La bella alegoría de Jesús Buen Pastor.
Iglesia del Buen Pastor, comunidad de
ternura y misericordia
desde la alegoría y mensaje del Buen
Pastor.
"Pastor de azucenas"
"Pastor de azucenas"
Dilectus meus mihi,
et ego illi,
qui pascitur inter lilia (Ct
2,16)
Mi
amado es mío y yo suya,
¡se
deleita entre las rosas! (Versión litúrgica española)
Ego dilecto meo,
Et dilectus meus mihi, qui
pascitur inter lilia (Ct 6,3)
Yo soy
para mi amado y mi amado es para mí.
¡Se
deleita entre las rosas! (Versión litúrgica española)
“Pastor
de azucenas” (en el Diccionario Bíblico Hebreo Español, de L. Alonso Schökel
[Trotta 1994], p. 712. - El nombre participio Ro'é Título divino en Salmo 23,1; 80,2.).
En
nuestra versión: “Jardinero de lirios” (¡Qué hermosa eres, amada mía! Lectio
divina del Cantar de los cantares).
1.
Entrada: La múltiple experiencia espiritual de Dios Pastor
"El Señor es mi Pastor (literal:
Apacentante, Pastoreante), nada me falta". Este texto con el que inicia el salmo
de “El Buen Pastor” es el primero que viene a la mente cuando se habla de que
Dios es el Pastor, pastor de Israel.
Dios es el que apacienta a Israel, y a
mí, entrañablemente a mí.
Dominus regit me, traduce la
Vulgata; Dominus pascit me, traduce la Nova Vulgata. El Señor es mi
Pastor, la versión oficial que usamos en la liturgia.
Y también viene la mente el pasaje de Ezequiel, en el discurso contra los malos pastores de Israel.
“11 Porque esto dice
el Señor Dios: «Yo mismo buscaré mi rebaño y lo cuidaré. 12 Como
cuida un pastor de su grey dispersa, así cuidaré yo de mi rebaño y lo libraré,
sacándolo de los lugares por donde se había dispersado un día de oscuros
nubarrones. 13 Sacaré a mis ovejas de en medio de los pueblos,
las reuniré de entre las naciones, las llevaré a su tierra, las apacentaré
en los montes de Israel, en los valles y en todos los poblados del país. 14 Las
apacentaré en pastos escogidos, tendrán sus majadas en los montes más altos
de Israel; se recostarán en pródigas dehesas y pacerán pingües pastos en los
montes de Israel. 15 Yo mismo apacentaré mis ovejas y
las haré reposar —oráculo del Señor Dios—. 16 Buscaré la oveja
perdida, recogeré a la descarriada; vendaré a las heridas; fortaleceré a la
enferma; pero a la que está fuerte y robusta la guardaré: la apacentaré
con justicia»” (Ez 34,11-16).
El Cantar de los cantares, con su escenario pastoril, se ha atrevido a tomar la misma palabra “pastor” (en hebreo suena: Ro’é, participio activo del verbo ra’á) para aplicarlo al Amado. El Amado apacienta entre lirios, o se apacienta entre lirios: su Amada es su Jardín, que prefigura las delicias de Cristo con su Iglesia.
De una imagen social – el jefe
Rey-Pastor – pasamos a una experiencia de intimidad mística. El icono de este
Año de la Misericordia representa a Jesús Resucitado como Pastor triunfador. La
oveja descarriada que ha rescatado el pastor “y se la carga sobre los hombros,
muy contento” (Lc 15,5), es, en concreto, Adán que ha sacado del Abismo y lo
lleva sobre sus hombros al paraíso.
Quizás humildemente el corazón tiene una
sencilla súplica a Jesús: Pásame de tus hombres sobre tu pecho, que quiero
sentir, recostado en tu pecho, los latidos de tu corazón para mí.
2.
Situarnos en el texto bíblico
Para entrar en oración nos situamos en
el texto bíblico.
Es un pasaje de san Juan; es una
alegoría. Una alegoría es algo distinto de una parábola. (En la “alegoría” cada
detalle tiene su significado. En la “parábola”, la dinámica de interpretación
es la totalidad: En la vida humana ocurre, o puede ocurrir, esto; en la vida
sobrenatural, correspondientemente e infinitamente más, ocurre eso mismo con
Dios en medio…)
Hay tres niveles o tres tiempos de
intelección del texto, tres tiempos unidos en uno:
- La historia de Jesús
- El presente cuando se escribe el Evangelio:
una comunidad
- El futuro de la Iglesia, que es el hoy
de la historia, un hoy que nos lleva a la escatología.
