sábado, 29 de abril de 2023

1880 Dom IV Pascua 2023 – Domingo del Buen Pastor y Oración por las vocaciones

 

Domingo del Buen Pastor

y Oración por las vocaciones

Jn 10,1-10


 

Texto:

 

Jn10 1 En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; 2 pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. 3 A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. 4 Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: 5 a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».

6 Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: 7 «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. 8 Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. 9 Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. 10 El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

 

Hermanos:

1. Los tres primeros domingos del tiempo pascual vamos recordando las distintas apariciones de Jesús Resucitado. El domingo IV está destinado a reflexionar sobre Jesús, el Buen Pastor de la Iglesia, y los domingos siguientes las palabras de despedida de Jesús en la Cena.

Domingo del Buen Pastor. Hace 60 años el Papa Pablo VI, que hoy es San Pablo VI, quiso que este domingo fuera también el domingo de oración por las vocaciones. De estas dos cosas es de las que quiero hablar en esta homilía.

 

2. Nosotros, humanos, si queremos hablar de Dios, tenemos que emplear palabras humanas y comparaciones humanas. Palabras y comparaciones que sugieran algo bello, estimulante, pacificador… Algo que existe y que conocemos, pero que no existe, porque es infinitamente más. Por ejemplo, Dios es Rey, pero un Rey todopoderoso, todobueno, benefactor, dispuesto a hacer el bien y nunca el mal; un Rey que triunfa del mal y pone todo en orden; un Rey que un día nos ha de juzgar y nos ha de premiar si, como lo esperamos, hemos hecho el bien en la vida. En los salmos es una imagen preferida para hablar de Dios como Rey del mundo, como Rey del pueblo que se ha escogido como pueblo de su propiedad, con el cual ha hecho una alianza de amor.

Hay un grupo de salmos que los clasificamos como salmos de la realeza divina de este Rey, en los cuales se promete incluso que va a haber un Rey Mesías, liberador, pacificador.

Pero si preguntáramos a un piadoso judío, que tanto ha rezado con los salmos: Dime un salmo que te guste especialmente, que te inspire mucha devoción, a lo mejor nos cita el salmo del Buen Pastor, que, sin duda, se lo sabe de memoria:

 

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar; | me conduce hacia fuentes tranquilas        

y repara mis fuerzas; | me guía por el sendero justo, | por el honor de su nombre.    

Aunque camine por cañadas oscuras, | nada temo, porque tú vas conmigo: | tu vara y tu cayado me sosiegan (Salmo 23,1-4).

 

3. Esto dice el salmo, y los profetas dicen lo mismo. Por ejemplo, cuando aquel profeta de los tiempos del destierro ve venir a sus hermanos que vuelven a casa porque Dios los trae:

Como un pastor que apacienta el rebaño, | reúne con su brazo los corderos | y los lleva sobre el pecho; | cuida él mismo a las ovejas que crían (Is 40).

Jesús ha tenido el valor de apropiarse estas imágenes divinas y definirse a sí mismo como el Pastor Divino. Yo soy el Buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas es la frase que sigue al texto que hemos leído.

 

Ningún profeta antes de él – Isaías o Jeremías – se había atrevido a decir semejante afirmación, que es una afirmación estrictamente divina. Jesús es el Buen Pastor; él es el único que ha dado su vida por nosotros, el único que desde el cielo nos puede guiar.

 

Quien de verdad dirige a la Iglesia, hermanos, no es el Papa ni los Obispos, ni ninguna jerarquía: es Cristo Redentor desde el cielo, y él se sirve de mil modos diferentes. Por ejemplo, san Francisco no tuvo ningún cargo de influencia; sin embargo, desde que murió ya hace ocho siglos, ha sido guía e inspirador de tanta generosidad, de tantos proyectos y buenas obras.

 

4. Jesús ha tomado la imagen del Buen Pastor, y haciendo de ella una alegoría, una especie de poesía, la ha aplicado en diversas direcciones. Así, por ejemplo, ha visto cómo el pastor se pone a la puerta del redil y hace de puerta, y da entrada y salida. Y entonces el Señor hace unas aplicaciones que nos tocan el alma. Este pastor conoce a sus ovejas, una a una: y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.

 Jesús nos advierte que puede haber ladrones, maleantes, que quiere aprovecharse de las ovejas, pero nos da una seguridad: las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

 Esta frase última es particularmente consoladora: Jesús ha venido para que tengamos vida, y vida abundante.

 

* * *

En este clima espiritual se celebra el Día mundial de las vocaciones. Y con este motivo el Papa ha escrito un mensaje espiritual a toda la Iglesia.

