Dios sorprendente y misericordioso en las parábolas
Mateo
13,23-44
Texto
del Evangelio
13,24 Les propuso otra parábola: «El reino de los
cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero,
mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo
y se marchó. 26 Cuando empezaba a verdear y se formaba la
espiga apareció también la cizaña. 27 Entonces fueron los
criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De
dónde sale la cizaña?”. 28 Él les dijo: “Un enemigo lo ha
hecho”. Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. 29 Pero
él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar también el
trigo. 30 Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando llegue
la siega diré a los segadores: Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas
para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”».
31 Les
propuso otra parábola: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza
que uno toma y siembra en su campo; 32 aunque es la más pequeña
de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un árbol
hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo a anidar en sus ramas».
33 Les
dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer
la amasa con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta». 34 Jesús
dijo todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les hablaba nada, 35 para
que se cumpliera lo dicho por medio del profeta: «Abriré mi boca diciendo
parábolas; anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo».
36 Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los
discípulos se le acercaron a decirle: «Explícanos la parábola de la cizaña en
el campo». 37 Él les contestó:
«El que siembra la buena semilla es el Hijo
del hombre; 38 el campo es el mundo; la buena semilla son los
ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; 39 el
enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el final de los tiempos y
los segadores los ángeles. 40 Lo mismo que se arranca la cizaña
y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: 41 el
Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su reino todos los
escándalos y a todos los que obran iniquidad, 42 y los
arrojarán al horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. 43 Entonces
los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos,
que oiga.
Hermanos:
1. En el texto que acabamos de escuchar hay tres parábolas: la parábola del
trigo y la cizaña que crecen juntos; la parábola del grano de mostaza que
termina siendo un arbusto grande parecido a un árbol, al cual vienen los
pájaros del cielo; la parábola de la levadura, que a una masa pequeña la
transforma en una masa grande.
Estamos fuera del lenguaje científico. Este lenguaje de Jesús es el
lenguaje de la catequesis. De un lenguaje muy simple, de un ejemplo sin
importancia, el sabio se eleva a unas consideraciones que nos desbordan, y que
parece que nunca se acaban. Y en Jesús es lenguaje de revelación.
2. Jesús está hablando del Reino de Dios.
Este es el tema de las parábolas: el Reino de Dios, que está haciendo
Dios en el mundo, que nos quiere decir Dios.
El sujeto agente de las parábolas es Dios; todas ellas nos una revelación de
Dios, que por lo demás es el tema de todo el Antiguo y Nuevo Testamento: Dios,
siempre Dios, el Dios de nuestra fe, el Dios que nos ama, que nunca nos va a
abandonar, el Dios que llega a cada uno de nosotros.
3. Hoy, para introducirnos, sobre todo, en el sentido de la primera
parábola se toma un texto del Antiguo Testamento que nos estremece, que está
tomado del libro de la Sabiduría, capítulo 12.
Dice el texto sagrado: ““Pero tú,
dueño del poder, juzgas con moderación | y nos gobiernas con mucha indulgencia,
| porque haces uso de tu poder cuando quieres” (Sab 12,16).
La Sabiduría tiene esta imagen de Dios: “Pero
te compadeces de todos, porque todo lo puedes | y pasas por alto los pecados de
los hombres para que se arrepientan. Amas a todos los seres | y no aborreces
nada de lo que hiciste; | pues, si odiaras algo, no lo habrías creado. ¿Cómo
subsistiría algo, si tú no lo quisieras?, | o ¿cómo se conservaría, si tú no lo
hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todas las cosas, | porque son
tuyas, Señor, amigo de la vida” (Sab 11,23-26).
Esta imagen de Dios misericordioso, al fin, es la imagen conclusiva de toda
la Biblia, del Antiguo y del Nuevo Testamento.
4. Dios poderoso, Dios misericordioso son, sin
duda, los atributos primarios de Dios en el Islam. Ese es el Dios que rige el
mundo. Pero, aun partiendo de los mismos principios, qué distintas conclusiones
podemos sacar unos y otros, o, más bien, ciertos grupos de unos y otros.
Algunos piensan que matar por Dios es honrar a Dios. Lo estamos viendo. Eso
Dios no lo quiere, ni en el cristianismo ni en el Islam.
Y aquí comienzan los perfiles de la primera
parábola. En el campo de trigo ha salido ciertamente la cizaña, porque se ve y
se distingue. Vamos a matar la cizaña; vamos a hacer una comunidad pura…, una
comunidad digna de Dios. Vamos s destruir a los enemigos que son los que han
sembrado la cizaña.
Jesús ha fingido este diálogo:
- “Señor, ¿no sembraste buena
semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”.
- “Un
enemigo lo ha hecho”.
“¿Quieres que vayamos a
arrancarla?”.
“No, que al recoger la cizaña
podéis arrancar también el trigo
5. La respuesta de la parábola es sorprendente. La respuesta es de un
viejo. El trigo y la cizaña se distinguen; pero están tan juntos, que si
arrancas la plantita mala te puedes llevar también la mala. ¡Qué delicada es la
respuesta!
Hay ciertas operaciones en la vida que Dios las puede hacer, el hombre no.
A veces no se distingue lo bueno de lo malo.
A veces sí se distingue, pero matando lo malo podemos también matar lo
bueno.
Jesús no está invitando a reflexionar sobre el misterio de la vida bajo la
soberanía de Dios. Jesús no nos está pidiendo que es igual lo bueno y lo malo.
Los apóstoles no se lo han entendido así. Hay que discernir y actuar.
