viernes, 16 de junio de 2023

1894. El Amor ha descendido desde el cielo hasta la tierra - Rima espiritual

 

El Amor ha descendido desde el cielo hasta la tierra

Hoy es la fiesta, la solemnidad, del Sagrado Corazón de Jesús, y les quiero compartir una rima espiritual como Juglar del Evangelio, cantando la belleza que esta fiesta inspira en los corazones. A lo largo de mi vida he escrito una docena de Himnos al Corazón de Jesús, que quisiera que, a través de Internet, llegasen a los interesados.

Cuando llega este día fácilmente me acuerdo de un episodio ocurrido al final de los estudios de Teología, aquí precisamente en este convento de Pamplona. Aparte del examen anual había que hacer un examen del conjunto, un examen de reválida, un examen que demostrase la capacidad de síntesis y de conocimientos que el alumno había adquirido. Y el profesor, en aquel junio del año 1960, nos propuso desarrollar por escrito este tema: “El Corazón de Jesús es la síntesis de toda la religión cristiana”. Esta frase no era suya, sino del Papa Pío XI: ¿No están acaso contenidos en esta forma de devoción el compendio de toda la religión? (Miserentissimus Redemptor).

En 1956 el Papa Pío XII escribió una encíclica sobre el culto al Corazón de Jesús, Haurietis acquas (Beberéis aguas con gozo en las fuentes del Salvador), y en clase el profesor nos había explicado al detalle los conceptos de esta encíclica.

Nos había dicho cómo el Corazón de Jesús es el punto de encuentro del Amor de de Dios que desciende a nosotros del amor del amor del hombre que asciende a Dios, amor que está en Jesús, y que recoge a todos los hombres a toda la creación.

La encíclica habla de los tres amores que laten en este corazón, un texto que me place recoger y leer:

“con toda razón, es considerado el corazón del Verbo Encarnado como signo y principal símbolo del triple amor con que el Divino Redentor ama continuamente al Eterno Padre y a todos los hombres. Es, ante todo, símbolo del divino amor que en El es común con el Padre y el Espíritu Santo, y que sólo en El, como Verbo Encarnado, se manifiesta por medio del caduco y frágil velo del cuerpo humano, ya que en «El habita toda la plenitud de la Divinidad corporalmente» .

Además, el Corazón de Cristo es símbolo de la ardentísima caridad que, infundida en su alma, constituye la preciosa dote de su voluntad humana y cuyos actos son dirigidos e iluminados por una doble y perfectísima ciencia, la beatífica y la infusa.

Finalmente, y esto en modo más natural y directo, el Corazón de Jesús es símbolo de su amor sensible, pues el Cuerpo de Jesucristo, plasmado en el seno castísimo de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, supera en perfección, y, por ende, en capacidad perceptiva a todos los demás cuerpos humanos” (Haurietis acquas, 15).

Al eco de aquellos recuerdo, he compuesto esta rima que, con sencillez, quiero compartir con cuantos siguen estas reflexiones.

 


El Amor ha descendido

desde el cielo hasta la tierra,

que todo Dios ha venido

a encarnarse en carne nuestra.

 

Y de la tierra ha subido

al cielo que nos espera

que el Hombre Dios recogía

amando la historia entera.

 

Amando Jesús al Padre,

lo está amando a vida plena,

con el amor más de carne

y la visión más excelsa.

 

Jesús ha vivido en sí

cuanto amor humano sea

y al Padre se lo ha ofrecido

como en preciosa bandeja.

 

Hijo y miembro en nuestra historia,

él se ha sentido cabeza,

de toda nuestra aventura

apasionada e incierta.

 

Y en la esfera de su amor

no había porción ajena,

el universo latía

en el amor de su entrega.

 

Descendiendo y ascendiendo,

una vida y una escena,

en aquel su corazón

Dios era principio y meta.

 

El Sagrado Corazón

es la llegada perfecta,

de toda teología

y de toda nuestra ciencia.

 

El Amor es la galaxia

en donde Dios vive y reina;

es su secreto escondido

que amando se manifiesta.

 

Es la vida de su vida,

que toda se nos entrega,

que siendo Dios todo amor

no puede amarnos a medias.

 

Es la santa Eucaristía

que el pueblo de Dios celebra,

el tesoro de su vida

que Jesús dejó en herencia.

 

Té me brindas tu amistad

y a gusto acepto la oferta;

muchos libros he estudiado,

y ya no quiero otra escuela.

 

Corazón a corazón

es mi única tarea,

tu corazón regalado

con dulcísimas promesas.

 

El mío, sencillo y pobre,

pero tuyo sin reserva,

y siendo tuyo del todo

es de mi Madre, la Iglesia.

 

Los pronósticos y análisis

no sirven para mi empresa

y el nuevo vocabulario

es tan sabio que me aterra.

