge y vive palabras del Salterio, pero desde su corazón introduce algunas vivencias suyas, que son estas frases:

Porque el santísimo Padre del cielo, nuestro Rey antes de los siglos, * envió a su amado Hijo desde lo alto y realizó la salvación en medio de la tierra (Sal 73,12).
    Ofreced vuestros cuerpos ' y llevad a cuestas su santa cruz, * y seguid hasta el fin sus santísimos preceptos
(cf. Lc 14,27; 1 Pe 2,21).

Lo tenemos presente en estos versos sencillos. La última expresión de su salmo pascual es: Dominus regnavit a ligno (Ps 95,9b-10a; G/R): el Señor reinó desde el madero. Si la crítica no admite esta adición “desde el madero”, “desde la Cruz”, es una proclamación válida y significativa en sí misma, pues Jesús muere como rey, y así aparece en el Himno milenario de “Vexilla Regis prodeunt” (S. Venancio Fortunato, Obispo de Poitiers, himno del año 569).

Cantamos a Cristo, a quien nos atrevemos a llamar nuestro Dios y nuestro Hermano Menor.

Desde la cruz ha reinado
Jesucristo Salvador.
Venid, hermanos, cantemos
esta Pascua del Señor

Cantad al Padre santísimo 

porque a su Hijo envió,
y en él fuimos redimidos
por su Cruz y Encarnación.

Cantadle el cielo y  la tierra,
cantad con exultación,
cantadle el cántico nuevo
que en la Pascua se creó.

El universo hermanado
con nuestro Hermano Menor,
cantemos el Evangelio,
Paz y Bien de redención.

Y tomemos en el cuerpo
la Cruz misma que él llevó,
guardando sus mandamientos
que esa sí es pura canción.

A  ti, Jesús, bienamado,
Rey de gracia y de perdón,
con gozo te bendecimos,
Dios Hermano y Redentor. Amén.

Madrid, Vigilia Pascual 2021