El Amor ha descendido desde el cielo hasta la tierra
Hoy es la fiesta, la solemnidad, del Sagrado Corazón de Jesús, y les quiero compartir una rima espiritual como Juglar del Evangelio, cantando la belleza que esta fiesta inspira en los corazones. A lo largo de mi vida he escrito una docena de Himnos al Corazón de Jesús, que quisiera que, a través de Internet, llegasen a los interesados.
Cuando llega este día fácilmente me acuerdo de un episodio ocurrido al final de los estudios de Teología, aquí precisamente en este convento de Pamplona. Aparte del examen anual había que hacer un examen del conjunto, un examen de reválida, un examen que demostrase la capacidad de síntesis y de conocimientos que el alumno había adquirido. Y el profesor, en aquel junio del año 1960, nos propuso desarrollar por escrito este tema: “El Corazón de Jesús es la síntesis de toda la religión cristiana”. Esta frase no era suya, sino del Papa Pío XI: ¿No están acaso contenidos en esta forma de devoción el compendio de toda la religión? (Miserentissimus Redemptor).
En 1956 el Papa Pío XII escribió una encíclica sobre el culto al Corazón de Jesús, Haurietis acquas (Beberéis aguas con gozo en las fuentes del Salvador), y en clase el profesor nos había explicado al detalle los conceptos de esta encíclica.
Nos había dicho cómo el Corazón de Jesús es el punto de encuentro del Amor de de Dios que desciende a nosotros del amor del amor del hombre que asciende a Dios, amor que está en Jesús, y que recoge a todos los hombres a toda la creación.
La encíclica habla de los tres amores que laten en este corazón, un texto que me place recoger y leer:
“con toda razón, es considerado el corazón del Verbo Encarnado como signo y principal símbolo del triple amor con que el Divino Redentor ama continuamente al Eterno Padre y a todos los hombres. Es, ante todo, símbolo del divino amor que en El es común con el Padre y el Espíritu Santo, y que sólo en El, como Verbo Encarnado, se manifiesta por medio del caduco y frágil velo del cuerpo humano, ya que en «El habita toda la plenitud de la Divinidad corporalmente» .
Además, el Corazón de Cristo es símbolo de la ardentísima caridad que, infundida en su alma, constituye la preciosa dote de su voluntad humana y cuyos actos son dirigidos e iluminados por una doble y perfectísima ciencia, la beatífica y la infusa.
Finalmente, y esto en modo más natural y directo, el Corazón de Jesús es símbolo de su amor sensible, pues el Cuerpo de Jesucristo, plasmado en el seno castísimo de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, supera en perfección, y, por ende, en capacidad perceptiva a todos los demás cuerpos humanos” (Haurietis acquas, 15).
Al eco de aquellos recuerdo, he compuesto esta rima que, con sencillez, quiero compartir con cuantos siguen estas reflexiones.
desde el cielo hasta la tierra,
que todo Dios ha venido
a encarnarse en carne nuestra.
Y de la tierra ha subido
al cielo que nos espera
que el Hombre Dios recogía
amando la historia entera.
Amando Jesús al Padre,
lo está amando a vida plena,
con el amor más de carne
y la visión más excelsa.
Jesús ha vivido en sí
cuanto amor humano sea
y al Padre se lo ha ofrecido
como en preciosa bandeja.
Hijo y miembro en nuestra historia,
él se ha sentido cabeza,
de toda nuestra aventura
apasionada e incierta.
Y en la esfera de su amor
no había porción ajena,
el universo latía
en el amor de su entrega.
Descendiendo y ascendiendo,
una vida y una escena,
en aquel su corazón
Dios era principio y meta.
El Sagrado Corazón
es la llegada perfecta,
de toda teología
y de toda nuestra ciencia.
El Amor es la galaxia
en donde Dios vive y reina;
es su secreto escondido
que amando se manifiesta.
Es la vida de su vida,
que toda se nos entrega,
que siendo Dios todo amor
no puede amarnos a medias.
Es la santa Eucaristía
que el pueblo de Dios celebra,
el tesoro de su vida
que Jesús dejó en herencia.
Té me brindas tu amistad
y a gusto acepto la oferta;
muchos libros he estudiado,
y ya no quiero otra escuela.
Corazón a corazón
es mi única tarea,
tu corazón regalado
con dulcísimas promesas.
El mío, sencillo y pobre,
pero tuyo sin reserva,
y siendo tuyo del todo
es de mi Madre, la Iglesia.
Los pronósticos y análisis
no sirven para mi empresa
y el nuevo vocabulario
es tan sabio que me aterra.
Mi vida ha de ser sencilla
en medio de la marea,
gustar de mutua amistad
cotidiana y muy concreta.
Este milagro te pido,
no hace falta que lo vean:
ser confidente de amor,
lo demás…, Dios lo provea.
No me digan los de Woke
que es fuga esta mi idea,
que, si es el amor el Amor,
tendrá la vida despierta.
Vuelvo al Cantar… Ha-Schirim,
no es un papel de carpeta,
para decirle al Amado
que me abra su santa puerta.
Que estarse amando al Amado
es morar en Pascua eterna,
en este mundo en que vivo
transido de su presencia.
A ti, Jesús, me confío,
Corazón siempre a la espera,
eres mi amor y te amo
y ¡bendito siempre seas! Amén.
Pamplona, solemnidad del Sagrado Corazón, 16 junio 2023.