 

Mi vida ha de ser sencilla

en medio de la marea,

gustar de mutua amistad

cotidiana y muy concreta.

 

Este milagro te pido,

no hace falta que lo vean:

ser confidente de amor,

lo demás…, Dios lo provea.

 

No me digan los de Woke

que es fuga esta mi idea,

que, si es el amor el Amor,

tendrá la vida despierta.

 

Vuelvo al Cantar… Ha-Schirim,

no es un papel de carpeta,

para decirle al Amado

que me abra su santa puerta.

 

Que estarse amando al Amado

es morar en Pascua eterna,

en este mundo en que vivo

transido de su presencia.

 

A ti, Jesús, me confío,

Corazón siempre a la espera,

eres mi amor y te amo

y ¡bendito siempre seas! Amén.

 


 


Pamplona, solemnidad del Sagrado Corazón, 16 junio 2023.

domingo, 11 de junio de 2023

1893. Últimos sonetos de Eucaristía – Corpus Christi 2023

 

Últimos sonetos de Eucaristía – Corpus Christi 2023


9

 

Cuanto te digo Gracias, ¿qué te digo?

Que todo mi caudal, que cuanto soy y alcanzo

a ti todo ese amor, a ti lo lanzo,

quedándome sin más, total mendigo.

 

Mendigo de ternura, que es mi abrigo

y entonces a tu pecho me abalanzo

y más y más en mi deseo avanzo

queriendo disfrutar de ser amigo.

 

Oh pura, santa, hermosa sencillez,

Jesús mío, Jesús Eucaristía,

que amablemente ves mi pequeñez.

 

Huid, demonios, lejos fantasía,

Jesús, mi Defensor y no mi juez,

Gracias, Gracias mil es mi Poesía.  Amén, aleluya.

 

Pamplona, 8 junio 2023 (Jueves Corpus Christi).


 

10

 

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo (Jn 6,51).

 

La vida me traspasa, yo la vivo,

y es Alguien, mi Jesús, el Verdadero,

el que estuvo y corona mi sendero

el que es mi Amor amante y nutritivo.

 

Amor que se hizo Pan, y Yo unitivo,

para este yo anhelante y pordiosero

que solo amor buscó en su derrotero,

pues Dios clavó el amor, sello instintivo.

 

Jesús…, Cafarnaúm…, ¡qué cosas dices 

que nadie más que tú nos las diría…!

Queremos sin remedio ser felices.

 

y tú, vida total, nos abres vía,

que tú eres bendición y nos bendices,

dulzura mía, santa Eucaristía.

 

Pamplona, 10 junio 2023, Víspera de Corpus Christi.


 

11

 

Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. (Jn 6,57).

 

Se ha agitado, feroz, el parlamento

y han convocado nuevas elecciones.

Ya nada entiendo. Busco otras mansiones

presencia y paz divina en mi aposento.

 

Me llego a ti, Jesús, te escucho atento:

del Padre vienes, Rey de corazones,

y para mí me dices que dispones

que unido a ti, tú seas mi sustento.

 

Y gira y gira el mundo conturbado,

y no puedo juzgar, como perdido…

Pequeño soy, mas soy enamorado,

 

y ante el Verbo Dios veo sorprendido

que el eón nunca visto y no soñado

es con Jesús mi casa y dulce nido.

 

Pamplona, 10 junio 2023, Víspera de Corpus Christi.


 

12

 

A mi padre, Rufino Grández (+ 1947),

de la Adoración Nocturna

y de las Conferencias de San Vicente de Paúl

para socorrer a los necesitados.

 

Mi padre adorador, ¡qué gran creyente!

lo mismo que otros hombres de faena,

del campo a la Vigilia, tras la cena,

de noche, sí, con fe resplandeciente.

 

Gracias, padre, maestro convincente,

por esa tu virtud limpia y serena,

tu casa fue una casa Nazarena,

Jesús en medio, Dueño y Dios Viviente.

 

Familia, Eucaristía y caridad,

Evangelio de niños aprendido,

junto al fogón, que fue Universidad.

 

La vida luego múltiple ha corrido,

luchando entre temor y claridad:

¡junto a tu pecho guárdame escondido!

 

Pamplona, Corpus Christi, 11 junio 2023

 

 

viernes, 9 de junio de 2023

1892. Corpus Christi 2023 – Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo

 


Yo soy el Pan vivo que ha bajado del cielo

Jn 6,51-58


Texto:

51 Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». 52 Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». 53 Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54 El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. 55 Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56 El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. 57 Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. 58 Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».1

 

Hermanos:

1. Hoy la Iglesia, nuestra Madre, celebra un domingo que podríamos llamar “domingo extra”, un domingo no necesario, un domingo para decirnos: Detengámonos, contemplemos, gocemos, disfrutemos. Tenemos el don divino de la Eucaristía. Con ella Dios nos dio todo, y más no podía darnos; así literalmente. Si pudiéramos, paseemos la Eucaristía por las calles, para proclamar: la Eucaristía es nuestra vida, la Eucaristía es el cielo en la tierra hasta la vuelta del Señor.