Lo que Jesús nos está diciendo es que tengamos en cuenta a Dios, que es el
que está por encima de buenos y malo, que es, en definitiva, el que tiene que
decidirse por perdonar, o lo contrario
6. El caso de Jesús, que pertenece a esta parábola, nos aclara el verdadero
sentido del mensaje. Judas era la cizaña; los otros apóstoles el trigo bueno.
¿Por qué Jesús no expulsó a Judas en el momento en que lo descubrió?
Piénselo cada uno.
Jesús actuó desde la misericordia de Dios. Jesús quería salvar a Judas, y
le dio todas las oportunidades y alguna más.
Son misterio, hermanos, que nos invitan a reflexionar, pidiendo a Dios
humildemente la sabiduría, porque… opiniones en contra sierpe las puede haber.
Con el discernimiento espiritual, y muchas veces con la consulta, cada uno
tiene que actuar en el reino de Dios desde la misericordia de Dios.
Señor Jesús, que en tu
comportamiento de acogida a nadie excluiste, enseñamos al sabiduría de Dios,
para poder tener la misericordia de Dios, y guárdanos a todos bajo tu
misericordia.
Alfaro, La Rioja (España), jueves 20 de junio de 2017
Complemento a esta homilía
Al pronunciar esta homilía a modo de grabación, ante la pila bautismal de mi Parroquia e San Miguel Arcángel, de Alfaro (La Rioja, España), añadí, de viva voz, "ex corde", un comentario a lo que está sucediendo estos días. Sin pronunciar el nombre del artista Salvador Dalí, me referí a la exhumación de su cadáver, hecho que se realiza por determinación judicial para comprobar mediante el ADN si se verifica la demanda de paternidad que tal persona reclama. Similar sentencia, días atrás, con respecto al Fundador de Rumasa.
Hoy, sábado 22 de julio de 2017, la prensa habla minuciosamente de esta exhumación de Dalí, y al mismo tiempo de su exótica y extravagante vida, y, muy en particular, de sus prácticas sexuales, tan extravagantes como su vida. Todo esto humanamente es muy triste, y tiene un carácter hórrido.
Mi pregunta sencillamente humana es: La muerte ¿no marca ya una barrera infranqueable que solo puede traspasar el Señor Dios, nuestro Padre? ¿Se puede manipular el cuerpo de un "ser humano" - para nuestra fe, ser inmortal - sin que este ser humano no pueda responder? A mi modo de ver - y en estos acepto la discusión "teológica" - no
El cuerpo "humano" - recalco, humano - depositado en un sepulcro, ¿es simplemente una "cosa", y pierde su carácter de "cuerpo humano", con su "referente esencial" a una historia "humana", llena de amor de parte de Dios?
¿Se puede vivir sin poner en medio de la vida a un Ser Personal transcendente, que nos ama y gobierna y a quien tenemos que dar cuenta de neustra acciones?
Evidentemente que no,
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Complemento a esta homilía
Al pronunciar esta homilía a modo de grabación, ante la pila bautismal de mi Parroquia e San Miguel Arcángel, de Alfaro (La Rioja, España), añadí, de viva voz, "ex corde", un comentario a lo que está sucediendo estos días. Sin pronunciar el nombre del artista Salvador Dalí, me referí a la exhumación de su cadáver, hecho que se realiza por determinación judicial para comprobar mediante el ADN si se verifica la demanda de paternidad que tal persona reclama. Similar sentencia, días atrás, con respecto al Fundador de Rumasa.
Hoy, sábado 22 de julio de 2017, la prensa habla minuciosamente de esta exhumación de Dalí, y al mismo tiempo de su exótica y extravagante vida, y, muy en particular, de sus prácticas sexuales, tan extravagantes como su vida. Todo esto humanamente es muy triste, y tiene un carácter hórrido.
Mi pregunta sencillamente humana es: La muerte ¿no marca ya una barrera infranqueable que solo puede traspasar el Señor Dios, nuestro Padre? ¿Se puede manipular el cuerpo de un "ser humano" - para nuestra fe, ser inmortal - sin que este ser humano no pueda responder? A mi modo de ver - y en estos acepto la discusión "teológica" - no
El cuerpo "humano" - recalco, humano - depositado en un sepulcro, ¿es simplemente una "cosa", y pierde su carácter de "cuerpo humano", con su "referente esencial" a una historia "humana", llena de amor de parte de Dios?
¿Se puede vivir sin poner en medio de la vida a un Ser Personal transcendente, que nos ama y gobierna y a quien tenemos que dar cuenta de neustra acciones?
Evidentemente que no,
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Yo soy hijo de esta Pila
A la Pila Bautismal del mi
pueblo,
Como Aurelio Prudencio cantó en
el siglo V
al Bautisterio de su pueblo de
Calahorra
(Hymnus VIII del Peristephanon,
año 405)
Yo
soy hijo de esta pila
regada
por el Moncayo:
las
aguas de mi bautismo
con
las que fui cristianado.
Yo
te beso, santa fuente,
llena
de Espíritu Santo,
aquí
Jesús me selló
con
amor del Padre amado.
De
Jesucristo fui ungido
y
con aceite crismado:
Profeta,
Rey, Sacerdote
con
mi Señor consagrado.
Esta
pila bautismal
es
mi tesoro de Alfaro,
hoy
que a mi pueblo retorno
puedo
gozar recordando.
Mirando
a San Ezequiel,
aquí
mismo bautizado,
con
este feligresía
nuestra
Fe hemos renovado.
Y
el Obispo don Abilio
con
agua nos has rociado,
como
memoria viviente
de
que en Jesús somos santos.
Alfaro,
20 de julio de 2017
Rufino
María Grández