La alegoría nace como una “réplica” a
los fariseos, pero, más allá de su sentido polémico, de ahí se pasa a un
mensaje que lleva la alegoría en sí misma: para el tiempo en que está hablando
Jesús, rechazado por los fariseos; para la Iglesia que vive el escritor del
Evangelio (para lo que se ha llamado “las Comunidades de Juan”, rechazadas por
su medio judío y refugiadas en la vida y experiencia de Jesús en medio de
ellos); y muy especialmente para nosotros en el hoy de Dios.
Exegéticamente, para leer el texto en su
justa perspectiva, podemos decir qu el enfoque correcto de la figura del Buen
Pastor o Pastor Hermoso es este:
1.
Es una alegoría pascual
2.
Que se refiere por igual a la
comunidad y al individuo, redimidos por la vida entregada del Señor
3.
Que atañe a la vida de la Iglesia
hasta la vuelta del Señor
4.
Con la imagen de una Iglesia en
comunión de conocimiento y amor
5.
Jesús nos da unas consideraciones,
pero abre la puerta a las que podamos hacer nosotros
6.
Inserta en la vida de la Trinidad
7.
Y guardada de todo enemigo
8.
Participando en la vida eterna
9.
Y abierta a la escatología que ya
ha comenzado a cumplirse
3.
El texto abierto en tres movimientos
Primer movimiento: El redil y la puerta:
Yo soy la puerta
Jn 10,1-10
10 1 En verdad, en verdad os digo: el
que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra
parte, ese es ladrón y bandido; 2 pero el que entra por la
puerta es pastor de las ovejas. 3 A este le abre el guarda y
las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las
saca fuera. 4 Cuando ha sacado todas las suyas camina delante
de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: 5 a un
extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los
extraños».
6 Jesús
les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por
eso añadió Jesús: 7 «En verdad, en verdad os digo: yo soy la
puerta de las ovejas. 8 Todos los que han venido antes de mí
son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. 9 Yo
soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y
encontrará pastos. 10 El ladrón no entra sino para robar y
matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan
abundante.
Segundo movimiento: El pastor y el
rebaño: Yo soy el Buen Pastor
Jn 10,11-18
11 Yo soy el Buen Pastor. El
buen pastor da su vida por las ovejas; 12 el asalariado, que no
es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye;
y el lobo las roba y las dispersa; 13 y es que a un asalariado
no le importan las ovejas. 14 Yo soy el Buen Pastor, que
conozco a las mías, y las mías me conocen, 15 igual que el
Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. 16 Tengo,
además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que
traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo Pastor. 17 Por
esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. 18 Nadie
me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y
tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre».
Tercer movimiento
Jn 10,26-30
26 Pero vosotros no creéis,
porque no sois de mis ovejas. 27 Mis ovejas escuchan mi voz, y
yo las conozco, y ellas me siguen, 28 y yo les doy la vida
eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi
Padre, lo que me ha dado, es mayor que todo, y nadie puede arrebatarlas de la
mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre somos uno».
He aquí unos puntos clave para entender
esta alegoría (no se habla de una “parábola”, sino de una “alegoría”, de modo a
la alegoría de la vid y los sarmientos
4.
Meditación: Texto de san Francisco
“Consideremos
todos los hermanos al Buen Pastor, que por salvar a sus ovejas sufrió la pasión
de la cruz. Las ovejas del Señor le siguieron
en la tribulación y la persecución,
en la vergüenza y el hambre,
en la enfermedad y la tentación,
y en las demás cosas; y por esto
recibieron del Señor la vida sempiterna. De donde es una gran vergüenza para
nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros,
recitándolas, queremos recibir gloria y honor” (Amonestación 6).
Esta reflexión de san Francisco tiene una
íntima conexión con la 1Pe 2,
En cambio, que aguantéis cuando sufrís por hacer el
bien, eso es una gracia de parte de Dios.
21 Pues
para esto habéis sido llamados, | porque también Cristo padeció por
vosotros, | dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
22 Él
no cometió pecado | ni encontraron engaño en su boca.
23 Él
no devolvía el insulto cuando lo insultaban; | sufriendo no profería
amenazas; | sino que se entregaba al que juzga rectamente.
24 Él
llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño, | para que, muertos a
los pecados, vivamos para la justicia. | Con sus heridas fuisteis curados.
25 Pues andabais errantes
como ovejas, | pero ahora os habéis convertido | al pastor y guardián
de vuestras almas
San Francisco
no quiere hacer una exégesis del texto del Buen Pastor, considerando el texto
en sus diversas partes. Es un “aviso espiritual”, eco de palabras, de
recomendaciones compilada en ese manojo de Avisos o Amonestaciones
Espirituales.
Es la imagen
viva de lo que sueña el hermano Francisco que sea un “hermano menor” en la
Iglesia: un cristiano “paciente” y un “hermano”.
