jueves, 24 de enero de 2019

1162. Plegaria, pidiendo la compasión


Plegaria, pidiendo la compasión

En la alocución que el Papa ha tenido hoy (24 de enero) dirigiéndose en la Ciudad de Panamá, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud,  a los Obispos de Centroamérica, y a través de ellos a toda la iglesia, ha dicho:
“El resultado del trabajo pastoral, la evangelización en la Iglesia y la misión no se basa en la riqueza de los medios y recursos materiales, ni en la cantidad de eventos o actividades que realicemos sino en la centralidad de la compasión: uno de los grandes distintivos que como Iglesia podemos ofrecer a nuestros hermanos.
Me preocupa cómo la COMPASIÓN ha perdido centralidad en la Iglesia o se está perdiendo para no ser tan pesimista, incluso en medios de comunicación católicos la compasión no está. Existe la condena, el ensañamiento, la valoración de sí mismo, la denuncia de la herejía. Que no se pierda en nuestra iglesia la compasión y que no se pierda en el obispo la centralidad de la compasión.
La kénosis de Cristo es la expresión máxima de la compasión del Padre. La Iglesia de Cristo es la Iglesia de la compasión, y eso empieza por casa”.

1. Para sentir con la Iglesia,
la ternura y compasión,
Sangre divina de Cristo
en humano corazón.

2. Fue la kénosis del Hijo
bajar donde estaba yo,
darme un abrazo y un beso
y dejarme su calor.

3. De mis hirientes pecados
él, mi hermano, se olvidó;
su confianza es mi promesa,
sus ojos, mi salvación.

4. Ya grandezas no apetezco
ni para gloria de Dios,
que sería un vano ídolo,
y a su Hijo una traición.

5. Jesús, Pastor de pastores
y de doctores Doctor,
danos tu estilo sencillo,
traído en la Encarnación.

6. Derrámanos tu ternura,
que es tu purísimo don;
danos la felicidad
de perder toda ambición.

7. Desde el silencio infinito,
que bulle en la Creación,
quiero ser, Jesús amado,
contigo unida oblación.

8. ¡Amor a ti, sin retorno,
aceite de suave unción,
y pecador perdonado,
ser tu mano y bendición! Amén.

Guadalajara, Jalisco, 24 enero 2019.
Fr. Rufino María Grández, OFMCap.
Misionero de la Misericordia

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