Todo ser humano tiene una vocación, que es un don y tarea que Dios nos confía. San Pablo nos dice cómo hemos sido elegidos antes de la creación del mundo para ser santos en su presencia. En este plan de Dios hay algunas vacaciones que podemos llamar especiales: consagrar la vida entera, con todas las cualidades que uno tiene, a la causa del Evangelio. Dios llama cuando quiere, a quien quiere y como quiere. Y a veces de modo sorprendente, y el Papa recuerda con sencillez su caso personal. “A veces incluso irrumpe de manera inesperada. Fue así para mí el 21 de septiembre de 1953 cuando, mientras iba a la fiesta anual del estudiante, sentí el impulso de entrar en la iglesia y confesarme. Ese día cambió mi vida y dejó una huella que perdura hasta hoy”.

Para terminar su mensaje, que lo podemos leer en Internet (son cuatro páginas, sencillas y convincentes) concluye con una oración, la oración que escribió San Pablo VI, con la cual igualmente queremos coronar nuestra homilía:

 

«Jesús, divino Pastor de las almas, que llamaste a los Apóstoles para hacerlos pescadores de hombres, atrae a Ti también las almas ardientes y generosas de los jóvenes, para hacerlos tus seguidores y tus ministros; hazlos partícipes de tu sed de redención universal […], descúbreles los horizontes del mundo entero […]; para que, respondiendo a tu llamada, prolonguen aquí en la tierra tu misión, edifiquen tu Cuerpo místico, la Iglesia, y sean “sal de la tierra y luz del mundo” (Mt 5,13)»”.

 

Cuautitlán Izcalli, sábado 29 abril 2023.

miércoles, 26 de abril de 2023

1879. El lago de Tiberíades se hizo antesala del cielo - Rima espiritual pascual sobre la multiplicación de los panes

                     El lago de Tiberíades se hizo antesala del ciel

La multiplicación de los panes en San Juan (Jn 6) es un texto eucarístico que lo leemos en Pascua, del sábado de la II semana hasta el sábado de la tercera semana. En el IV Evangelio se diría que suple a la institución de la santa Cena, que está ocupada por el lavatorio de los pies, el discurso de despedida y la oración oblativa al Padre, y, sean cuales sean los variados perfiles de la exégesis, hay que leerlo y entenderlo al aura de la Pascua que la iglesia gozosamente celebración. Bien podemos vivir el relato en la Fe: la multiplicación de los panes es la Eucaristía. Jesús es el que nos preside cuando toma el pan, bendice a Dios, y él mismo lo reparte. Y se entrega a sí m ismo porque él el Pan de vida, el Pan que nos da la inmortalidad pascual.

Con razón nos recuerda el Concilio a los sacerdotes: “La sagrada Eucaristía, en efecto, contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo mismo, nuestra Pascua (Prebyterorum ordinis, 5).

Cantemos, pues, con iluminación pascual, el don de la Eucaristía.

 

El lago de Tiberíades

se hizo antesala del cielo;

era el banquete mesiánico

por el Mesías dispuesto.

 

Y él mismo, Verbo del Padre,

con sus manos fue sirviendo,

como el esposo adorado

que es esposo y camarero.

 

Los panes multiplicados,

don regalado del Reino,

eran el pan de la vida,

para el alma y para el cuerpo

 

Alerta, mi corazón,

que esto es divino misterio,

y no hay lengua razonable

para decir y entenderlo.

 

Y fueron todos saciados

al tope de sus deseos,

Dios es más grande, es sorpresa

Dios amor, Dios verdadero.

 

Aquella santa comida,

comensales en el suelo,

con prados de primavera

no era el maná del desierto.

 

Los que comieron maná

todos un día murieron,

pero este pan de los hijos

diviniza cuerpo y tiempo.

 

Quien come vida de Dios

como Dios vive en lo eterno,

que el ser del Resucitado

le hace ser su compañero.

 

Le hace sentarse a la mesa

de las nupcias del Cordero,

le hace cantar las canciones

del divino Cancionero.

 

Sobraron doce canastos

cuando las sobras cogieron,

que el amor siempre es sobrante

gratis a todos los vientos.

 

….

 

11. Esta humilde Eucaristía

celebrada en nuestros templos,

es la fiesta celestial

que un día celebraremos.

 

Es Jesús quien nos preside,

y su cuerpo es alimento,

y su sangre es nuestro vino

que de amor nos hace ebrios.

 

Es de locura divina,

si es que un día enloquecemos,

Cristo en gloria se aparece,

que es Dios mismo y se hace nuestro.

 

Como él vive por el Padre,

igual vida en él tenemos,

y en la divina unidad

así resucitaremos.

 

Y no hay nada de pensar

al recibir este Credo:

mi Jesús lo ha proclamado,

él hará que lo gustemos.

 

Ya no hay nada más allá,

más bello que este momento,

es toda revelación

el divino sacramento.