Hace siglos, cuando la sociedad europea se configuraba como sociedad cristiana, surgió esta fiesta de homenaje al Santísimo Sacramento. Es obvio que el panorama ha cambiado, y que siendo como somos todos hijos de un mismo Dios del cielo, hemos de respetarnos unos a otros; a nadie podemos imponer nuestra fe; y acaso la procesión eucarística de antaño haya de reducirse a un homenaje sencillo, fervoroso, en nuestros templos.

Sean cuales sean las circunstancias de nuestro propio entorno, nada quita a la grandeza infinita, a la belleza beatífica que nos trae la Eucaristía.

Vayamos, pues, directamente a las palabras de Jesús.

 

2. Hermanos muy amados, escuchando a Jesús, que se nos presenta como Vida, vida para ahora y para la eternidad, tengamos muy presente estas verdades en torno a la Eucaristía:

- La Eucaristía es la Pascua del Señor, y contiene el misterio completo del Señor, es decir, su santa Encarnación, vida, muerte y resurrección. Todo Jesús, todo su misterio. La Eucaristía no es (por decir con palabra irreverente) la presencia congelada de Jesús, sino todo el dinamismo de su vida. La Eucaristía lleva dentro toda la historia de salvación que nos refiere la Biblia.

- La Eucaristía, como la Pascua, es revelación. No hay ser humano que pudo inventarla. Los humanos podemos inventar actos de devoción para agradar a Dios; y así, desde hace milenios y milenios, se inventaron los sacrificios de lo más bello que existe en la creación – frutos, animales, incluso hasta sacrificios humanos – para obsequiara a Dios. Eran actos de devoción para obsequiar a Dios, Creador, todopoderoso. La Eucaristía no es un acto de devoción que el hombre, los primeros cristianos, hayan inventado. La Eucaristía la inventó Jesús en la Última Cena, la reveló Jesús, la entregó Jesús. Solo él es el autor; solo él es el dueño.

- En suma, la Eucaristía es la misma persona de Jesús Resucitado, que nosotros con el amor que infunde el Espíritu Santo la vivimos celebrándola, usando para ello las palabras y signos que pone en nuestras manos la Iglesia.

Bien podemos apreciar que cada una de las palabras que nos dice Jesús no tiene fondo

El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. 55 Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

Moisés recordaba al pueblo elegido:

“te alimentó con el maná, que tú no conocías ni conocieron tus padres, para enseñarte que no sólo vive el hombre de pan sino de todo cuanto sale de la boca de Dios. No te olvides del Señor, tu Dios, […] que te alimentó en el desierto con un maná que no conocían tus padres” (Dt 8).

Todo aquello era sublime y divino, pero todo aquello quedó superado por Jesús.

 

3. Hemos escuchado las palabras de san Pablo a la comunidad de Corinto: “El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es comunión con el cuerpo de Cristo?” (1Cor 10,16)

Por medio de la Eucaristía la vida de Jesús pasa a ser vida nuestra. Al recibir a Jesús yo me hago uno con él, y el destino de Jesús es seguro mi destino: la paz y la felicidad eterna.

Jesús nos dice que, al darnos su cuerpo y su sangre, nos da su propia resurrección. En la Eucaristía que recibimos está nuestra propia resurrección, por eso, cuando llegue la hora de la muerte – que llegará – no debemos temer a lo que viene después.

 

4. La Eucaristía se proyecta como un misterio total sobre todos los perfiles de nuestra vida. Y ya desde le primer momento de la vida cristiana nuestros hermanos percibieron cómo el comer todos del mismo pan, el berber del mismo cáliz nos invita a ser familia. Volvamos otra vez a san Pablo: El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan.

Ser cristiano es ser solidario, compartiendo penas y alegrías.

 

Fiesta hermosa de Corpus Christi. ¿Colecta para los pobres como fruto de Eucaristía? Sin duda. Colecta generosa, y todavía, mejor, un servicio personal a quien podamos ayudar a nuestro lado. Y no de Corpus Christi, sino de Domingo y todos los días. Quien se ha encontrado con Jesús, se encuentra con sus hermanos, y al punto piensa: Cómo puede ser vida útil y servicial para los demás.


Pero la clave está en lo primero: encontrarse con Jesús, encontrarse con Dios, experimentar cuán suave es el Señor.


Señor Jesús, gracias infinitas por el infinito don de la Eucaristía. Haz que la Eucaristía transforme completamente mi vida entera en el amor a ti y en el amor a mis hermanos. Amén.

 

Pamplona, viernes, 9 junio 2023.