En la Regla nos
dejó escrito:
“7Amonesto de veras y
exhorto en el Señor Jesucristo que se guarden los hermanos de toda soberbia, vanagloria,
envidia, avaricia (cf. Lc 12,15), cuidado y solicitud de
este siglo (cf. Mt 13,22), detracción y murmuración, y los que no saben letras,
no se cuiden de aprenderlas; 8sino
que atiendan a que sobre todas las cosas deben desear tener el Espíritu del Señor
y su santa operación, 9orar
siempre a él con puro corazón y tener humildad, paciencia en la persecución y
en la enfermedad, 10y
amar a esos que nos persiguen, nos reprenden y nos acusan, porque dice el
Señor: Amad a vuestros
enemigos y orad por los que os persiguen y os calumnian (cf. Mt 5,44). 11Bienaventurados los
que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos (Mt 5,10). 12Mas el que persevere
hasta el fin, éste será salvo (Mt
10,22)” (Regla bulada, capítulo X; véase igualmente, y con no menos
expresividad, Regla no bulada, capítulo XXII, texto que citamos abajo).
5. Situémonos en la Iglesia del Buen Pastor
La enjundia del
texto, en su sentido propio, nos lleva a considerar, en una exégesis directa,
estos puntos y desde esta perspectiva:
1.
Qué es
realmente al Iglesia.
2.
Qué lugar
ocupan el Padre y Cristo en la Iglesia.
3.
Y quien soy yo realmente
en este redil de la Iglesia
Por ahí
discurren mansamente nuestras consideraciones.
1. Nos
remitimos a nuestra homilía del Domingo anterior (post núm. 806). Yo puedo
decir que la Iglesia es una sociedad perfecta, en la que la jerarquía es
esencial… Cierto, muy cierto, pero con esta imagen no entenderé la alegoría del
Buen Pastor.
Los santos nos
hablan de otro modo.
Y así San
Francisco:
“ 32Y recurramos a él
como al pastor y obispo de nuestras almas (1 Pe 2,25), que dice: Yo soy el buen
pastor, que apaciento a mis ovejas y doy mi alma por mis ovejas. 33Todos vosotros sois
hermanos; 34y
no llaméis padrea ninguno de vosotros en
la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que está en el cielo. 35Ni os llaméis
maestros; porque uno es
vuestro maestro, el que está en el cielo (cf. Mt 23,8-10). 36Si permanecéis en mí,
y mis palabras permanecen en vosotros, pediréis todo lo que queráis y se os
dará (Jn 15,7). 37Dondequiera que hay
dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos (Mt 18,20). 38He aquí que yo estoy con vosotros hasta la consumación del siglo (Mt 28,20). 39Las palabras que os he
hablado son espíritu y vida (Jn
6,64). 40Yo soy el camino,
la verdad y la vida (Jn
14,6).
2. En esta
Iglesia Jesús es el Pastor y no puede ser suplido por nadie. Jesús habla como
Hijo en unión indisoluble con el Padre, hasta el punto de decir en al
declaración final: Yo y el Padre somos uno.
Los dones que Jesús ha dado y está dando a su
Iglesia son estos:
1)
El don de su
presencia viva.
2)
El don de su
vida en la Pasión y Resurrección. Nunca olvidemos esta suprema declaración de
Jesús: “yo he venido para que
tengan vida y la tengan abundante” (10,10).
3)
El don de la
libertad: las ovejas “entran” y “salen”.
4)
El don de la
seguridad absoluta: él es la puerta (los anteriores han sido salteadores y
bandidos). “y nadie las arrebatará
de mi mano”.
5)
El don de la
relación personal con él: “él va llamando por el nombre a sus oveja y las saca
fuera”. En la Iglesia cada uno tiene un nombre, personal e intransferible.
6)
La relación que media entre Jesús
y su rebaño:
- es una relación de escucha y comunión.
- Comunión en el conocimiento, que es mutuo
conocimiento
- Comunión en el amor, que es mutuo amor
7)
Y definitivamente la seguridad de
la salvación eterna: “y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre”.
3. Y
quien soy realmente en este redil de la Iglesia
A esta Iglesia de Jesús es a la que yo he sido
convocado. ¿Cuál es mi misión? ¿Cuál es mi “statutus” de existencia?
Mi
misión y mi “statutus” es lo que dimana del Evangelio. He aquí algunos puntos:
1)
La relación que
mediante entre el Padre y el Hijo esa es la relación a la que yo soy
incorporado. Es la órbita de la unidad que me dignifica hasta el grado supremo
de la comunión y del amor abierto a una criatura.
2)
Querer salir de
esa órbita y pasar a una órbita de consideraciones humanas es iniciar un camino
de esclavitudes: Dios me libre. Mi “importancia” en la Iglesia no se puede
medir por el puesto o el cargo que me asignen; sería peligrosísimo caer en esta
trampa…, y, con todo, es tan fácil.
