TIERRA SANTA Y MEDJUGORJE
Recordatorio y ofrenda – Medjugorje, 4 abril 2013
Romance de sobremesa
De Medjugorje hay mucho que hablar y más que callar, porque Medjugorje es un lugar de perdón y de Eucaristía, un lugar de paz. La Gospa (la Virgen) es la Madre de la paz en esta tierra horriblemente herida en la guerra que acabó con la ex-Yugoslavia (1991-1998). Ayer visitamos Mostar, bellísima ciudad entre estas montañas, ciudad horriblemente herida por la geuerra fratricidad en 1993.
Parece increíble que un compañero de peregrinación me comparta: Es la segunda vez que vez que vengo. La primera fue el festival de la Juventud que se celebra al final de julio. Éramos 572 sacerdotes y 65.000 jóvenes.
¿Qué tiene, pues, la Virgen María, que tan dulcemente atrae, y justamente a la juventud? Una gran esperanza está amaneciendo, y María de Nazaret silenciosamente está presente.
Al coronar nuestra peregrinación dedico a mis 45 compañeros, familia de peregrinación estos versos de sobremesa. Con amor.
Volvimos
de Tierra Santa
con
ojos iluminados.
Nazaret,
tras el Carmelo,
nos
brindó el primer abrazo.
¡Qué
dulce estar con María,
dulcemente
recordando,
con
el saludo del ángel,
a
Jesús, Verbo Encarnado!
De
Nazaret al Tabor
a
contemplar extasiados
con
Pedro, Santiago y Juan
a
Jesús Transfigurado.
Estaba
en la Eucaristía,
lo
vimos al adorarlo.
Al
regreso a Nazaret
a
Bodas nos invitaron,
que
en Caná de Galilea
ya
la estaban celebrando,
y
el vino mejor tenían
para
nosotros guardado.
En
Caná los matrimonios
sus
promesas renovaron.
Tabgha,
Cafarnaúm,
la
travesía del Lago,
y
las Bienaventuranzas
de
aquellos divinos labios.
Ya
dejamos Nazaret,
Territorios
ocupados,
y
llegamos a Siquén,
Pozo
de amores sagrados:
"Cinco
maridos tuviste,
Con
todos has fracasado,
Soy
el Mesías que esperas,
que
tu vida te ha contado”.
Por
la ruta del Jordán
fuimos
bajando, bajando,
renovamos
el bautismo
donde
él fuera bautizamos.
Más
allá de Jericó
hasta
el Mar Muerto llegamos.
Y
era hora de volver,
la
tarde de Jueves Santo.
En
Betania donde vive
el
Padre que va guiando,
casa
de Marta y María,
Jueves
Santo celebramos.
Por
la Vía Dolorosa
a
Jesús acompañamos;
y
luego en Getsemaní
su
Pasión conmemoramos.
Llegó
la Pascua sagrada
con
el cordero inmolado:
A
la Victima pascual,
a
Jesús resucitado
en
el Huerto reunidos
aquella
Noche cantamos.
Vive
el Viviente en mi pecho;
mi
vida se la he entregado,
y
por siempre vivirá
hasta
que llegue el abrazo,
Con
el gozoso aleluya
y
el corazón renovado,
a
Belén con los pastores
nos
fuimos peregrinando.
La
foto para el recuerdo
allí
juntos nos tomamos.
La
Encarnación y la Cruz,
todo
el amor derramado,
Ascensión,
Pentecostés,
todo
es uno y se ha juntado
en
la santa Eucaristía
y
en el amor entre hermanos.
Terminó
Jerusalén,
mas
un precioso regalo,
en
Medjugorje tenía
nuestra
Madre preparado.
Es
la Reina de la paz
y
la paz en mí ha dejado.
El
perdón y la verdad
mi
corazón han sanado,
y
una nueva primavera
en
mi vida es el milagro:
seré
todo de Jesús,
seré
siempre buen cristiano,
abierto
para el servicio
llevando
con entusiasmo
el
amor que he recibido
MUY ESTIMADO P. RUFINO:
ResponderEliminarLE DESEO UN FELIZ VIAJE DE REGRESO A MÉXICO.-
SI SU SALUD Y SU TRABAJO SE LO PERMITEN, ME GUSTARÍA RECIBIR SUS NOTICIAS A TRAVÉS DEL CORREO ELECTRÓNICO.-
CORDIALMENTE LE SALUDO.-
JUAN JOSÓ.-