 

Salve, mi Dios humano,

en cruz y en sepulcro abierto;

eres luz en pozo oscuro,

eres consuelo y sustento.

 

Eres mi paz y armonía

y mi entero firmamento,

eres quien eres y todo,

mientras vamos a tu encuentro.

 

¿Dónde quién habremos de ir,

te diremos como Pedro,

si eres tú Palabra toda

y el signo más verdadero.

 

Te adoramos muy postrados,

te adoramos con mil besos,

y para más adorarte,

tu ser entero comiendo. Amén, aleluya.

 

Cuautitlán Izcalli, semana III de Pascua 2023.

viernes, 21 de abril de 2023

1878. Nicodemo era Maestro. Rima espiritual de Pascua en torno a Nicodemo

 

Nicodemo era Maestro


Pasada la singular semana de Pascua, que es toda ella como un Domingo, centrada en los evangelios de las apariciones de Jesús Resucitado, avanzamos en el tiempo pascual, guiados por el Evangelio de Juan, escuchando aquellos pasajes no leídos en Cuaresma. Los cuatro primeros días (lunes, martes, miércoles y jueves) están dedicados a la sección de Nicodemo (Jn 3,1-22). Nicodemo aparece solo en el IV Evangelio: aquí, defendiendo a Jesús en el Sanedrín (7,50), y en la sepultura de Jesús (19,39), que llevó unas cien libras (30 kilos) de mirra y áloe. En estos dos últimos casos Nicodemo es “el que visitó a Jesús de noche”. Pero ahora evocamos a Nicodemo, no de noche, sino como fiesta de Pascua.

Jesús se revela a Nicodemo y tres veces le dice: En verdad, en verdad te digo.

Jesús le revela al Espírity y le revela al Padre. Juan llegará a decir que el que ha nacido de Dios, porque lleva el semen del Padre, no puede pecar (1Jn 3,9).

Estamos en Pascua. Nicodemo había embalsamado el cuerpo de Jesús, había tocado el santísimo cuerpo pascual de Jesús.

 

Nicodemo era Maestro,

Nicodemo era judío,

versado en las Escrituras,

que buscaba más que libros.

 

Y una noche, sigiloso,

se fue a ver a otro Rabino;

no era rabino de estudios,

era Rabino de signos.

 

Tú eres venido de Dios,

así Nicodemo dijo,

que nadie podría hacer

lo que haces y hemos visto.

 

Hay que nacer de lo alto…,

Jesús le miraba fijo,

hay que nacer del Espíritu,

y del agua del bautismo.

 

Hay que nacer de lo alto,

del Espíritu divino

del Viento del que no sabes

donde va, de donde vino.

 

Nacer de Dios en la Pascua,

como nació Jesucristo,

Tú eres mi Hijo, el Amado,

y hoy te he engendrado vivo.

 

El salmo así lo decía,

y hoy nosotros repetimos:

el Espíritu es la Pascua

que nos revela a Dios Hijo.

 

El Dios de las maravillas

en la Pascua se hizo signo;

hay que mirar a lo alto

más allá del Crucifijo.

 

Fariseo Nicodemo,

hoy discípulo sumiso,

aquella noche sagrada

le descubrió el Paraíso.

 

Y con sus manos un día

tocó el cuerpo sacratísimo,

y lo ungió de mirra y óleo,

muy feliz de este servicio.

 

Fariseo y sanedrita,

fariseo pensativo,

hoy tu memoria agradable

nos trae un gozo muy íntimo.

 

Las palabras de Jesús

se meten en mis oídos:

Hay que nacer de lo alto

para poder recibirlo.

 

Que Jesús era del cielo,

y allí nos quiere consigo;

los secretos de su Padre

nos hablaba de camino.

 

Hoy es Pascua celestial,

después del mortal suplicio,

resurrección y ascensión

juntas en él se han unido.

 

Y el pequeño corazón

anhela el mismo destino:

estar donde está Jesús,

subir donde él ha subido.

 

Es de noche y ya clarea

el Cirio que fue prendido:

con la Fe, la llama ardiente,

que es el amor encendido.

 

Habla, Señor, sigue hablando,

como a aquel alumno tímido;

Nicodemo te entendió

porque fuiste compasivo.

 

Y en premio le concediste

ungir tu cuerpo purismo,

que es la gracia que te pido,

aunque de modo distinto.

 

En la santa Comunión

beso y como confundido,

que es la Pascua más sublime

del Viviente a sus queridos.

 

¡Seas tú por siempre amado,

eternamente bendito,

quien mostraste a Nicodemo

la verdad de Dios Altísimo! Amén. Aleluya.


 

 

Cuautitlán Izcalli, jueves 20 abril 2023