domingo, 9 de enero de 2022

1720. El agua se hace esposa de Dios Verbo – Himno para el Bautismo del Señor

 El agua se hace esposa de Dios Verbo

Quisiéramos palabras para cantar el misterio del Bautismo del Señor. Vamos a la Liturgia y vamos a los Padres. Intentamos.

“Al manifestarse al mundo la gloria de Cristo, las aguas del Jordán fueron santificadas: sacad aguas con gozo de las fuentes del Salvador; Cristo, el Señor, ha santificado la creación entera” (Laudes ant. 2).

“Cristo es bautizado y el universo entero se purifica; el Señor nos obtiene el perdón de los pecados: purifiquémonos todos por el agua y el Espíritu” (Laudes, Ant. Cántico evangélico).

“Si el hombre ha sido hecho inmortal será también divinizado, y, si es divinizado por el baño de regeneración del agua y del Espíritu Santo, tenemos por seguro que, después de la resurrección de entre los muertos, será coheredero de Cristo. […]

El que se sumerge con fe en este baño de regeneración renuncia al diablo y se adhiere a Cristo, niega al enemigo del género humano y profesa su fe en la divinidad de Cristo, se despoja de su condición de siervo y se reviste de la de hijo adoptivo, sale del bautismo resplandeciente como el sol, emitiendo rayos de justicia, y, lo que es más importante, vuelve de allí convertido en hijo de Dios y coheredero de Cristo” (Del Sermón en la santa Teofanía, atribuido a san Hipólito, presbítero).

“El Espíritu atestigua la divinidad de Cristo, acudiendo a él como a su igual; y una voz bajó del cielo, ya que del cielo procedía aquel de quien testificaba esta voz; y el Espíritu se apareció en forma corporal de una paloma, para honrar así el cuerpo de Cristo, que es también divino por su excepcional unión con Dios” (S. Gregorio Nacianceno, Disertaciones, Disertación 39, En las santas Luminarias).

 

El agua se hace esposa de Dios Verbo,

al unirse a la carne sacrosanta;

es Jesús, el Señor, quien santifica

y la hace sacramento y la consagra.

 

La creación se llena de esplendor

al tacto de su Dios hermoseada,

que es cuerpo de su cuerpo redentor,

y Dios la ha hecho cauce de su gracia.

 

El agua del Jordán lleva en sus ondas

los pecados de Adán, la antigua mancha,

y el Espíritu Santo que desciende

en su fuego de amor la culpa abrasa.

 

Bautismo del Señor, bautismo nuestro

para entrar con Jesús en su morada:

la Trinidad de Dios es ya mi casa,

su santa compañía es mi alabanza.

 

De luz y de pureza nos reviste

esta fiesta del cielo Luminaria,

que la Luz de este día me acompañe

como a virgen prudente con su lámpara.

 

Honor al Padre, al Hijo y al Espíritu

Vivientes en Jesús, en cuerpo y alma,

¡oh santa Trinidad que en mi bautismo

dentro de mi pusieron su morada! Amén.

 

Jerusalén, Bautismo del Señor 2022.

No hay comentarios:

Publicar un comentario