Paz
de Navidad de 2023
Romancero
franciscano de un Juglar del Evangelio,
a modo de felicitación navideña
La cesta de Navidad este año es muy amarga. No
podemos ver la Televisión: Israel y Gaza, Rusia y Ucrania. No tiene razón
Netanyahu cuando quiere destruir a Hamás, habiendo matado a miles de niños; ni
tiene razón Hamás, cuando quiere aniquilara a Israel. Por encima de ciudados y
de políticos somo hombres, y lo que grita la humanidad del corazón es una cosa:
Basta, somos hermanos, sea cual sea nuestra religión. Somos humanos, y matar es
antihumano; no hay causa para matar a nadie. La guerra la hemos inventado
nosotros como antihumanos. Pero el hombre, humano, no quiere guerra: ni
comenzar, ni seguir, ni terminar. Se rompe el corazón cuando ve lo que ve.
Pero tenemos la gracia de ser cristianos, y como cristianos celebramos la Navidad, misterio de paz, misterio de amor. Dios se hace hermano, para tratarnos como hermano y para que nos tratemos igual. No hay razón para hacer guerra. Ante el portal de Belén, lloremos, pero no con lágrimas de amargura, sino con lágrimas de paz. Él es nuestra paz, nos dicen las santas Escrituras. Niño de Belén, danos la paz, que la necesitamos con el pan.
Navidad,
paz de los cielos,
Paz de
Belén entre pajas,
para
Israel y el Islán.
y la
familia cristiana.
Paz que
deshace los odios,
paz que
se da regalada,
por
ninguno merecida
y por
todos anhelada.
Paz en mi
pecho turbado,
revuelto
por muchas aguas,
soy
pecador enraizado,
que
siento en mí otra llamada.
No es la
razón la señora,
sino el
afecto del alma;
con la
razón combatimos,
pero el
amor nos amansa.
Nacimos
para el amor,
al que
nada se compara:
el ser
amado y amar
es la ley
de toda raza.
Y en las
Naciones Unidas
las
banderas encontradas,
han de
saber que el amor,
es
primera y final palabra.
Que el
hombre fue hecho así,
cuando
salió de la nada,
el amor
es tu camino
hoy y en
toda circunstancia.
Y la
guerra es destrucción,
por el
infierno tramada,
no existe
la guerra justa,
que solo
el odio la avala.
Misterio
de Encarnación,
que es
Paz venida y colmada:
Dios es
hijo de la tierra
y el amor
es nuestra Patria.
Jesús,
María y José,
esos sí
son nuestra casa,
comienzo
del Evangelio
y las
Bienaventuranzas.
Jesús
anunció el amor
en la
cruz ensangrentada:
no más
muerte, porque todas
las pagué
yo muy pagadas.
Y mi vida
y mi mensaje
son amor
en carne humana:
callaos,
toda Política,
callaos,
mortales armas.
Hablen
los niños y niñas,
hablen
las madres y ancianas,
la verdad
que ellos nos dicen
es la
verdad pura y sabia.
Callaos,
jefes del mundo,
y
escuchad muertos que hablan;
se fueron
con la verdad
y sin
poder anunciarla.
Que todo
muerto en la guerra
es verdad
asesinada:
verdad es
querer vivir,
que la
vida llama y llama.
Verdad es
la vida mía
y la tuya
de igual traza,
que no
existe más o menos
cuando de
vida se trata.
Y Jesús
es nuestra vida
siendo el perdón y la gracia,
y Navidad
es el don
que del
cielo a todos baja.
Venid,
aquí convocados,
familia mi
muy amada:
no más
batallas, no más,
que somos
de Dios morada.
Dios es
uno de nosotros,
él es
hermano y nos guarda,
y si a
fusil disparamos
contra él
van nuestras balas.
20. Fuera
la guerra maldita,
reine la
Paz revelada:
él es la
paz de los hombres,
por él
solo conquistada.
Reine la
Paz para siempre,
Paloma
que aleteaba;
ven,
Paloma de los cielos,
hermosa
Paloma blanca.
Mi beso
de adoración
en tu
carne inmaculada,
mi Jesús,
Dios pequeñito,
para
acunarte en mis palmas.
Tú eres
el Dios verdadero,
Dios de
amor hasta mi entraña:
yo te
adoro, en ti confío,
y solo te
digo: ¡Gracias!
Cuautitlán
Izcalli, 21 diciembre 2023
No hay comentarios:
Publicar un comentario