Letrillas a la Virgen
con san Pío al lado
Para celebrar a San Pío de Pietrelcina (que
murió el 23 de septiembre de 1968, hace 44 años) esta comunidad de jóvenes profesos capuchinos fue a un municipio
vecino de Guadalajara, Jal., Tlajomulco, una de cuyas parroquias, de reciente
construcción, tiene de patrono a San Pío de Pietrelcina. El mismo día en que
murió Juan Pablo II (2 abril 2005) – decía una de aquellas buenas gentes - nos
dieron la noticia de que San Pío era nuestro Patrón. Y lo celebramos.
San Pío está en el altar en un hermoso cuadro;
está de pie con las manos abiertas hacia sus feligreses. Y debajo del cuadro
está en una reliquia insigne: nada menos que un paño blanco, con manchas de
sangre – claro que muy descoloridas –, paño que un día estuvo junto a las
llagas del Padre Pío, seguramente que junto a la llaga del costado. La reliquia
es visible en su vitrina convenientemente protegida.
El barrio terminaba los festejos de los días
anteriores y entraba procesionalmente para la misa final, a la que seguirían en
la plaza la fiesta con los tenderetes.
En la misa los niños y niñas contaban con ímpetu
infantil, animados por una directora.
Un vecino se había vestido devotamente de
capuchino - o de Padre Pío - con una barba postiza… y también los monaguillos,
con su hábito y cordón, eran como pequeños capuchinitos.
Y mientras la misa el Sr. Cura y Vicario, con
este que escribe, atendíamos el confesionario. La gente se confesó y comulgó.
Y mientras tanto el santo Padre Pío, desde el
cielo, nos bendecía.
Para la procesión de un barrio sencillo como
éste, para el querido Padre Elías Cabodevilla, mensajero del Padre Pío por
México – que otra vez regresa a tierras mexicanas – escribo estas letrillas
populares, al son del Ave de Lourdes – por si valen – para cantar a la Virgen y
junto a la Virgen a su entrañable hijo fra
Pio de Pietrelcina.
El Padre Pío le rezaba a la Virgen un montón de
rosarios cada día…
Las letrillas a la Virgen deben ser Teología y
Candor.
Ahí van, como han salido, por si valen. Quizás
algún día (según digan los lectores) habrá que volverlas a peinar.
1. La Virgen María,
la Madre de Dios,
nos abre la puerta
de su corazón.
2. Venid, hijos míos,
llegad sin temor,
por Madre a su Iglesia
Jesús me entregó.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
3. “Aquí está la esclava
de Dios, mi Señor”,
y Dios complacido
de amor la colmó.
4. En fe y obediencia
al Verbo acogió,
fue digna morada
de la Encarnación.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
5. La cruz del Calvario
es nuestro perdón;
la Madre que estaba
con él padeció.
6. Con él en la Pascua
de Resurrección;
por él coronada (en)
gloriosa Asunción.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
7. María intercede
ante el Mediador,
y es puerta segura
de mi salvación.
8. La Iglesia le ruega
con viva oración,
porque ella es el
triunfo
de Dios Redentor.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
9. San Pío sentía
cual dulce misión,
ser signo de Cristo
reconciliador.
10. Miraba a María
cual Dios la miró,
y en ella veía
la gracia y el don.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
11. Amad a la Virgen
con tierna pasión,
rendidle cual hijos,
cariño y honor.
12. Rosario en su mano
que nunca soltó:
fue el Ave María
su respiración
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
13. Unido a María
en mística unión,
la Misa vivía
en contemplación.
14. La sangre que Cristo
en cruz derramó,
un fiel sacerdote
en carne sintió.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
15. De pie junto al Hijo
María ofreció
la víctima santa
de la redención.
16. Lo que en el
Calvario
un día pasó,
hoy pasa en la Misa
en adoración.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
17. La Misa es la gracia
de todas mayor,
la fuente que mana
y no se agotó.
18. La Virgen nos cita
en la comunión;.
allí los hermanos
son casa y misión.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
19. Amado san Pío,
perfume, oblación;
tu vida preciosa
la paz esparció.
20. Que sea mi vida
regalo y candor,
sonrisa y ternura
a quien le faltó.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
21. Al Padre la gloria
y a su Hijo, el Señor,
y al Beso Divino,
el Consolador.
22. Por santa María,
que fue nuestra voz,
por siempre entregada
en la Anunciación. Amén.
Ave, Ave, Ave María,
Ave, Ave, Ave María.