3)
Mi importancia
y misión es muy simple: Vivir en Jesús. Lo demás, vendrá por añadidura, es
pasajero y no tiene carácter de eternidad; por lo mismo, no lo puedo apetecer
como bien supremo.
4)
La comunión con
Jesús tiene una palabra total: AMOR. Y esta palabra tiene una dulce compañía,
sus hermanas, que son: Humildad y Sabiduría.
Aviso importante si es un “retiro
para mí”, “retiro para ti”.
He escrito este
retiro este retiro en Guadalajara, Jalisco, el Martes de la semana IV de
pascua, 19 de abril de 2016, teniendo delante el Evangelio y a a la vera…, los
periódicos: “Hasta las 07:20 de este martes 19 de abril del 2016 se han
registrado 405 réplicas del terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter que
sacudió al país la noche del 16 de abril…” (Este contenido ha sido publicado
originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección:
http://www.elcomercio.com/actualidad/replicas-terremoto-ecuador-geofisico.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com”).
http://www.elcomercio.com/actualidad/replicas-terremoto-ecuador-geofisico.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com”).
Son 434
fallecidos…, hasta ahora… innumerables heridos…
Un retiro
espiritual en estas circunstancias. Solo el Señor puede dar una palabra de luz,
de consuelo y de esperanza en esta desolación. (En la zona están presentes nuestros
hermanos capuchinos).
[Al día siguiente, 20 de abril, las víctimas mortales pasaban de 500...]
[Al día siguiente, 20 de abril, las víctimas mortales pasaban de 500...]
6. Pastor de tu Iglesia santa
(Coloquio de comunión – Final del retiro)
1. Pastor de tu Iglesia santa,
que en tus brazos me recargas,
soy una de tu redil,
débil y privilegiada.
2. De tu pecho tus latidos
siento pulsar en mi alma,
el misterio de la vida
es estarse sin palabras.
3. Acaso perdón escuche,
acaso, más simple, nada,
porque el amor no reprocha
y a sí mismo se regala.
4. Yo soy la puerta, decías,
puerta eres, puerta franca;
se puede entrar y salir
y protege tu mirada.
5. Eres, Jesús de mi amor,
libertad saboreada,
creación de cada día
lucero de madrugada.
6. Te conozco y me conoces,
ser conocido te agrada,
que para ser comunión
eres presencia encarnada.
7. Y tus ovejas te siguen,
tú delante y tu cayada,
sin pánico de futuro
sin mala pena pasada.
8. Esta es la Iglesia que amo,
que respira tus palabras,
que goza hondo, muy hondo,
de puro sentirse amada.
9. Cómo quisiera yo ser
misericordia encarnada,
misericordia sentida,
que desborda y se derrama.
10. Iglesia del Buen Pastor,
santa y misericordiada,
en esa Iglesia yo vivo
y aquí puse mi confianza. Amén.
Guadalajara, Jalisco, 18 abril 2016
7. Pastor de azucenas, qui pascitur inter lilia
7. Pastor de azucenas, qui pascitur inter lilia
Pastor de azucenas
Soliloquio de primavera, evocando, al
aire del Cantar, mi profesión, verano 1956,
Cuando el ímpetu del amor doble los 80 a
los 20 de aquellos días.
Ro´é bashoshanim,
“pastor entre azucenas” es la expresión hebrea que sigue a la declaración del
mutuo amor nupcial de Ct 2,16 y 6,3,
1. Pastor celestial, Jesús,
que apacientas azucenas,
que con tus manos sembrarse
en el Jardín de la Iglesia.
2. Ese dulce pastoreo
el alma tierna lo anhela,
a la brisa de la tarde
cuando el campo se serena.
3. Antes de que ceda el día
y dé paso a las estrellas
la ronda de enamorados
mi alma se la desea.
4. Pastor entre suaves lirios,
blancos por dentro y por fuera,
pastor de mis soledades
un gimiente te lo sueña.
5. Mi pastor, mi jardinero,
a quien las flores recrean,
tú sabes tocar las flores
y sabes hablar con ellas.
6. Busco una paz perfumada
con mil sonidos compuesta,
una armonía que diga:
Solo Dios es la respuesta.
7. Silencio de adoración
que todo mi ser envuelva,
y brotará la palabra
que tu semilla la engendra.
8. Adoro como el amante
a su esposa adora y besa…,
y la flauta pastoril
el Espíritu la suena.
9. Los azules del ocaso
horizonte y mar ya cierran;
es hora de descansar
y bajar la guarda enhiesta.
10. El amor abra sus labios
y diga su ofrenda eterna:
“Te amo como una lámpara,
que, al amar, su luz entrega”.
Guadalajara,
Jalisco, martes de la IV semana de Pascua,
19 abril 2016.
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