domingo, 4 de junio de 2023



 

1889 HIMNO A LA TRINIDAD – TROVA DE AMOR A LA EXCELSA TRINIDAD

Al eco de la homilía de este Domingo.

 

Hermano, hermana:

En este día azul de la Trinidad acepta, con sencillez – te suplico – este obsequio espiritual, al eco de la homilía que ayer compartimos. Es una poesía, es una flor; es lo que los hermanos capuchinos durante siglos hemos llamado “plato de caridad”, es decir un extra, porque hoy es fiesta, y la fiesta se lo merece.

Durante semanas he tratado de “orar en poesía”, y van figura del Trovador cayendo del corazón versos y versos, que no valdrán un gran qué, pero son gotas de gota que el Señor inspira y aprecia; son anhelos que comparto, porque algo muy real y espiritual nos hermana. Y he tratado de cantar como Juglar, recordando que san Francisco nos quería iocutarores Dei, Juglares de Dios, para cantar su amor y su belleza. Hoy me presento como Trovador. En la selva del Medioevo está la figura del Juglar y la figura del Trovador. Hay mucha literatura que puedes consultar. (Por ejemplo: “Qué es un Trovador y Qué es un Juglar”). Pero trasciendo, porque es algo más sencillo. Quisiera sencillamente transfundir un hálito de amor. (Pensando en mi primera familia franciscana, acaso el original Fray Junípero, limpio como una flor, con su picardía inocente, era el Juglar, y Fray Pacífico, el Rey de los versos, era el Trovador). Hoy a los pies de la Trinidad, iluminado el rostro, quiero ser contigo, hermano, hermana, Trovador del amor de Dios.

 

Exceso del amor, oh Trinidad,

bellísimo, dulcísimo presente,

real de lo real que el alma siente,

cual única y mi sola identidad.

 

Vivir es transcenderme en unidad

y abrazarme a Dios muy suavemente,

que de su pecho mana la corriente

que me saca de Nada a la Verdad.

 

Vivir, vivirme… es ser intimidad,

de Dios pendiendo, del todo dependiente,

radiando su mirada, frente a frente,

fontana incandescente de Bondad.

 

Mi Dios es sencillez y puridad,

aurora, atardecer, vida fluyente,

y crónica amorosa, reincidente

de un enamorado en humildad.

 

Estoy aquí, mi Padre Dios: mirad…

perdido y pensador impenitente;

estoy y estoy, que soy todo indigente

y pido con confianza tu piedad.

 

Te pido todo: amor, serenidad;

te pido, oh Dios, el cielo eternamente,

que quiero estar contigo, Dios Viviente,

junto a Jesús, tu Hijo y mi heredad. Amén.

 

Pamplona, 2 junio 2023, viernes anterior a la Trinidad

 

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