Guadalajara, 25 septiembre 2012.
fr. Rufino María Grández
fr. Rufino María Grández
CARTEL DE INVITACIÓN
PARA COLOCAR UNA IMAGEN DE
SAN PÍO DE PIETRELCINA
EN LA CATEDRAL DE MÉXICO
Bienvenida y despedida al Padre Pío,
San Pío de Pietrelcina
Y como va de versos, de versos sencillos para gente sencilla de corazón, aquí van, de mis carpetas, versos de Bienvenida y Despedida a San Pío, cuando nos visitó en enero de 2006 en la Casa de Formación Santa Verónica (Cuautitlán Izcalli, estado de México).
Bienvenido, Padre Pío
El día 24 de
enero llegó la Reliquia del Padre Pío a nuestra casa de Santa Verónica. Le
dimos la Bienvenida en el Portón de hierro, acompañando la Reliquia procesionalmente
con lámparas encendidas. Comenzaba la noche. Se me ocurrió por la tarde hacer
esta rima, que leí en la capilla.
Bienvenido,
Padre Pío,
el del corazón
llagado.
Verónica te
recibe,
tu hermana del
mismo hábito.
Dos corazones
se encuentran,
al pie del
Crucificado,
dos corazones
amantes
entre hermanas
y entre hermanos;
tú vas a estar
con nosotros
muy querido y
muy honrado.
Sed bienvenido,
San Pío,
a este pueblo
mexicano,
a esta tierra
de Juan Diego,
junto a la
Virgen postrado.
* * *
En ti vemos a
Jesús
que mana de tu
costado;
tu sangre es
Eucaristía,
que se muestra
en un milagro.
Eres perdón y
ternura
cuando levantas
la mano;
eres coloquio
divino
al subir al
monte santo.
Eres Calvario
de amor
en el altar
sacrosanto:
eres la
contemplación
mirando el pan
consagrado.
Eres ofrenda
preciosa
un don que Dios
ha aceptado,
un fraile
humilde que reza
un sacerdote
callado,
río de gracia
divina,
sentado al
confesonario.
Junto a María,
la Madre,
la Virgen de tu
rosario,
eres niño que
confía,
secreto de
enamorado.
Al portón del
Paraíso
quieres estar
vigilando,
y no entrar
mientras no entre
el último del
rebaño.
* * *
Padre Pío,
hermano nuestro,
mil gracias por
visitarnos,
porque eres el
Evangelio
que Jesús ha
predicado.
Háblanos, oh
Padre Pío,
que nosotros
escuchamos.
Contágianos de
tu espíritu,
de tu porte
franciscano,
y cuando hayas
de seguir
peregrino hacia
otros lados,
tu perfume sea
el signo
de que por aquí
has pasado.
2006/01/30 Como brisa del Espíritu
Despedida al
Padre Pío
Leída en la
capilla, cuando despedimos al Padre Pío, después de la Misa que celebró el P.
Elías Cabodevilla.
Como brisa del
Espíritu
has pasado,
Padre Pío.
)Qué nos dejas, dulce hermano,
lleno de dones
divinos?
Te pusimos
sobre el ara,
donde está solo
el Santísimo,
pues tu sangre
del costado
manaba de la de
Cristo.
)Qué nos dejas, de regalo,
al darte el
adiós sentido?
* * *
Un rosario
perfumado
en vuestras
manos prendido:
amad a la
Madrecita
con la ternura
de niño;
sentid que está
a vuestro lado
para llevaros
al Hijo,
que es la Madre
de las Gracias
porque el Señor
lo ha querido.
Mi vida os la
han contado,
y me la habéis
intuido:
soy un misterio
de amor
como san Pablo
lo ha dicho;
cristiano del
Pueblo santo,
sacerdote
capuchino.
Mi vida fue
expiación
junto al altar
del martirio;
mi vida fue
intercesión
en el mismo
sacrificio.
Mi vida,
misericordia,
testigo del
Compasivo.
Entrad en la
Eucaristía,
id al Calvario
conmigo;
no tengáis
prisa en la Cruz
gustad a Dios
que ha venido:
sentíos hostia
purísima,
llorad al dulce
cobijo.
Sentíos su
comunión,
un corazón, un
latido.
AYo soy toda de mi amado
y mi amado es
todo mío@.
* * *
Pasé por Santa
Verónica,
como un hermano
acogido,
yo con vosotros
me quedo:
(adiós en el Cuerpo Místico!
Casa de Santa
Verónica, 30 de enero de 2006



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